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| 11/13/1989 12:00:00 AM

DIALOGO:¿QUE HA PASADO?

SEMANA compara los contactos con los narcotraficantes en Panamá en 1984, con los recientes contactos Vallejo Montoya.

Cuando la semana pasada todo el país no hablaba sino del escándalo de los contactos entre el gobierno y los narcotraficantes a través de las reuniones Vallejo Montoya, había la sensación de que era la repetición de un episodio ya vivido. Indignación nacional, manipulación política, aceptación gradual y fracaso del proceso por filtración a la prensa fue la secuencia de los acontecimientos en las dos ocasiones. Sin embargo, a pesar de que los procesos y las reacciones parecen ser una copia exacta el uno del otro, hay diferencias de fondo que hasta el momento no han sido suficientemente analizadas.
Independientemente de la posición que se tenga al respecto, el diálogo con los narcos está sobre el tapete.
Por considerarlo útil en este debate, SEMANA compara los dos intentos de diálogo y analiza los cambios que se han presentado en Colombia de entonces a hoy.

NADA NUEVO
Algo que llama la atención es la similitud en los dos casos. El primer contacto que tuvieron los narcotraficantes con miras a una negociación fue con el procurador Carlos Jiménez Gómez en septiembre de 1983. Pablo Escobar le envió un mensaje al Procurador para preguntarle si estaba dispuesto a reunirse con voceros de los narcotraficantes para discutir la posibilidad de un arreglo nacional del problema del narcotráfico a través de una negociación con el gobierno. Jiménez Gómez manifestó que estaba dispuesto a oírlos y tal vez nada ilustra más cómo han cambiado los tiempos que el hecho de que la reunión se llevó a cabo en el mismo despacho del Procurador en la carrera 8a con calle 17 de Bogotá. Allá llegaron hace seis años y un mes Pablo Escobar Gaviria, Gonzalo Rodríguez Gacha, los Ochoa y Carlos Lehder a sentarse a tomar tinto con el Procurador General de la Nación. Le plantearon su deseo de volver a la legalidad con los argumentos de que no podían seguir viendo a sus esposas, hijos y familiares perseguidos y vejados, y de que también tenían derecho a amnistias como los guerrilleros. El Procurador los escuchó y en otras dos oportunidades volvió a reunirse con alguno de ellos y con otros, para darle vueltas al mismo tema. La cosa no llegó nada, pero Jiménez Gómez consideró que era su deber que se supiera que esos contactos habían tenido lugar pues era una materia demasiado delicada para hacerlo a espaldas de la opinión. Por esto, dejó filtrar a algunos medios de comunicación la información de estas reuniones. Por ejemplo, en SEMANA del 18-24 de octubre de 1983, y por información obtenida en la Procuraduría, apareció el siguiente CONFIDENCIAL:
"El Procurador General de la Nación, Carlos Jiménez, habría realizado recientemente intensas gestiones calificadas como de paz, frente a los grandes del narcotráfico en el país.
En las últimas semanas han circulado rumores sobre una posible declaratoria de guerra por parte de los narcotraficantes como reacción contra la extradición de colombianos. El Procurador, quien desde tiempo atrás no se ha pronunciado contra el Tratado por considerarlo inconstitucional y a la entrega de nacionales por juzgarlo inconveniente, habría sostenido varias entrevistas con las cabezas visibles de este gremio. El resultado de estas fue una especie de 'paz pactada' en la cual se acordó el retiro total de los narcotraficantes de la actividad política, comenzando por el desmonte de los movimientos cívicos de Pablo Escobar y carlos Ledher".." Esta noticia, que habría debido producir una bomba política y periodística, pasó completamente inadvertida. No le llamó la atención ni siquiera al joven ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, a pesar de que un mes antes se había visto envuelto en un escándalo que lo vinculaba al narcotráfico, a través de la aceptación de un cheque de un millón de pesos que le había ofrecido Evaristo Porras para su campaña como senador del Nuevo Liberalismo. Lara negaba todo diciendo que le habían tendido una celada. La verdad es que sí le habían tendido una celada, pero había caído. Y el daño que le hizo el escándalo del millón de pesos de Porras, lo llevó a declararle, por primera vez en la historia de Colombia, la guerra a muerte al narcotráfico.

Esta guerra le habría de costar la vida el 30 de abril de 1983. El día de su entierro, en la catedral de Neiva el presidente Belisario Betancur, en tono solemne, pronunció la siguiente frase histórica: "Colombia entregará a los delincuentes solicitados por la comisión de delitos en otros países".

En ese momento se desató una gran ofensiva contra el narcotráfico que, por primera vez, hizo que sus integrantes se sintieran desestabilizados. Allanamientos y detenciones en masa y una persecución implacable en medio de la indignación nacional llevaron a que, cuatro días después del crimen, en una residencia de El Poblado, en Medellín, se reunieran las cabezas del narcotráfico en Colombia con el objeto de diseñar una estrategia de acción frente a la violenta reacción del país. Reinaba un ambiente de linchamiento en el que sus vidas se veían en peligro. Entonces llegaron a la conclusión de que la única salida era un gesto dramático: el ofrecimiento de desmontar el negocio a cambio de un borrón y cuenta nueva.

