Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2015/08/19 00:00

“La Justicia es un antídoto frente a la discriminación y la homofobia”

Las congresistas Claudia López y Angélica Lozano hablan sobre el fallo que acaban de ganar en el Consejo de Estado. Cuentan que dieron esta pelea públicamente para que Colombia avance en la lucha por la igualdad. Entrevista de Semana.com.

Las congresistas Angélica Lozano y Claudia López celebran la decisión del Consejo de Estado. Foto: Guillermo Torres / SEMANA

En una decisión unánime Consejo de Estado dejó en firme la investidura de las congresistas Angélica Lozano y Claudia López. El Alto Tribunal determinó que no había prueba de que entre ellas dos existiera una unión marital de hecho y que por lo tanto, no se podrían aplicar en su caso las normas de inhabilidades políticas que corresponden a ese tipo de uniones.

El fallo del Consejo de Estado establece que el ordenamiento jurídico sí reconoce a las parejas del mismo sexo como familia, pero aclara que en la situación particular de Lozano y López no se configura una inhabilidad que amerite la perdida de sus derechos políticos. Semana.com habló con las dos congresistas.

Semana.com: ¿Cómo perciben este fallo?

Claudia López y Angélica Lozano: Era lo lógico y constitucional, toda forma de discriminación, como la homofobia, está prohibida en la Constitución, y el Consejo de Estado está obligado a aplicar la ley y la Constitución. Siempre hemos confiado en que la Justicia es uno de los antídotos que tiene la sociedad frente a la discriminación y así queda demostrado nuevamente en este caso. Además, el demandante no aportó una sola prueba ni argumento jurídico válido. Su demanda se basaba sólo en el prejuicio, odio y homofobia.

Semana.com: ¿En algún momento pensaron que podrían perder la curul?

C.L y A.L: No. Era totalmente descabellado. El demandante ha pretendido a la vez negarnos derechos, como usar la figura de matrimonio civil, pero en cambio sí exigirnos deberes como las inhabilidades que no aplican para las parejas en simple noviazgo, como en nuestro caso. Imagínese que a todas las parejas en noviazgo, desde los noviecitos de colegio, ¡el Estado les diera deberes y derechos de casados!

Semana.com: ¿Cuáles eran los argumentos del pastor que las demandó?

C.L y A.L: No tenía argumentos ni pruebas y por eso perdió. Su única “prueba” era la Revista Jet Set. Una edición de abril del año pasado (después de las elecciones de Congreso) que publicó un artículo en el que Claudia tranquilamente cuenta que estaba entusiasmada con nuestra naciente relación y otra de agosto en la que la misma revista publicó una foto de las dos saliendo de gancho de la posesión presidencial. Con base en esas dos “pruebas” dijo que estábamos casadas o en unión marital desde hace por lo menos dos años, que habíamos violado las inhabilidades para ser congresistas y que nos debían decretar la muerte política, es decir, ¡salir de la política y lo público de por vida!

Semana.com: ¿Quién es él?

C.L y A.L: Un pastor, tres veces candidato fracasado al Senado, que dice ser abogado con especializaciones en familia, constitucional y administrativo, es decir, un peligro de estafa ambulante que abusa del derecho y su tarjeta profesional. La única vez que este Pastor actúo como senador no fue por elección sino porque entró en la palomita que le dejó un parapolítico condenado y su principal iniciativa fue que la Comisión Nacional de Televisión prohibiera personajes homosexuales en series de televisión. Luego, el año pasado, fue como ciudadano a defender su “derecho a discriminar” homosexuales y a pedirle a la Corte Constitucional que derogara la Ley antidiscriminación. Obviamente, también perdió. La Constitución y la Justicia siempre han protegido y harán prevalecer la igualdad sobre la discriminación.

Semana.com: ¿Cómo fue la experiencia de la audiencia pública en el Consejo de Estado que de alguna manera revelaba su intimidad?

C.L y A.L:Fue difícil y muy emotiva. Obviamente son muy incómodas la intromisión y la exposición de nuestra vida privada, pero desde el principio acordamos que no se trataba de defender sólo nuestro derecho individual, sino el de millones de ciudadanos a no ser discriminados ni tratados como ciudadanos de segunda bajo ninguna excusa.


Semana.com: Ustedes dijeron ese día que de alguna manera estaban dando la cara por los que no lo hacen. ¿A qué se referían?

C.L y A.L: Millones de colombianos son discriminados diariamente por su color de piel, su fe, su condición socioeconómica o su orientación sexual. Pero no todos pueden darse el lujo, como nosotras, de ser escuchados y defenderse ante una alta corte. Quisimos hacerlo con toda la altura y la dignidad que la lucha por la igualdad demanda. La discriminación de un pastor nos llevó ante una audiencia en una corte. Ese lujo no lo tuvieron quienes han sido asesinados o se han quitado la vida por la homofobia y la discriminación. En su memoria y respeto decidimos nuestros argumentos y defensa.

Semana.com: ¿Las Cortes están analizando temas fundamentales por la lucha por la igualdad como matrimonio y adopción. Qué creen que pueda pasar?

C.L y A.L: Creemos que la igualdad es imparable. El 2015 será el año en el que culminemos como sociedad una lucha colectiva para que el Estado reconozca y aplique lo que la Constitución ordena: que ningún colombiano o colombiana puede ser discriminado. Confiamos que ese ciclo de litigio culminará este año en la Corte Constitucional. Seguiremos dando la lucha contra el prejuicio social con amor, educación y respeto.

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