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| 9/29/1997 12:00:00 AM

CONTROVERSIA POSTUMA

Levanta polvareda la publicación de una cinta magnetofónica del ex presidente Guillermo León Valencia en que relata la crisis militar de 1965.


La semana pasada revivió un episodio que los colombianos habían enterrado hace mucho tiempo. Se trata de la crisis militar que produjo el retiro del ministro de Guerra de 1965, el general Alberto Ruiz Novoa, en pleno Frente Nacional. Una grabación hecha cuatro años después, que dejó el fallecido ex presidente Guillermo León Valencia en manos del entonces embajador en Holanda Ramón de Zubiría y que fue dada a conocer por los familiares de este último, revivió el suceso.
Una transcripción de la grabación fue publicada en su totalidad la semana pasada en las Lecturas Dominicales de El Tiempo. Inmediatamente se agitó el debate sobre lo que sucedió con una de las crisis de cúpula militar más comentadas de esta mitad del siglo. La grabación comienza con el presidente Valencia haciendo un largo elogio del general Novoa, recordando la cercana amistad que mantuvo con él en los primeros años de su mandato. Relata la admiración que sentía por el alto oficial y su brillante labor al ser el gestor de la pacificación del país. Sin embargo el ex presidente cuenta cómo esto cambió: "Vino lo que siempre viene en Colombia; que cuando un hombre ocupa una posición próxima al corazón de un Presidente, principian los intermediarios a perturbar la serenidad de este hombre y a hacerle concebir ambiciones que él no tenía y que inclusive no le interesaba tener". Con esta frase el ex presidente Valencia comienza la crónica de lo que según él fue una traición anunciada. "Uno de los factores de perturbación más (grabación inaudible) que hubo en esto, fue la amistad del general Ruiz con Alberto Zalamea. Porque Alberto Zalamea resolvió preparar al general Ruiz para asumir el poder... Ruiz comenzó a hacer una política azarosa, por decir lo menos, que me obligó a mí a ponerme igual".
Con respecto a estas acusaciones, SEMANA consultó tanto al general Ruiz Novoa como al periodista y actual embajador en Italia Alberto Zalamea. Ambos negaron enfáticamente el contenido de la grabación a este respecto. Para Ruiz Novoa "resulta tremendamente incómodo tener que desmentir a una persona que está muerta y no puede decir nada". Sin embargo respecto a Alberto Zalamea dijo, "yo con Alberto no tenía ninguna amistad en esa época, ni política ni personal. Nosotros nos hicimos amigos fue después de que yo saliera del Ministerio. Luego fundamos el MDN juntos". Por su parte el embajador en Italia opinó en el mismo sentido: "Es cierto que fuimos amigos, pero eso fue mucho tiempo después".
El relato grabado continúa recordando un incidente que para el ex presidente Valencia fue el primer signo de insurrección. Se trataba del banquete que le dio la Sociedad de Agricultores al Ministro. "Se lo daban por la pacificación del país y el señor Castellanos, Manuel Castellanos, que es pájaro de cuenta, decidió hacerle ese homenaje al Ministro solamente, cuando es obvio que no se le podía hacer al Ministro solamente, sino al gobierno del cual formaba parte. Y si querían hacerlo en la cabeza de una sola persona, debió haber sido al Presidente que era el Comandante General, más que al Ministro de Guerra". Al respecto el general Ruiz Novoa desmiente, "la invitación de la SAC era un homenaje a las Fuerzas Armadas por la pacificación. Yo le consulté al presidente Valencia si iba a contestar él el discurso del doctor Castellanos y él me dijo que lo contestara yo". Por otra parte el presidente Valencia se queja en la grabación de que el discurso no le fue entregado con 48 horas de anticipación como dicta el protocolo. "El general envió el discurso con una hora y media de anticipación". A esto responde Ruiz Novoa, "eso es completamente falso. Yo le entregué el discurso personalmente, en un sobre cerrado, con dos días de anticipación". Valencia continúa el relato asegurando que no pudo leer el discurso por falta de tiempo y que al oír el mismo esa noche se dio cuenta que era "un programa presidencial". Además dice el ex presidente en la grabación, "creo que ese discurso no lo hizo él, porque era un discurso muy elocuente, de una factura literaria completamente diferente de la de los giros castrenses del general y con una sutileza y argumentación digna de un intelectual de altos quilates, más que de un militar, por inteligente que él sea. No sé quién lo escribió, probablemente este joven Zalamea". Esto lo desmienten el general Ruiz y el embajador Zalamea. "Enfáticamente tengo que decir que nunca escribí ese discurso. Nosotros compartimos unas ideas pero nunca le ayudé a hacer ese discurso", dijo este último a SEMANA.
Terminado el incidente del discurso, el relato sigue unos días después del banquete con la renuncia del comandante del Ejército Gabriel Revéiz Pizarro. Este se presentó en el despacho de Valencia y le dijo: "Señor Presidente, vengo a presentarle a usted la dimisión de mi cargo de comandante en jefe del Ejército, porque no me gusta la política beligerante que viene desarrollando el general Ruiz como Ministro de Guerra". Valencia dice en la grabación que entonces hizo llamar al general Ruiz, quien se hizo presente y habló a solas con el primer mandatario. Ruiz le pidió al entonces presidente Valencia que llamara a Revéiz, quien llegó acompañado de los demás comandantes de fuerza. Según Valencia, "desde que entró Revéiz, Ruiz se alteró y Revéiz se alteró. Y comprendí que inclusive podía presentarse un lance personal entre los dos, por la expresión demente que tenía Revéiz y la expresión de profundo disgusto que tenía Ruiz". Esto lo desmiente Ruiz: "La conversación fue completamente normal, todo el mundo estaba bien. Tanto Revéiz como los demás generales y yo estábamos tranquilos y cada uno habló brevemente, con excepción de Revéiz".
En esta reunión Valencia asegura que Ruiz le pidió que escogiera entre él y Revéiz, a lo cual Valencia habría dicho "yo estoy con los leales". Luego, según el ex presidente la respuesta de Ruiz fue "entonces yo presento renuncia del cargo de Ministro de Guerra", lo que Valencia calificó en la grabación como una torpeza. Sin embargo Ruiz niega que esa discusión se haya llevado a cabo. No obstante ambos están de acuerdo en que Ruiz pidió al Presidente hablar con él a solas, aunque el Presidente recuerda que en ese momento Revéiz le hacía señales con el dedo para que se negara. El Presidente accedió, entre otras cosas, "porque yo estaba preparado para cualquier ocurrencia", ya que según la cinta tenía en el bolsillo una pistola de cinco tiros que había recogido anteriormente. Valencia relata que el general también estaba armado: "Debía tener un revólver de calibre muy largo en el pantalón porque sentado a cada momento daba la vuelta, porque el cañón no lo dejaba recostarse". Ruiz contesta "no me imaginé nunca que el Presidente tuviera un revólver, todavía no lo creo. Ninguno de los que estaba iba armado, ni lo estaba yo tampoco. No me explico esa invención. Ni en servicio ni después he andado armado y todos los que me conocen están ahora muertos de la risa con este relato, porque saben que yo no soy así".
Finalmente, según ambas versiones, el general Ruiz ofreció su renuncia, aunque según Valencia, Ruiz se negó a dejarla en la Secretaría. Ruiz Novoa asegura, por su parte, que inmediatamente se fue para el Ministerio de Guerra, escribió la renuncia, la mandó y se fue para la casa. Sin embargo el ex presidente cuenta en la grabación que inmediatamente llamó al Ministerio de Guerra y pidió al general Fajardo vigilarlo: "No descarte la posibilidad de que haya que retener al general Ruiz". Fajardo asegura recordar la llamada, pero no la advertencia. Allí terminó el episodio.
Difícilmente se sabrá la verdad de lo sucedido, ya que Valencia y Revéiz han fallecido. Para el general Ruiz "es inexplicable que haya modificado el relato. No veo el beneficio que pudo dejarle eso. Claramente él no queda bien con ese relato, por el contrario queda mal". Por su parte, Alberto Zalamea comenta, "el presidente Valencia era un hombre muy valioso, pero también era un hombre lleno de fantasías". Por lo pronto el general Ruiz ha dicho a SEMANA que reconstruirá en su totalidad y escribirá su versión de los hechos, que espera también sea publicada en la Lecturas Dominicales. Lo que sí evidencia todo este episodio es que las tensiones entre el alto mando militar y el Presidente de la República cuando hay crisis de la cúpula no son cosa reciente.

