Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2000/02/28 00:00

¿Democracias en peligro?

Luego de los hechos ocurridos en Ecuador SEMANA entrevistó a César Gaviria, secretario general de la OEA, para analizar sus repercusiones en el resto del continente.

¿Democracias en peligro?

La crisis ecuatoriana es el último de una serie de hechos que tienen preocupados a varios analistas sobre el proceso de consolidación democrática en América Latina. Ya las alarmas se habían encendido con ciertas actuaciones del presidente Hugo Chávez en Venezuela. Y luego con la firme intención del presidente Alberto Fujimori de buscar un tercer período presidencial en el Perú.

El secretario general de la OEA, César Gaviria, es, sin embargo, optimista frente al futuro de la democracia en la región. Pero no deja de señalar que los países andinos están atravesando un difícil momento debido a su frágil estabilidad económica.

Semana: En síntesis, ¿qué pasó en Ecuador?

Cesar Gaviria: En Ecuador ocurrieron unos hechos bastante graves que produjeron finalmente la cesación en funciones del presidente Mahuad. Estos hechos estaban evolucionando en el sentido de entregarle el poder político a una junta y fue gracias a la vigorosa reacción de la OEA y de la comunidad internacional que llegamos a la solución del vicepresidente que se preservó el hilo del orden constitucional. Los hechos son bastante graves y han causado preocupación en América, en particular porque hubo militares involucrados en los hechos.

Semana: ¿Pero hubo o no hubo golpe militar?

C.G.: Los militares no asumieron el poder. Hubo unos militares que estuvieron implicados con las protestas y que crearon la situación que desencadenó la crisis pero no se puede decir que hubo un golpe militar porque no asumieron el poder.

Semana: Mahuad dice que los militares adelantaron el golpe porque como presidente les había reducido el presupuesto luego de la guerra con el Perú. Los indígenas y campesinos dicen que fue por los enormes costos sociales de la crisis económica. ¿Quién tiene la razón?

C.G.: No es mi función entrar en el debate político. Nosotros nos preocupamos porque se preserve el orden democrático y porque las fuerzas armadas preserven ese orden. En ese sentido esperamos que las fuerzas políticas y sociales del Ecuador cooperen con el nuevo presidente para recuperar la gobernabilidad, la estabilidad y el estado de derecho del país.

Semana: ¿Qué efectos tiene la crisis de Ecuador sobre Colombia?

C.G.: Es difícil hablar de esa implicación. Las instituciones democráticas de Colombia han demostrado una gran solidez. Colombia tiene problemas muy serios y graves pero no el tipo de problemas que se han presentado en Ecuador. En Colombia ha habido bastante apoyo político para las medidas económicas y para producir elementos de disciplina fiscal cuando los gobiernos lo han requerido.

Semana: ¿Cree usted que lo sucedido en Ecuador es la crisis del modelo neoliberal como promulgan algunos?

C.G.: Alguien podría decir que fueron las medidas económicas las que produjeron la crisis pero en realidad ellas nunca se llegaron a tomar. El presidente Mahuad hizo un enorme esfuerzo por tener un plan de estabilidad económica y de llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario, pero nunca logró ponerlo en vigencia y hubo apenas unas medidas aisladas de alzas de combustibles.

Semana: ¿Usted cree que en Colombia puede haber un levantamiento popular como el de Ecuador en la medida en que la crisis económica y social se agudice?

C.G.: Colombia ha tenido en el pasado muchas protestas sociales y marchas campesinas y ha podido manejar ese tema sin que haya sido tan traumático. No es que no se hayan presentado protestas, sobre todo en los sectores rurales, pero no necesariamente conducen a una situación como la de Ecuador.

Semana: ¿Qué lección le deja Ecuador al resto de América Latina?

C.G.: Que las fuerzas económicas y sociales tienen que llegar a un consenso mínimo necesario para mantener la estabilidad económica y política para progresar. Una política en exceso divisiva puede terminar dando al traste con la democracia..

Semana: ¿Cree usted que Colombia camina por el mismo sendero de Ecuador al ver la dificultad para pagar la deuda externa, la fragilidad de los acuerdos políticos, la creciente ingobernabilidad...?

C.G.: En Colombia las fuerzas políticas siempre han mostrado disposición a adoptar las decisiones necesarias para preservar la estabilidad económica. Colombia nunca ha tenido, ni creo que vaya a tener, ese tipo de problemas. Parte de la gobernabilidad de Colombia ha sido que las fuerzas políticas del Congreso siempre han tenido un comportamiento razonable y han apoyado las medidas de austeridad y tributarias.

Semana: En Perú Fujimori aspira a un tercer período; en Venezuela el presidente Chávez ha dado varios signos de autoritarismo; en Ecuador hubo un cuasigolpe. ¿Vuelve el fantasma del autoritarismo a recorrer América Latina?

C.G.: No diría eso. Lo que diría es que la región andina sí está viviendo una época difícil. Es la región donde la recesión ha sido más fuerte como consecuencia de la crisis financiera internacional y donde esta recesión se ha unido a problemas políticos y sociales que han creado dificultades en los países.

Semana: ¿Cuál es hoy el peor enemigo de la democracia en América Latina de comienzos de siglo?

C.G.: Los peores problemas que tiene que enfrentar actualmente la democracia son: la miseria, el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción. Sobre todo la desigualdad, porque le quita legitimidad al sistema político.

Semana: ¿Están las democracias del hemisferio preparadas para enfrentar estos caballos del Apocalipsis?

C.G.: Hay países que transitan con bastante éxito y otros que lo hacen con más dificultad, y entre ellos están Colombia, Venezuela y Ecuador, donde la confluencia de problemas le está haciendo mucho daño a la democracia y al sistema político.

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