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| 9/11/2012 12:00:00 AM

Cuando el Baloto es una chichigua

Este sábado tampoco cayó el Baloto y el acumulado se elevó a 100.000 millones de pesos, unos 55 millones de dólares. Una cifra récord que ni siquiera cabe en la mente de muchos, pero que es insignificante para los ricos de verdad.

El Baloto alcanzó 100.000 millones de pesos, que el próximo miércoles pueden ir a parar en un minuto a los bolsillos de un colombiano suertudo. Y aunque antes de ganarse el premio mayor es más probable morir en un accidente de avión, tener cuatrillizos idénticos, ser impactado por un rayo o ser elegido presidente, hoy son muchos los que sueñan con desafiar la estadística y convertirse en uno de los 500 hombres más ricos del país.

¿Quién no ha fantaseado con qué haría con esos 55 millones de dólares? Tal vez sólo los millonarios no han imaginado darse la gran vida con esa cifra pues, a decir verdad, aunque parezca increíble, ganar o perder ese dinero les sería insignificante.

Por ejemplo, para Luis Carlos Sarmiento, el hombre más rico de Colombia, con una fortuna estimada en 12.400 millones de dólares, el Baloto apenas equivale al 0,4 por ciento de su fortuna.

Y es que aunque parece un dineral, el ganador del Baloto no podrá comprar todo lo que se le antoje. Empezando porque de los 100.000 millones del premio, el 20 por ciento (20.000 millones) le corresponde al Estado por concepto de ganancia ocasional, además de que deberá declarar renta, en caso de que antes no haya tenido la obligación de hacerlo.

El ganador podrá disponer de los 80.000 millones restantes, un poco más de 44 millones de dólares, pero aún así tiene que ponerles límite a sus sueños y ambiciones y saber que no todo está al alcance de su abultada chequera.

Esta es una lista de las cosas que el nuevo ganador del Baloto no podría comprar o hacer:

 
- Ser el dueño de Apple, compañía avaluada en 619.000 millones de dólares.

- La Torre Eiffel, valorada en 555.000 millones de dólares.

- Los Juegos Olímpicos de Londres que costaron 14.000 millones de dólares. Apenas le alcanzaría para pagar la ceremonia de inauguración, que costó 42 millones de dólares.

- Construir la Freedom Tower, también conocida como el edificio Uno del World Trade Center, que una vez esté terminado será el más alto de Nueva York y tendrá un costo de 4.000 millones de dólares.

- Adquirir el Palacio de Buckingham, la residencia de la familia real británica, con un valor estimado de 1.600 millones de dólares.

- El pase de Cristiano Ronaldo, que fue comprado por el Real Madrid al Manchester United por 116 millones de dólares. Eso sin contar la cláusula de rescisión de casi 1.400 millones de dólares.
 
- Convertirse en Batman que, con mansión, baticueva, traje, vehículos como el Tumbler, accesorios, armas, entrenamiento y los servicios de su fiel mayordomo Alfred, podría costarle a un simple mortal 682 millones de dólares.

- Seguros excéntricos como los 300 millones de dólares que pagó Jennifer López por asegurar su trasero o los 70 millones de dólares que pagó David Beckham por proteger sus piernas de todo riesgo.

- Adquirir El grito, de Edvard Munch, que se vendió en una subasta en 120 millones de dólares, el costo máximo histórico alcanzado por un cuadro en una subasta.

- Comprar el edificio de la Casa Blanca, en Washington, avaluada por una reconocida inmobiliaria en 110 millones de dólares. A este valor se suman unos 10 millones de dólares al año por conceptos de mantenimiento, reparaciones, calefacción, luz, administración.

- El apartamento más caro de Estados Unidos, ubicado en un rascacielos de Manhattan, con una impresionante vista del Central Park, que acaba de salir al mercado neoyorquino por 100 millones de dólares.

- La más reciente Cumbre de las Américas, en Cartagena, que le costó al país 97 millones de dólares.

- Comprar la isla en las Seychelles (Océano Índico) de una de las mujeres más ricas de Francia, Liliane Bettencourt, vendida hace poco por 74 millones de dólares.

- El Titanic, que en 1912 fue avaluado en siete millones de dólares, que equivalen a 50 millones en dólares de hoy.

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