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| 9/29/2017 2:23:00 PM

Los portazos de César Gaviria a Santos

En su primer discurso luego de ser aclamado como jefe único del Partido Liberal, el exmandatario lanzó fuertes críticas en materia social y política a la administración Santos, pero aseguró que los rojos lo apoyarán en los últimos meses de gobierno.

Si alguien ha defendido al presidente Juan Manuel Santos, especialmente durante los últimos cuatro años, ese es el expresidente César Gaviria. No en vano fue su jefe de reelección, aceptó ser el líder de la campaña por el Sí en el plebiscito y cada vez que la oposición criticó un punto del acuerdo de paz de inmediato salió en una férrea defensa. Pero en los últimos meses ha estado en silencio frente a esos temas y prácticamente desapareció de los reflectores de los medios.

Hasta esta semana cuando fue aclamado director único del Partido Liberal en el Congreso de las toldas rojas que se realiza desde este jueves. Y fue justamente con su discurso de presentación como jefe liberal que dejó ver que la luna de miel con el gobierno está llegando a su fin. Como los miembros de la colectividad nunca aprendieron a ser "borregos, ni áulicos ni reverentes, ni cortesanos (....) no se nos puede dejar aplicar por haber apoyado la paz", explicó en el auditorio que se sumó en una ola de aplausos.

Inició aceptando que el acuerdo de paz fue el gran puente que encontró con el presidente Santos para apoyarlo en su primer período de gobierno y posteriormente en su reelección, pero dijo que la paz no es lo único que necesita Colombia y que una vez finalizado el conflicto con las Farc, la atención debe enfocarse en otros puntos como la corrupción, que le quita "legitimidad a las instituciones", y aseguró que el gobierno Santos se ha quedado corto frente a las expectativas ciudadanas.

"Sabemos que el presidente ha puesto todo su tiempo y trabajo en la negociación del proceso de paz. Pero hay muchos aspectos del gobierno donde no vemos el ímpetu reformista que siente hoy el liberalismo y si algunos liberales hacen críticas están en todo su derecho".

Tanto así que calificó de "insuficientes" y "deficientes" esas tareas que hoy claman los colombianos, como modernizar el aparato productivo, tener más justicia social y desarrollar las regiones. O para reducir la desigualdad que, como dice el papa Francisco, es la raíz de todos los males para hacer del acuerdo de paz un nuevo punto de partida.

Si bien resaltó que el país ha dado grandes avances en varios aspectos, como la seguridad y la lucha contra la pobreza, aseguró que falta mucho por avanzar en igualdad de oportunidades. "Estamos muy lejos de que mujeres y jóvenes tengan acceso a los bienes sociales que la sociedad les debe dispensar para que ellos puedan contribuir más a acrecentar el producto nacional. Hay enormes sectores de la sociedad que son víctimas de la exclusión social, víctimas de la violencia y desplazados", explicó.

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Sin embargo, destacó que la oposición que se le ha hecho al presidente es "inmisericorde" y en vista de eso toda la culpa y el "agua sucia" ha caído sobre la actual administración. "No le han dado cuartel ni un minuto, algo un poco extraño en Colombia. Es hora de cambiar a los unos y los otros. No más polarización destructiva, malsana, cizaña, como nos dice su santidad, la que destruye la paz".

Por esto, en el discurso continuó con una fuerte crítica social frente a los recursos para atender a los menos favorecidos y culpó a los gobiernos de Santos, y especialmente al de Uribe, de convertir la administración pública en pura politiquería. "Hay demasiados ciudadanos con más de 10 millones de sueldo mensual recibiendo subsidios. ¿Hasta cuándo? Es inaudito el monto de subsidios que asigna el estado colombiano. Y a pesar de eso, la pobreza y la desigualdad no ceden. Tiene que ser que muchos de esos subsidios no están llegando a quienes de veras los requieren".

También guardó espacio en su discurso para la reforma política, que está en segundo debate en el Congreso de la República, y a la que calificó de "pañito de agua tibia". Gaviria prendió las alarmas porque -según él- ya nadie cree en las tres ramas del poder público del país. "Esto no se va a resolver con paños de agua tibia, ni con reformas a la justicia apresuradas y mal concebidas, ni con cumbres en la cúpula, ni con referendos", aseguró.

También dijo que la Comisión de Aforados, que incluyó el gobierno en la reforma política para juzgar a miembros de las altas cortes y al fiscal, no es la única solución para combatir la corrupción. "El liberalismo no se puede plegar a la idea según la cual ningún área de nuestra justicia funciona y no debe tomar responsabilidad por las dos reformas judiciales fallidas y mal concebidas de este gobierno".

