Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/01/18 13:00

La pelea con Minsalud que perdió una tabacalera

El Consejo de Estado sentenció que esa cartera sí puede controlar la información en las cajetillas de cigarrillos, con el ánimo de evitar que se estimule el consumo de tabaco.

El Consejo de Estado dijo que el Ministerio de Salud es competente para ejercer cierto control en este mercado.

Desestimular el consumo del tabaco entre los colombianos ya no sólo es una política pública. Es una decisión de Estado. Así lo demuestra un fallo del Consejo de Estado en el que ese alto tribunal ratificó las competencias del Ministerio de Salud para evitar que las tabacaleras puedan incentivar el consumo de ese tipo de productos.
 
El alto tribunal ratificó la decisión de esa cartera de evitar la salida al mercado del diseño con el que la British American Tobacco Colombia S. A. S. pretendía que se identificaran sus productos en el 2012. Lo hizo por considerar que ese órgano del Ejecutivo sí es competente para controlar el contenido de esos productos antes de su distribución.
 
Desde el 2009 el Congreso estableció una prohibición para que se estimulara el consumo de productos derivados del tabaco. Esa decisión política obligaba a los agentes del mercado a intensificar las advertencias sobre las consecuencias negativas que el hábito de fumar genera en la salud de las personas.
 
Por eso, entidades como el Ministerio de Salud adquirieron competencias para revisar el contenido gráfico de las cajetillas de las diferentes marcas que participan de este mercado en Colombia. El objetivo era velar por el cumplimiento de las restricciones impuestas a productores, distribuidores y comercializadores de productos derivados del tabaco, especialmente cigarrillos.
 
Haciendo uso de esas facultades, esa entidad gubernamental reprobó el diseño de presentación de algunos paquetes de cigarrillos que la British American Tobacco Colombia S. A. S.  pretendió introducir al mercado.
 
A partir de esa determinación, la firma se vio impedida de utilizar las expresiones “kristal frost”, “frozen nights” y “click & on”. Dado que esas afirmaciones en inglés describían el diseño aparentemente útil de la marca y lo asociaban con la distinción personal que generaba en el consumidor, el Ministerio prohibió su utilización.
 
La empresa nunca estuvo de acuerdo con la decisión. En su momento, trató de convencer a la cartera de que estaba equivocada al impedirle hacer uso de su nuevo diseño. Como la entidad se negó a cambiar el sentido de su decisión, la tabacalera demandó, arguyendo falta de competencia del Ministerio.
 
La acción judicial fue conocida por el Consejo de Estado. El resultado fue el mismo. La corporación ratificó los actos administrativos de la cartera de salud por considerar que sí tiene facultades legales para revisar el contenido gráfico de las cajetillas de cigarrillos.

En criterio de la corporación, es probable que la nueva presentación de la marca hubiere podido constituir un tipo de promoción al consumo de tabaco. De ahí que la restricción no pueda ser concebida como un acto de censura por parte del Gobierno.

“Indudablemente las expresiones prohibidas tienen el efecto o posible efecto de promover el consumo de cigarrillo, como lo ha expresado y explicado el Ministerio de Salud y Protección Social, por lo cual no existe censura, porque dichos mensajes publicitarios desconocen la prohibición total de publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco contemplada en la Ley 1335 de 2009”, dice la providencia.
 
La decisión pone en evidencia que los espacios de este sector son cada vez más reducidos no sólo desde el punto de vista social sino, principalmente, el institucional.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.