Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1999/06/28 00:00

DE MAL EN PEOR

Un concepto de la Procuraduría amenaza con mandar a juicio a Alvaro Leyva por el caso de los <BR>50 millones de pesos del cartel de Cali. SEMANA revela su contenido.

DE MAL EN PEOR

Hace un par de semanas la Fiscalía cerró el proceso contra Alvaro Leyva por
enriquecimiento ilícito. Eso quiere decir que en los próximos días los fiscales encargados de esa investigación
resolverán si el ex ministro debe ir a juicio o si, por el contrario, archivan su proceso. Y, como están las cosas,
es posible que sea lo primero. Porque parece que Alvaro Leyva no ha podido convencer a las autoridades de
que los 50 millones de pesos por los cuales se le acusa los recibió por el pago de repuestos para unas
volquetas rusas que le vendió a la empresa Cominco, de propiedad de Jairo Aparicio Lenis, uno de los
principales testaferros de los jefes del cartel de Cali. Por lo menos así se desprende de los alegatos del
delegado del Ministerio Público entregados a la Fiscalía. El representante de la Procuraduría para la vigilancia
del proceso le solicitó a la Fiscalía que dicte resolución de acusación contra Leyva y agregó que es
conveniente que se compulsen copias para que se averigüe un presunto fraude procesal. También pidió que
se inicie otra investigación por el delito de falso testimonio contra dos personas cercanas a Leyva: su socio
en el negocio de las volquetas, Félix Salazar Balen, y un amigo de la familia de nombre Germán
Meneses. Para los investigadores la empresa Earth and Space, de la que Leyva era director y a través de la
que hizo el negocio de las volquetas con el cual se pretende justificar el pago de los 50 millones, no ofrecía
ni respaldos ni garantías. Dice el análisis que la compañía estaba sujeta a las normas de las Bahamas y que
sólo existe un documento _del que no se conoce la autoría_ que le otorgaba poderes a Leyva para realizar
negocios en su nombre. Pero lo más sospechoso para los agentes de la Procuraduría es que Earth and
Space sólo realizó un negocio: el de las volquetas compradas en Bielorrusia. Y nunca pudo presentar una
documentación confiable del mismo. No allegó ni el manejo contable, ni cuentas bancarias en Colombia, ni
quién o quiénes designaron a Leyva como representante de la compañía, ni a quién debían rendirle cuentas.De
acuerdo con la Fiscalía no resulta creíble, además, que Cominco hubiera tenido que pagar servicios o
repuestos para las volquetas si el negocio estaba cobijado con una garantía, y el responsable de ella era
Leyva. Según el expediente, no existen documentos que demuestren las liquidaciones o cuentas por
concepto de la venta de esos materiales.Otros implicadosLa versión de Leyva fue soportada por su socio en
la compañía, Félix Salazar, quien aseguró en varias oportunidades que el dinero fue entregado a Leyva en Cali
por concepto de la venta de repuestos a la empresa de Aparicio. Además Salazar aseguró que de ese dinero
recibió 20 millones de pesos como producto de su relación comercial con Leyva. De eso tampoco existe
constancia en el proceso, por lo que los agentes solicitaron a la Fiscalía que se inicie una investigación por
falso testimonio. El asunto que más enredó tanto a Salazar como a Leyva fue la presentación de Jairo
Aparicio Lenis a la Fiscalía. Una vez se entregó a la justicia, Aparicio dijo que la empresa del político
conservador jamás le vendió repuestos y que ese dinero lo dio en calidad de préstamo con un plazo de 30 a 45
días. Y aseguró que Leyva conocía el origen de los dineros porque estuvo presente en su oficina, la casa de
cambio 'El Dólar', cuando se comunicó con Helmer 'Pacho' Herrera para solicitarle el préstamo. Finalmente
dijo que Leyva lo buscó en junio de 1998 para devolverle la plata a cambio de la firma de un documento.
Este no era otra cosa que una versión autenticada en una notaría, que respaldaba lo dicho por Leyva en la
Fiscalía. Según Aparicio, se trató de un chantaje. Para la entrega de ese dinero viajaron a Pasto e Ipiales
Félix Salazar y Germán Meneses. En este punto los agentes del Ministerio Público encontraron
algunas inconsistencias. Una es la cifra que le fue entregada al dueño de la casa de cambios. Germán
Meneses asegura que le exigió al político 80 millones de pesos pero que finalmente le entregaron 75. Otra es
que para los investigadores no es muy claro el hecho de que si los 50 millones correspondían a un pago
por repuestos o asesorías tuvieran que ser devueltos, por lo que no descartan la posibilidad de que Leyva
estuviera tratando de comprar la declaración de Aparicio Lenis.Cualquiera de estas actitudes resulta
reprochable para el Ministerio Público. Para sus agentes es claro el empleo de medios fraudulentos
encaminados a desviar a la justicia. No solamente con el aporte de la declaración autenticada de Aparicio
_que éste asegura que no corresponde a la verdad_, sino con otros documentos que pretenden demostrar
que se trató de un simple negocio. Ahora la palabra la tiene la Fiscalía. nLos investigadores no descartan
que Leyva tratara de comprar la declaración de Aparicio

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