En esos días se encontraba en Panamá el ex presidente Alfonso López Michelsen, quien había sido invitado como observador de las elecciones panameñas. Pablo Escobar y Jorge Ochoa se encontraban también allá y al enterarse de la presencia del ex presidente buscaron un contacto con él.
Contactaron al señor Jesús Valderrama, asesor tributario y comercial de la familia Ochoa, para que, a su turno, contactara a Santiago Londoño.
El objetivo era que Londoño, quien por haber sido coordinador de su campaña en Antioquia tenía vinculación política y personal con López, organizara una reunión en Panamá entre el ex presidente con Pablo Escobar y Jorge Ochoa, para transmitirle al gobierno una propuesta concreta sobre la finalización del narcotráfico en Colombia. Solicitaban la entrevista para demostrar que no tenían nada que ver con el asesinato de Rodrigo Lara y que podían demostrarlo. Que ninguna de las personas que participarían en la reunión tenía problemas con la justicia ni en Colombia ni en Estados Unidos. En ese momento, aunque todo el mundo sabía quiénes eran los jefes del narcotráfico, ninguno tenía procesos jurídicos en Colombia y, fuera de Lehder, ninguno tenía solicitud de extradición a Estados Unidos. López le informó a Betancur y aceptó recibirlos.

CARTAS SOBRE LA MESA
En la ya famosa suite del hotel Marriott de Panamá se reunieron López, Santiago Londoño, Pablo Escobar y Jorge Luis Ochoa. Para curarse en salud, los dos últimos afirmaron ir en representación de terceras personas que eran narcotraficantes. El diálogo comenzó con la negativa de que estos hubieran tenido algo que ver con la muerte del ministro. Señalaron que sería absurdo que fueran ellos, ya que habían sido los únicos perjudicados con ese crimen. Igualmente, aceptando que se le había tendido una celada con el cheque de Porras, decían que Lara estaba arruinado moralmente con el escándalo que se había desatado. Alegaban que el millón que había recibido Lara se lo había gastado en viajes personales que se podian probar y que toda esa información la tenia un juez que, con esa evidencia, lo iba a condenar por abuso de confianza. De qué les serviria un mártir que iba a desencadenar una persecución contra los narcotraficantes, si con la trampa tendida estaba a punto de iniciarse un proceso jurídico que tenia que llevar a su expulsión del gabinete y del Nuevo Liberalismo. Según ellos, el asesinato tenía que haber sido perpetrado por la DEA, para crear los problemas en que se encontraban los narcotraficantes. Aunque esta versión no sonaba del todo descabellada, el hecho es que todas las investigaciones judiciales posteriores la han desmentido.

Después del tema de Lara formularon la propuesta de desmonte total del negocio. La reunión duró dos horas. López se desplazó a Miami, de donde informó a Betancur, en términos generales, sobre la reunión. Betancur envió a esa ciudad a Bernardo Ramírez, ministro de Comunicaciones, para que se enterara en detalle de la propuesta al gobierno y se la transmitiera al Presidente en Bogotá.

El gobierno, sin estar muy convencido, decidió explorar la cosa. Como el procurador Jiménez Gómez ya habia tenido contacto con los narcotraficantes antes del asesinato de Lara y creia vehementemente en la necesidad de un diálogo, se decidió enviarlo como emisario a Panamá para concretar el ofrecimiento de los narcotraficantes. Bernardo Ramirez llamó al Procurador y le sugirió hacer el viaje.
Jiménez Gómez le manifestó que estaria dispuesto a adelantar la gestión siempre y cuando el Presidente se lo pidiera directamente y no a través de intermediarios. En efecto, el Procurador recibió la llamada poco tiempo después.

En junio de 1984, el Procurador General de la Nación se reunió en Panamá, en el hotel Soloy, con Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y los hermanos Ochoa. El contenido de la conversación fue muy similar al del encuentro con el ex presidente López.
La diferencia fue que de ahí se pasó, por primera vez, a una propuesta formal escrita, que en su momento se conoció como "El memorando de la mafia".

Ahora, cinco años después, cuando se conoció que el secretario general de la Presidencia, Germán Montoya, recibió una propuesta de los narcotraficantes, pocos se han dado a la tarea de comparar las dos propuestas. En ambas, los narcotraficantes proponen desmontar el negocio y entregar su infraestructura de laboratorios, pistas, etc. Pero como los tiempos han cambiado, en la segunda propuesta hablan de entregar, además, armas y explosivos. En las dos propuestas también ofrecen retirarse del negocio, salvo que en la segunda consideran que este es ilegal sólo "por el momento". Si en el 84 ofrecían retirarse de la política y colaborar para que tuviera éxito el proceso de paz, ahora piden el desarme de la subversión que secuestra, extorsiona y que amenaza sus propiedades. Como cosa curiosa, mientras en el 84 registraban sus utilidades y ofrecían repatriar sus capitales, ahora no mencionan el tema.
Sin embargo, la diferencia más importante es, quizás, que en el 84 no pedian el desmonte de la extradición, sino que su aplicación se limitara a los delitos cometidos después de la entrada en vigencia del tratado, mientras que ahora solicitan todas las garantías constitucionales para que en ningún caso haya extradición.

