Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/03/19 00:00

Conexión Neiva

La captura de una pareja de la sociedad huilense, que había sido víctima de las Farc, por sus supuestos vínculos con la guerrilla, causó escándalo en el Huila.

Conexión Neiva

El miercoles 7 de febrero funcionarios de la Unidad de Derechos Humanos y del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía viajaron de Bogotá hasta Neiva en medio de la más absoluta reserva. El jueves en la madrugada el grupo, apoyado por miembros del Ejército, allanó 12 apartamentos en los barrios Ipanema, Sevilla, El Quirinal y Casa Blanca, algunos de los más exclusivos de la capital huilense. En el operativo fueron capturadas seis personas, entre ellas el comerciante Léster Tamayo Arias, de 61 años, y su compañera Sandy Rocío Villalba Mosquera, de 37. En su casa hallaron dos pistolas y dos revólveres, todas amparadas con salvoconducto. La detención de esta pareja, sindicada del delito de rebelión, junto con tres presuntos guerrilleros de la columna móvil Teófilo Forero de las Farc, cayó como un baldado de agua fría en la sociedad de Neiva.

A nadie le cabía en la cabeza que una persona reconocida en la comunidad, a quien además la guerrilla le secuestró un hijo en enero de 1992, tuviera algún tipo de vínculo voluntario con las Farc. Pero la cosa no paró ahí. El tema tuvo resonancia nacional por cuenta de que Sandy Rocío es sobrina del político Rodrigo Villalba, actual ministro de Agricultura. “Sin esa relación de parentesco el asunto habría tenido escasa trascendencia o, a lo sumo, habría tenido resonancia regional”, dijo Hugo Tovar, abogado defensor de Tamayo y Villalba. Esta semana la Fiscalía tiene que decidir la situación jurídica de ambos. Tovar espera que les otorguen libertad provisional. Después el caso será remitido al juzgado único especializado del Huila.

Léster Tamayo no es ningún desconocido en Neiva. Aunque sólo estudió hasta tercero de bachillerato, tuvo el olfato y la habilidad necesarios para triunfar en diversos negocios. “El ha sido toda la vida un comerciante de ganado, repuestos y transporte, profundamente honesto. De lo cual ha logrado hacer un capital”, dice el abogado Tovar. Hace más o menos nueve años Tamayo disolvió su matrimonio, del que quedan dos hijos de 34 y 31 años, y tiempo después reorganizó su vida con Sandy Patricia Villalba, hija de una hermana del Ministro. Villalba, quien estudió hasta décimo de bachillerato y tiene una hija adolescente, dice que se dedica al hogar y, ocasionalmente, al trabajo político en el municipio de Algeciras, donde su compañero tiene una finca.



Amistades peligrosas

Desde el año pasado las autoridades judiciales estaban tras la pista de los guerrilleros y milicianos de la columna móvil Teófilo Forero (ver recuadro), a quienes responsabilizaban de llevar a cabo lo que las Farc bautizaron como el Plan Pistola. Una operación diseñada para asesinar a miembros de la Fuerza Pública fuera de combate, en la que cayeron en el Huila el general retirado de la Policía Saulo Gil Ramírez y el teniente coronel Oscar Trujillo, comandante del Batallón de Infantería No. 47. En desarrollo de su labor, los investigadores descubrieron que los subversivos se comunicaban con frecuencia a un número telefónico en Neiva que resultó ser el de la residencia de los Tamayo-Villalba. Personal del CTI interceptó la línea y poco después instaló una cámara de video para hacer un seguimiento y llevar un registro de las personas que entraban y salían de la casa en el barrio Sevilla. Durante meses estuvieron al tanto de las actividades de sus habitantes y de sus visitantes.

La vigilancia constante permitió identificar entre éstos a por lo menos siete presuntos guerrilleros adscritos a la columna Teófilo Forero: Henry Díaz Ramos (alias ‘Jeferson’), su conductor Edgar Moreno (alias ‘Frijolito’) y Willington Silva (alias ‘El Loco), entre otros. Este último está sindicado del asesinato el año pasado de Juan Díaz Calderón, el propietario de Autopita. Los dos primeros fueron vistos también cerca de la casa del agiotista Hernando Falla, ubicada detrás de la de Tamayo. Esto es relevante para los investigadores porque el 6 de diciembre del año pasado Falla sobrevivió a un atentado de las Farc, en el que fueron masacrados varios de sus escoltas.

Tamayo y Villalba tendrán que explicarles a las autoridades cuál era su relación con estas personas. Lo sorprendente es que el comerciante, según sus familiares, tuvo que pagar hace varios años una suma millonaria por la liberación de su hijo, era boleteado por las Farc en la ciudad y en su finca, y ante las amenazas sus dos hijos tuvieron que huir de Neiva. La situación de la pareja podría complicarse si, tal y como parece que está sucediendo, son mencionados en las indagatorias de Jailander Dolcel Pedreros, un guerrillero de 18 años detenido por el asesinato de un político caqueteño, y en la de Carlos Alberto Salazar (conocido como ‘Christian’) el miembro de la Teófilo que desertó y secuestró un avión de Satena para llegar a Bogotá.

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