Por eso, hizo un llamado a que afloren más liderazgos para evitar que el populismo y el autoritarismo se apoderen del país. "El país quiere nuevos liderazgos, ajenos a los vicios de nuestra democracia, con ímpetus frescos, audaces, atrevidos y que no sean títeres de nadie, ni caudillos, ni aprendices de caudillo, ni marionetas del caudillo. No queremos la nostalgia de quien vive en función de tratar de vender el mito que pretende que solo determinada persona puede gobernar el país".

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Y fue ahí justamente cuando abogó por lo que se ha rumorado en los círculos políticos del país: una gran coalición de centro izquierda, "que esperamos construir desde el liberalismo". Coalición que quedaría finiquitada en marzo próximo en una consulta interpartidista entre el candidato liberal y los candidatos que se vayan por firmas y apoyen la implementación de la paz, como la exministra Clara López.

En el discurso también le envió un fuerte mensaje al exfiscal Alfonso Gómez Méndez, quien en entrevista con María Isabel Rueda aseguró que el partido estaba en manos de una "camarilla". Gaviria aseguró que no lo desvela que él siempre ha buscado estar en todos los gobiernos a nombre del bandera liberal y que la Corte Constitucional y el Consejo de Estado lograron "impedir" las intenciones de unos "viudos del poder" que lograron frenar la realizaron del Congreso de la colectividad el año pasaso: "no hemos violado el fuero presidencial de la manera que él quisiera, ni lo haremos para satisfacer sus apetitos", explicó.

Al hablar del tema de la implementación también criticó fuertemente a Cambio Radical por su oposición a la JEP y al Tribunal de Paz. Dijo que le daba "pesar" que los compañeros de coalición, que siempre tuvieron una actitud ambigua frente al acuerdo de paz, hayan decidido "darle un golpe contundente a la JEP que es la médula del proceso de paz. La JEP son los jueces que le van a dar vida a los parámetros del acuerdo de verdad, justicia y reconciliación para dejar atrás 60 años de guerra".

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Acto seguido habló de los recientes fallos de la Corte Constitucional frente a los derechos de las minorías haciendo una clara referencia a los derechos de la comunidad LGTBI y le tiró un zarpazo al referendo de Viviane Morales. El exmandatario liberal aseguró que jamás esos fallos pusieron en entredicho los valores cristianos ni la importancia de la familia. "Ya padecimos esta actitud sumada a muchas mentiras y falsedades, abusando de las redes sociales para combatir lo que llamaron ideología de género, intenciones de alejar a nuestros ciudadanos de Dios y de paso negar estrechamente los acuerdos de paz. Tenemos que estar alertas de que no traten de regresarnos a la teoría de que la autoridad viene de Dios y no del pueblo. Y que las creencias religiosas pueden alegarse para desconocer los derechos de las minorías para sustituir el espíritu de la constitución", dijo en su discurso.

Pidió que en el próximo gobierno se abran más espacios a los ciudadanos del común, porque recordó que el presidente Santos habló de meritocracia para elegir su equipo de trabajo, pero eso quedó a medio cumplir, pues resultó en una "desproporcionada" participación de las clases más altas de la sociedad.

"Lástima que el presidente Santos no nos garantice una elección sin cartas marcadas, por los compromisos que de seguro adquirió antes de su elección. Ha sido vigoroso el apoyo que hemos dado al gobierno sin que se nos hubiera dado la oportunidad de servir al país como lo hubiéramos querido en muchos otros frentes, donde se nos marginó sin nunca entender las razones que tuvo el presidente para actuar de tal manera", puntualizó Gaviria.

Y en ese sentido criticó el papel del ex vicepresidente Germán Vargas Lleras en el gobierno Santos quien, según el expresidente, el primero resultó siendo segundo, como subalterno. Gaviria aseguró que las labores adelantadas en el gobierno por el hoy candidato presidencial por firmas generaron una pérdida de unidad de Estado al entregarle las áreas más importantes de la administración.

Gaviria dijo que el candidato presidencial lo escogerán a voluntad del pueblo colombiano y no en una "fila india" de la aristocracia de Bogotá ni de la élite del país. Este será aclamado con una visión que tiene como foco el proceso de paz. "Vamos a tratar de hacer una campaña serena y respetuosa si nuestros contradictores lo permiten".

Pero finalmente a pesar de todos los portazos al gobierno, Gaviria aseguró que el Partido dará todo el apoyo político al presidente en sus últimos 10 meses que le quedan en la Casa de Nariño: "El Presidente Santos está en la tarea que le encomendamos y ha cumplido con coraje y convicción el respaldo inmensamente mayoritario del pueblo colombiano. Quienes se sientan amenazados en sus privilegios que se calmen".

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