Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2007/06/02 00:00

Ciegos, sordos, mudos...

Aunque el gobierno se resiste a creerlo, nuevas grabaciones de paramilitares delinquiendo demuestran que algo anda mal en la cárcel de Itagüí.

Varios de los ex miembros de los paramilitares recluídos en Itagüí continúan con sus actividades ilegales desde ese centro carcelario

Hace un mes, SEMANA reveló una serie de conversaciones de varios personajes vinculados a los grupos paramilitares detenidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí. En los diálogos quedaba claro que desde el interior de la que, se supone, es una de las prisiones más seguras y estrictas del país, algunos de ellos continuaban delinquiendo. Coordinaban negocios de narcotráfico, extorsiones e incluso asesinatos.

Incluso la propia directora de esa cárcel, Yolanda Rodríguez, lo reconoció en una conversación con su colega la directora de la cárcel La Picota. Allí expresó su desespero por las irregularidades y presiones a las que estaba siendo sometida por cuenta de los paramilitares detenidos allí. Pidió su traslado y hoy está al frente de la cárcel de Palmira.

Desde el momento en que se conocieron las anormalidades en el interior de la prisión, el director del Inpec, el general (r) Eduardo Morales, buscó minimizar su importancia. En términos generales, el funcionario afirmó a los medios de comunicación que todo en Itagüí estaba controlado y no había irregularidades. Poco o nada importó que una de las principales denuncias estuviera en boca nada más y nada menos que de una de las funcionarias más respetadas y experimentadas del propio Inpec, como era la directora de la cárcel de Itagüí.

Mientras Morales y otros miembros del gobierno insisten en que no hay nada raro en la prisión, SEMANA revela fragmentos de algunas conversaciones que, una vez más, demostrarían que efectivamente algo huele mal en Itagüí.

En las grabaciones conversa el que es considerado como uno de los delincuentes más peligrosos de Medellín en los últimos años. Se trata de Elkin Triana. Conocido como el 'Patrón', este hombre tiene un amplio y sangriento historial judicial. Era el jefe de una temida banda que actuaba en la capital antioqueña y sus alrededores conocida como 'Los Triana'. A finales de los años 80 era una reconocida oficina de cobro y sicariato que trabajan para diversos sectores del narcotráfico. Uno de los hombres para los que trabajó la banda 'Los Triana' es Diego Fernando Murillo, alias 'Don Berna'. El jefe de la banda, Elkin Triana, fue arrestado en 1999 y se fugó pocos meses después. Fue recapturado un año más tarde y desde agosto de 2002 está en la penitenciaría de Itagüí.

Aunque no está en el mismo patio en donde están recluidos los jefes paramilitares, en los registros oficiales Triana figura como un miembro del Bloque Héroes de Granada, que era una de las estructuras bajo el mando de 'Don Berna'. Cuando desmovilizó varias de sus estructuras, 'Don Berna' incluyó a Triana y lo reconoció como miembro de su bloque. SEMANA conoció que está en la lista de los postulados a acogerse a los beneficios de la Ley de Justicia y Paz.

En las grabaciones desde la cárcel, Triana comercializa droga y coordina extorsiones y vacunas en diferentes sectores de Medellín (ver recuadro). Su poder en la ciudad no se ha minado en este tiempo. Sigue mandando desde una prisión de máxima seguridad.

Las actividades de Elkin Triana no son casos aislados. Se suman a los varios hechos denunciados por SEMANA en las últimas semanas y que el mismo gobierno intentó minimizar en su momento. Es diciente que la primera reacción fue buscar el responsable de la divulgación de los hechos dentro de los organismos de seguridad del Estado. En otras palabras, la emprendió contra el mensajero y dejó en un segundo plano lo de Itagüí.

En menos de 36 horas, 12 generales de la Policía Nacional fueron retirados. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, anunció, además, que existían grabaciones que, según el gobierno, habían sido hechas de manera ilegal. El tema de lo que ocurría en Itagüí empezó a quedar sepultado y desde ese momento el debate se ha enfocado a quién grabó, por qué y a quiénes.

En las últimas dos semanas Santos ha ido a varias citaciones en el Congreso para explicar el tema de las interceptaciones. El miércoles anterior se afirmó que se había encontrado a los responsables y el fiscal general, Mario Iguarán, reveló una lista con 94 nombres de personas cuyas comunicaciones fueron controladas. Se dijo que todas las interceptaciones se habían hecho en el área de Itagüí y Ralito. La realidad es que la lista revelada es tan sólo una mínima parte de lo que existe y no todo ocurrió en esa zona.

Gracias al escándalo que se desató por la salida de los generales y el tema de las interceptaciones telefónicas, se perdió de vista la aparente fiesta de delitos en Itagüí. Y, más importante aun, la responsabilidad del director del Inpec, quien logró pasar de agache.

Habrá que esperar la explicación que les da a las actividades ilegales de Triana, miembro del desmovilizado Bloque Héroes de Granada, desde su cárcel de máxima seguridad.

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