Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2016/04/27 19:01

Congreso sería obligado a rendir cuentas

Los parlamentarios colombianos son de los pocos en el mundo que no rinden cuentas. Por eso se tramita un proyecto de ley en ese sentido.

Claudia López, Angélica Lozano, Armando Benedetti y Carlos Fernando Galán lideran el proyecto de ley que busca garantizar la transparencia legislativa.

El maremoto político que desataron los ‘Papeles de Panamá’ hace algunas semanas ha dado vigencia a uno de los proyectos de ley más importantes de la actual legislatura, la iniciativa que busca hacer obligatorio que los congresistas rindan cuentas ante los ciudadanos.

A pesar de la importancia institucional y de la centralidad del Congreso en el ejercicio democrático del país, el órgano legislativo es uno de los que menor confianza despiertan entre los ciudadanos, que ven en él uno de los mayores focos de corrupción.

Esa profunda aprensión tiene efecto no sólo en las bajas credibilidad y legitimidad de quienes se supone son los representantes de la sociedad, sino también en el escepticismo y el desconocimiento generalizado de las leyes.

Aunque buena parte de este distanciamiento resulta de los constantes escándalos que sacuden a sus integrantes y funcionarios, la falta de credibilidad y apoyo al Congreso viene, en general, de la ausencia de información sobre las actuaciones de los parlamentarios.

Por esta razón, Claudia López, Angélica Lozano, Armando Benedetti y Carlos Fernando Galán lideran un proyecto de ley que busca garantizar la transparencia legislativa.

El proyecto muestra que Colombia se encuentra rezagada en este tema frente a otros países de América Latina como México, Argentina y Chile. Ante este panorama, propone que los congresistas hagan pública su declaración de bienes y renta ante la DIAN, su registro de intereses e inhabilidades, el listado de los viajes internacionales que realicen con su debida justificación, y la hoja de vida de sus asesores y otros miembros de su equipo de trabajo. Además, ordena que los parlamentarios incluyan un resumen claro y en lenguaje sencillo de cada proyecto de ley que propongan y que se hagan públicos los registros de votación de cada uno en forma retroactiva.

La iniciativa ha encontrado obstáculos en cada una de las instancias de su proceso, en particular por dos argumentos que muchos congresistas han esgrimido en su contra. Por una parte, muchos temen que al publicar esta información, que es sensible y en su mayoría involucra datos financieros, su seguridad y la de su equipo se vean amenazadas, por lo que los congresistas han asegurado que esto los haría blanco fácil de los delincuentes.

Si bien es una preocupación válida en un país como Colombia, las cifras que maneja el Congreso en materia de seguridad evidencian que este argumento carece de fundamento. Sólo en proteger y transportar a los parlamentarios el Estado gasta en promedio $100.000 millones al año. A esto se suma que exclusivamente para esta entidad trabajan alrededor de 1.500 policías por turno, casi una cuarta parte de todos los que hay en Bogotá y más que el pie de fuerza de ciudades como Ibagué y Neiva.

Por otro lado está la tesis de que los parlamentarios están inhabilitados para decidir sobre temas que los afecten personalmente, razón por la cual no podrían votar por este proyecto en particular. Los ponentes de la ley han asegurado que no existe tal inhabilidad y prueba de esto es que a diario los congresistas realizan reformas políticas y aprueban proyectos directamente relacionados con el ejercicio de su labor. Por eso el proyecto enfrenta una serie de impedimentos.

En medio de esta polémica, la Ley de Transparencia tiene una prueba decisiva en la comisión primera de la Cámara de Representantes. Luego de haber sido aplazado en dos oportunidades, este debate será clave para definir el futuro de la iniciativa, ya que de no pasar esta semana, los tiempos de la legislatura no alcanzarían y podría hundirse.

Ante la necesidad que tiene el país de aumentar la participación política de sus ciudadanos, el proyecto es el primer paso para alcanzar este objetivo y para que los colombianos no dependan de iniciativas privadas para ejercer control sobre sus representantes.

Este miércoles, el presidente Juan Manuel Santos, también como un a iniciativa por la transparencia, pidió a todos los miembros del gabinete hacer públicas sus declaraciones de renta. Tras esta petición, uno de los autores del proyecto, Armando Benedetti, decidió ser el primer congresista en hacerlo, y eso que no hay una ley que lo obligue a ello. Tal vez para dar ejemplo y para promover su proyecto.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.