VERSIONES ENCONTRADAS
Guillermo León Valencial Alberto Zalamea resolvió preparar al general Ruiz para asumir el poder... Ruiz comenzó a hacer una política azarosa, por decir lo menos.
* Yo estaba preparado y tenía ua pistola de cinco tiros. El general debía tener un revólver de calibre muy largo en el pantalón porque sentado a cada momento daba la vuelta, porque el cañón no lo dejaba recostarse.

*No sé quién escribió (el discurso), probablemente este joven Zalamea.

Alberto Ruíz Novo
*Resulta tremendamente incómodo tener que desmentir a una persona que está muerta y no puede decir nada.

*No me imaginé nunca que el Presidente tuviera un revólver, todavía no lo creo. Ninguno de los que estaba iba armado, ni lo estaba yo tampoco.

*Yo con Alberto no tenía ninguna amistad en esa época, ni política ni personal. Nosotros nos hicimos amigos fue después de que yo saliera del ministerio. Luego fundamos el MDN juntos.

Alberto Zalamea
*Es cierto que con el general fuimos amigos, pero eso fue mucho tiempo después.
*
Lo del revólver es insólito, los que conocemos al general Ruiz Novoa sabemos que eso no es posible.

*Enfáticamente tengo que decir que nunca escribí ese discurso. Nosotros compartimos unas ideas pero nunca le ayudé a hacer ese discurso.
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