El contralor de Bogotá, Diego Ardila, le envió un pronunciamiento al Alcalde Gustavo Petro, en el cual expone inquietudes sobre el proceso de recolección de basuras por parte de una empresa pública. Este fue anunciado por el alcalde.
Para el contralor no hay estudios técnicos, financieros y
jurídicos que sustenten la propuesta de la administración de asumir el tema de basuras de la ciudad. Además se señala que no se le ha consultado el Concejo capitalino sobre el tema. "Existe una constante improvisación en servicio de aseo".
En siete consideraciones la Contraloría de Bogotá se preguntó por qué la Alcaldía, no obstante haber requerido a la Administración la información ante la decisión de adjudicar funciones de la UAESP a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, a la fecha desconoce cuáles son los estudios que sustenten la decisión.
Algunas de la preguntas son: de qué presupuesto saldrán los recursos para la adquisición de 400 vehículos que se han enunciado comprar, cuál será la vinculación y carga prestacional de las 5.000 personas que se dicen requerir para la prestación del servicio.
Para el ente de control el proceso debería tener en cuenta la autorización previa de la CRA y en caso de no contar con ella, no será viable que se opere mediante las llamadas áreas de servicio exclusivo, "ya que la aprobación técnica corresponde única y exclusivamente a la mencionada entidad".
El pronunciamiento de la Contraloría zanjó aún más el debate sobre la prestación del servicio del aseo por parte de una empresa pública.