Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2015/09/10 22:00

Desplazados se fueron del Puente Aéreo con acuerdos

En un hecho inédito más de 500 personas se tomaron la terminal aérea para exigir las ayudas prometidas por el Estado.

Desplazados esperan que el Estado les cumpla. Foto: SEMANA

El Puente Aéreo de Bogotá parecía este jueves un campo de refugiados luego de que cerca de 500 desplazados se tomaran las instalaciones. Lo hicieron para protestar ante la falta de atención de Estado y las que consideran promesas incumplidas por ayudas en vivienda y manutención. 

A las 4:00 a. m. de este viernes los desplazados y el Gobierno llegaron a un acuerdo que tuvo el aval de la Defensoría del Pueblo. Acordaron que de inmediato reactivarán la entrega de las ayudas y que se revisaría cada uno de los casos para la entrega de vivienda. 

Una toma pacífica

En la mañana del jueves la operación de los vuelos nacionales fluía como de costumbre. A las 12:00 m., el usual ajetreo se vio interrumpido cuando más de un centenar de personas descendieron de tres buses  y de inmediato se dirigieron a las puertas para bloquearlas.

“Esta es una toma pacífica”, gritó uno de los manifestantes a los perplejos pasajeros que hacían fila para documentarse.

El desconcierto se tomó el lugar. Mientras los desplazados seguían llegando e impedían el tránsito normal, en los corredores se aglutinaron hombres, mujeres y niños desplazados. En su mayoría provenían del barrio Santa Rosa, ubicado en la localidad de San Cristóbal.     

Los manifestantes ubicaron cartones y cobijas para esperar lo que no les han entregado, según ellos, en diez años. Como era la hora del almuerzo, un desfile de ollas con alimentos,  que en algunos casos tan sólo eran arroz y papas saladas, ayudó a que se configurara el escenario.

“No nos vamos hasta que nos cumplan”, reclamó Luis Carlos Mazo, vocero de los desplazados del barrio Santa Rosa en Bogotá.

Papeles bajo el brazo, los manifestantes reclamaron la presencia de las autoridades, entre ellas la directora de la Unidad Administrativa Especial para la Reparación Integral a Víctimas, Paula Gaviria Betancur.

La idea de tomarse el Puente Aéreo la acordaron los desplazados cansados de que se tomaran parques y los sacara la Policía, además de la falta de atención de los medios. “Acá nos está viendo el mundo entero, de aquí no nos levantamos si no tenemos los diez puntos que estamos solicitando”, dijo Mazo antes de alcanzar el acuerdo.   

Los manifestantes reclamaron que se les hiciera un censo para quedar en el Plan de Atención y de Asistencia y Reparación Integral a las Víctimas (PAARI) y así ser beneficiarios de los auxilios previstos en la ley en materia de  vivienda y proyectos productivos.   

Aunque la Policía mantuvo el control del lugar, el comandante de la Policía aeroportuaria, coronel Diego Rosero, aseguró que estarían presentes de manera permanente "mientras se realizan las conversaciones entre los manifestantes y los representantes del Estado".

La Unidad de Víctimas rechazó las vías de hecho y las calificó como “inaceptables” y que en este caso podrían tener connotaciones legales. El Gobierno tiene a disposición de la ciudadanía múltiples canales para escuchar y dar respuesta a sus peticiones y les recordaron que existen 130 puntos de atención en el país.



Historias

Pastora Isabel Ramos Díaz, una mujer afrocolombiana viajó 16 horas desde Monte Líbano (Córdoba) para reclamar por las ayudas. “No es justo que uno pierda su tierra por el desplazamiento y ahora acá no le vayan a reconocer nada”, dijo.

Aunque algunos de los desplazados reconocen las ayudas, consideran que estas llegan a destiempo o son pocas. Edna Rocío Cardona, quien vino de Puerto Berrío (Antioquia), dice que viajó con plata prestada y que no sabe cómo se va a devolver y a comer en estos días. “Somos personas pobres, ellos no sienten el dolor que nosotros sentimos”, aseveró.

Otro de los reclamos es la vivienda. Los desplazados solicitan que les entreguen las casas gratis que el Gobierno prometió en la campaña electoral. Jessica Paola Rojas, una mujer que fue desplazada de la costa caribe y que ahora vive en Sogamoso (Boyacá), espera entrevistarse con el presidente Juan Manuel Santos, “que me cumplan con la ayuda de la casita”.

La terminar la tarde del jueves, los voceros de los desplazados esperaban reunirse con los funcionarios. Desde el mediodía, los vuelos nacionales de Avianca que se vieron afectados mudaron su operación al muelle nacional del aeropuerto El Dorado.

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