08 enero 2013

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Desplazamiento chocoano por cuenta de las bacrim

CONFLICTO Según la Defensoría del Pueblo, la guerra entre ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’ ha desencadenado un éxodo de habitantes de tres veredas.

Desplazamiento chocoano por cuenta de las bacrim . Habitantes de tres corregimientos de Chocó han sido desplazados por cuenta de la guerra entre Urabeños y Rastrojos.

Habitantes de tres corregimientos de Chocó han sido desplazados por cuenta de la guerra entre Urabeños y Rastrojos.

Foto: Archivo SEMANA

Al menos 350 personas, en su mayoría niños y mujeres embarazadas, pertenecientes a 105 familias, han abandonado sus predios ubicados en tres corregimientos del municipio del Litoral del San Juan, Chocó, a raíz de los combates que desde la semana anterior protagonizan las bandas ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’, según un reporte entregado por la Defensoría del Pueblo.

Jorge Armando Otálora, jefe de la entidad, precisó que los enfrentamientos obedecen al control territorial que las referidas bacrim buscan tener en el alto, el medio y el bajo Baudó chocoanos. El defensor recordó que esa zona es usada por esos grupos para el tráfico de drogas y como corredor para la trata de personas.

“Según datos reportados a la Defensoría Regional del Chocó, se ha generado el desplazamiento forzado de familias de los corregimientos de Togoromá, Charambirá y Pichimá, ubicados en la desembocadura del río San Juan, hacia a Docordó, cabecera urbana del municipio chocoano del litoral del San Juan”, indicó Otálora.

El alto funcionario hizo énfasis además en que desde el pasado 20 de diciembre se entregó una nota a las autoridades en la que la Defensoría exponía una serie de elementos sobre el conflicto en la zona reseñando la pelea entre ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’.

“Producto de la situación de riesgo advertida por la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Interior emitió la Alerta Temprana para la zona del bajo Baudó que determinó la adopción de medidas de prevención y protección”, subrayó la entidad.

Sin embargo, y pese a la advertencia, la Defensoría es clara en reiterar que se producirán más afectaciones a las poblaciones afrodescendientes e indígenas, “específicamente, el abandono de los territorios ancestrales, desplazamientos masivos, confinamientos de la población civil, restricciones a la movilidad y desapariciones forzadas”. 

                                                              
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