Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2005/09/04 00:00

Cementerio muerto

El más moderno camposanto de la capital, que costó 10.000 millones de pesos, no ha podido atender aún el primer funeral porque no hay quien se le mida.

Niko Morales es una de las pocas ánimas en vida que merodean el Parque Cementerio Serafín. Algunas lápidas se han caído y la maleza inunda algunos pasillos de los mausoleos.

El más moderno camposanto de la capital, que costó 10.000 millones de pesos, no ha podido atender aún el primer funeral porque no hay quien se le mida.

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