Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/28/2011 12:00:00 AM

Consultas impopulares

La poca participación, el desgaste, la falta de seriedad de los partidos y la ausencia de regulación les quitaron brillo a las consultas para escoger candidatos.

A la Registraduría Nacional la dejaron con los crespos hechos. Gran parte del material que había elaborado para las consultas populares del domingo pasado terminará en la basura. De 38.180 mesas que había presupuestado desde febrero, solo instaló 15.736 porque los partidos cancelaron su participación a última hora. Algunos ni siquiera se tomaron la molestia de informarlo a la organización electoral.

Todos tenían plazo hasta el pasado 28 de febrero para notificar si utilizarían las consultas populares para elegir a sus candidatos para las elecciones de octubre. A partir de esa fecha, la entidad empezó a elaborar los kits electorales (tarjetones, cubículos, urnas y otros formularios), a definir el censo electoral, a capacitar a más de 150.000 jurados y a contratar la logística y el transporte del material que este año, por culpa del invierno, salió más caro porque solo se pudo llegar por avión a algunos municipios.

El registrador, Carlos Ariel Sánchez, calificó este episodio como "víspera de mucho y día de nada" y puso en discusión si la consulta popular es una fórmula útil. Es un abuso que el Estado autorice 60.000 millones de pesos para que los partidos no asuman el proceso con seriedad. Lo cierto es que las elecciones internas, columna vertebral de la democracia en otros países, en Colombia han perdido el brillo que tuvieron en sus orígenes, en 1989. En esa ocasión se utilizó por primera vez en el Partido Liberal, porque había sido la exigencia de Luis Carlos Galán para regresar a su colectividad.

Las reformas políticas posteriores desarrollaron y consolidaron el mecanismo de la consulta, no solo para elegir candidatos a corporaciones públicas y cargos uninominales, sino también para que los cargos internos de los partidos también se escogieran por votos y no a dedo. Los partidos Conservador, Liberal y el Polo son los que han sacado más provecho de la posibilidad de hacer consultas internas, pero después de un auge pasajero las elecciones internas han perdido prestigio y tienden a caer en desuso.

Algunos dirigentes creen que su mayor problema es que cualquier persona, así no sea miembro del partido, puede participar en ellas. Así ocurrió en la consulta conservadora de 2010, en la que mucha gente votó por Noemí Sanín para evitar que saliera elegido Andrés Felipe Arias. Otros afirman que las consultas dividen a los partidos, porque las heridas que se abren en la competencia interna no tienen tiempo para sanarse después.

También existe el problema de que los partidos y los candidatos no las aprovechan para lo que fueron diseñadas. Las utilizan para recibir recursos de reposición que después pueden utilizar en la campaña, si ganan, o en lo que quieran, si pierden. Y las usan para posicionarse desde temprano en la contienda, porque permiten anticipar la publicidad. Los críticos de las consultas siempre dicen que no sirven para nada porque los candidatos quemados, en vez de apoyar al ganador y guardar lealtad partidista, salen a buscar el aval de otro para seguir en la contienda.

Pero este puede ser el último año en que se permita a los candidatos y a los partidos abusar de las consultas. Si la Corte aprueba la reforma política, los partidos serán obligados a registrar a sus afiliados para que no puedan participar en consultas de otros partidos, los malos perdedores que salgan a buscar el apoyo de otros movimientos serán castigados por doble militancia y los partidos que se retiren a última hora tendrán que reponer los gastos en los que tuvo que incurrir la Registraduría para organizar el proceso electoral. Ya es hora de que entiendan que aunque la democracia no tiene precio, sí tiene costo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.