Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/6/2015 2:17:00 PM

Gobierno se queda sin el voto del Polo en reforma para la paz

Diez votos necesita el proyecto para implementar los acuerdos de La Habana para superar su primer debate. El partido de izquierda no aprueba la iniciativa.

Este martes la reforma constitucional que pretende crear, de forma temporal, un mecanismo expedito dentro del Congreso para traducir en leyes los acuerdos a los que lleguen el Gobierno y las FARC en La Habana comenzó su trámite en el Senado.

El Gobierno le planteó a la Comisión Primera la fórmula de crear una comisión legislativa especial (o Congresito), integrada por 65 parlamentarios, para que elaboren en muy pocos meses las leyes que se necesitan para implementar los acuerdos de paz.

Además, reclama facultades especiales al presidente de la República hasta por seis meses, para expedir decretos de ley exclusivamente para asuntos de paz. Lo hizo tras prometer que este mecanismo sólo podría entrar en vigencia si media un acuerdo de paz y si los colombianos lo refrendan con su voto.

El propósito del Gobierno es, si se llega a firmar el fin del conflicto el 23 de marzo del 2016, y si las FARC dejan las armas en mayo (60 días después de la firma del acuerdo), tener lista la plataforma para implementar lo pactado y que esta dure lo menos posible. Pues hay un temor por tener a guerrilleros “cruzados de brazos”, los rasos esperando las amnistías y los responsables de delitos atroces a la espera de los mecanismos de justicia transicional.

La urgencia del Gobierno por esta reforma es evidente, más aún después del acuerdo en materia de justicia firmado el pasado 23 de septiembre. Y aunque el presidente Juan Manuel Santos aún goza de amplias mayorías en el parlamento, la Comisión Primera del Senado es sin duda el escenario donde las votaciones resultan más apretadas.

Diez y nueve senadores tendrán que decidir con su voto. Cuatro pertenecen al partido de gobierno, La U (Rosevelt Rodríguez. Roy Barreras, Armando Benedetti y Manuel Enríquez Rosero); tres al Partido Liberal (Horacio Serpa, Juan Manuel Galán, Viviane Morales); Tres al Partido Conservador (Roberto Gerlein, Hernán Andrade y Eduardo Enríquez Maya); dos a Cambio Radical (Carlos Motoa, Germán Varón); uno al Polo (Alexánder López Maya); una a Alianza Verde (Claudia López), y una a Opción Ciudadana (Doris Vega). Los otros cuatro son del Centro Democrático (Alfredo Rangel, Paloma Valencia, Jaime Amín y José Obdulio Gaviria).

El Gobierno parte con los cuatro votos de La U y los tres del liberalismo. En la búsqueda de los otros tres perdió un voto que en teoría se contaba a favor de la fórmula para implementar los acuerdos: el del Polo Democrático.

Este partido, de oposición, siempre ha estado comprometido con la solución negociada al conflicto armado. Pero su vocero, Alexánder López, propuso aplazar el debate hasta que se produzca la firma del acuerdo, porque históricamente se han opuesto a entregar facultades extraordinarias a los presidentes.  

López llamó la atención de que esta reforma no hace parte de los acuerdos de La Habana definidos hasta la fecha, conforme a lo que ha manifestado la Delegación de paz de las FARC. “Nos surge una gran preocupación por su constitucionalidad y que este aspecto represente una talanquera a proceso de paz que ha sido planteado”.

Probablemente, en las matemáticas, el voto del Polo no se advierta tan determinante, pero políticamente tiene un mensaje muy significativo, pues este partido, a pesar de su oposición al actual modelo económico del Gobierno, se convirtió en un aliado del presidente Santos en el tema de la paz, tanto que adhirió a su campaña reeleccionista y sus votos sumaron para que el mandatario ganara las elecciones en segunda vuelta.

Aunque Alexánder López aclaró que el Polo apoya el proceso de paz, resulta contradictorio que se marginen del debate del proyecto que, precisamente, busca en la práctica que los acuerdos de La Habana se implementen a la mayor brevedad.

Incluso, la senadora Claudia López, al lamentar la ausencia del Polo, aseguró que quedará una constancia histórica. “Qué tristeza que un partido tan comprometido por la paz se retire porque las FARC no le ha dado permiso de qué decir”.

El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien sobre sus hombros tiene la responsabilidad del éxito de la reforma, tiene que buscar los tres votos restantes sin contar con el Polo, que había venido aprobando las iniciativas sobre la paz.

Los tres senadores conservadores han demostrado su fidelidad con el Gobierno, aunque oficialmente su partido se mostró muy reticente al proyecto. Los dos votos de Cambio Radical parecen descontados, aunque a este partido se le haya endilgado una presunta oposición al proceso. El de Claudia López se da por descontado y el de Opción Ciudadana siempre ha sido absorbido por las mayorías.

El voto del Polo puede ser intrascendente. Pero políticamente tiene mucho significado. El acto legislativo para la paz no tendrá el respaldo de este partido que desde los primeros años del gobierno de Álvaro Uribe pedía a gritos una solución negociada a 50 años de conflicto armado.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1825

PORTADA

Venezuela: la calle contra el dictador

Un trino de Santos indigna a Maduro y él amenaza con revelar los secretos del proceso de paz. Invocar el anti-colombianismo no cambia el hecho de que la crisis venezolana está llegando a un punto de inflexión.