Domingo, 22 de enero de 2017

| 2003/10/13 00:00

Contra viento y marea

Esta semana se entrega otro millonario contrato en Bolívar en medio de cuestionamientos por corrupción.

Los bolivarenses están próximos a pasar otro trago amargo por cuenta de la corrupción que ha rodeado a la actual administración departamental. Se trata de la millonaria adjudicación, prevista para esta semana, de la concesión de la Licorera de Bolívar por 20 años . Un negocio que, como está planteado, no sólo contribuye a agrandar el hueco de las finanzas departamentales sino que no le aporta un peso a su maltrecho presupuesto de salud.

Las denuncias de irregularidades en este contrato se suman a las hechas por SEMANA por las conciliaciones millonarias con pensionados del magisterio y a la adjudicación a toda costa de la licitación del chance. Esta última, junto a irregularidades en el cobro y manejo del impuesto de degüello y la adquisición de textos escolares, hicieron que hace 15 días la Procuraduría General de la Nación suspendiera al gobernador, Luis Daniel Vargas, por tres meses. Por no vigilar a sus subalternos en las funciones delegadas, argumenta el fallo.

Los críticos del contrato de la Licorera que produce el reconocido Tres Esquinas aseguran que se está feriando la concesión por una cifra muy inferior de su valor real. Al anterior concesionario, que fue suspendido el año pasado, se le exigía vender como mínimo 6.241 cajas de licor por mes. Quien se gane la licitación hoy sólo pagará lo equivalente a 3.000 cajas. Esto quiere decir que al departamento le ingresarían mensualmente 160 millones de pesos por impuestos al consumo y sólo 40 millones por derechos de la concesión.

Lo grave de esto es que con este dinero no alcanza a cubrir ni las obligaciones pensionales ni la nómina de la Licorera, que al mes son más de 300 millones de pesos. Mucho menos para cubrir sus deudas, que superan los 18.000 millones.

Cuando se abrió la licitación el valor inicial exigido era de 300 millones al mes pero se declaró desierta en dos oportunidades. La firma Gedeter, que es la que hoy maneja el negocio por un contrato temporal, es la única que participó de estas convocatorias. En la tercera convocatoria, que es la que está próxima a definirse, nuevamente es la única empresa que participa.

"Tenemos que reconocer que el mercado del Tres Esquinas está muy mal", dice Simón Villalba, gerente de la Licorera, para explicar el porqué se ha bajado el precio de la licitación en varias oportunidades.

Esto lo soporta en un estudio de abril de 2002 hecho por la firma Unión del Bosque. Eduardo Pardo, su representante dice que éste no se hizo para establecer el precio de la licitación sino para avaluar la marca. Pardo también es el representante de la firma Controltech, una empresa de avalúo y venta de finca raíz que fue la que hizo el estudio de mercado que se usó para valorar el contrato del chance.

De éste último la Supersalud y la Procuraduría dijeron que no era confiable para definir el valor de la licitación y por eso se ordenó suspenderla. Pardo asegura que este estudio fue utilizado para otros fines y ha pensado iniciar acciones legales.

Justicia sin chance

La adjudicación del chance se dio en medio de insólitas actuaciones del gobernador Vargas y de sus funcionarios. Haciéndose los de la vista gorda desconocieron la orden de suspensión del Procurador y del Juez Quinto de Familia de Cartagena en respuesta a una tutela

El entonces gerente ad hoc de la Lotería, Wilson Peinado, contrató un nuevo estudio de mercado, con el que buscó subsanar las dudas que había en el estudio de Controltech y así continuó con la licitación. Ya abierto el proceso, la Procuraduría ordenó suspenderlo por tercera vez. En esta oportunidad le envió copia al gobernador Vargas para que hiciera algo.

Pero el proceso continuó. El 30 de septiembre, fecha prevista para otorgar la licitación, la Procuraduría por cuarta vez ordenó suspenderla. Ese día el Programa Presidencial de Lucha contra la Corrupción envió una carta a la Lotería pidiendo explicación de por qué se desatendía a la Procuraduría, advirtiendo los riesgos penales de seguir con el proceso.

Para esa fecha la gobernación cambió al gerente de la Lotería y el 29 de septiembre nombró a Enrique Nadad Mejía. quién otorgó la licitación a Enilse López Romero Apuestas el Gato E.U., una reconocida empresa de Magangué

No se entiende cómo la gobernación nombró a Nadad Mejía cuando figura en el boletín de responsables fiscales de la Contraloría por problemas como contratista de la alcaldía de Magangué, lo que lo inhabilita para cualquier nombramiento como funcionario público.

Es inadmisible que estas situaciones sucedan ante los ojos de todo el mundo y en la práctica no pase nada. El país estará atento a que la licitación de la Licorera que se firma esta semana con el tiempo no termine siendo otro millonario negocio que continúe empobreciendo al pueblo de Bolívar.

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