REGRESO A CASA
A los pocos días de llegar a Bogotá, el Procurador recibió el texto final del "memo" de los narcotraficantes, y le solicitó una audiencia al Presidente para hacerle entrega oficial del mismo. Betancur la concedió de inmediato y recibió el documento sin hacer mayores comentarios.

Pero también se había acordado en Panamá que, para que la propuesta fuera viable, era indispensable contar con la participación de Estados Unidos, a cuyo gobierno debía hacerse llegar una copia del memorando. Para el Procurador no era difícil, pues tenía un amigo en la embajada: el ministro consejero Alexander Watson.
El Procurador lo invitó a almorzar en el Club Ejecutivo y le planteó la cuestión de frente. E igualmente de frente Watson le contestó: "Transmito el mensaje, pero no veo ninguna posibilidad de arreglo". La embajada en Colombia lo transmitió al Departamento de Estado de Estados Unidos. El tema no se volvió a tocar hasta que el 4 de julio en la mañana El Tiempo, aparentemente por una filtración de Watson, hizo explotar la bomba con el siguiente titular: "Narcotraficantes formulan propuesta al gobierno nacional". Y ahí fue Troya. El Procurador, cuya residencia muy temprano en la mañana se vio asediada por todos los medios de comunicación, hizo lo que tienen que hacer los funcionarios leales cuando les descubren una negociación secreta: negó todo.
Manifestó a El Tiempo que cualquier acuerdo del gobierno con las mafias del narcotráfico era un imposible moral, institucional y legal. (...) Por encontrarse fuera de la ley y por haberla quebrantado, los narcotraficantes son delincuentes con quienes no se puede transigir ni pactar". Como ese día era la fiesta de la Independencia de Estados Unidos sabía que se encontraría a mediodía en una recepción en la embajada norteamericana con el presidente Betancur y el entonces embajador estadounidense, Lewis Tambs. Cuando Jiménez llegó a la embajada y presentó sus saludos al embajador, Tambien le dijo: Señor Procurador, yo no tengo ninguna respuesta, pero estoy optimista y creo que va a haber algo positivo". Más adelante, Jiménez se encerró en un salón de la embajada con el Presidente y le comunicó que se consideraba responsable de las conversaciones y que estaba dispuesto a asumir enteramente la responsabilidad. Días después, el Procurador recibió una comunicación de la embajada norteamericana en la que le anexaban un télex del Departamento de Estado en el que rechazaban la propuesta de los narcos. Con esto se produjo el entierro de pobre del primer intento de diálogo entre los narcotraficantes y las autoridades.

SORPRESAS TE DA LA VIDA
Revisando algunas de las reacciones que tuvieron lugar en ese momento, no dejan de ser sorprendentes los cambios experimentados en la sociedad colombiana en estos cinco años. El Tiempo del 5 de julio de 1984 registró la siguiente información: "Se conoció en medios allegados a la organización del congresista Pablo Escobar Gaviria, que el parlamentario se propone explicar profusamente los alcances de la propuesta que se le formuló al gobierno y las incidencias que tiene cada uno de los puntos de acuerdo. Escobar Gaviria convocará a una rueda de prensa a periodistas de los diferentes medios de información para sustentar la propuesta y para referirse a los objetivos que buscan con ella las mafias del narcotráfico".

Pero la mayoria de las reacciones fueron de indignación. Sin duda alguna, la más violenta de todo el país fue la del entonces director de El Colombiano, Juan Gómez Martínez, quien habría de convertirse en el primer general de la cruzada en contra del diálogo con el narcotráfico. En su editorial del 5 de julio afirmó: "Colombia se estremece al conocer una propuesta de diálogo entre los cabecillas del vicio y el gobierno. Una propuesta descarada, inmoral y aterradora. La reacción no se ha dejado esperar. La sociedad entera repudia la posibilidad.(...) La lucha tiene que ser frontal y con todas sus consecuencias". Y en la misma semana habría de sentar su posición frente a la posibilidad de que funcionarios elegidos popularmente apoyaran iniciativas de este tipo: "Sentarse a conversar con funestos personajes que son requeridos por la justicia, sin que la justicia se entere, es simplemente cohonestar, es desconcertar, es tergiversar los valores que, por esencia, encarna la investidura otorgada por los electores".

Otro vehemente crítico fue el doctor Joaquín Vallejo Arbeláez. En su columna de El Tiempo de julio 7 de 1984, a propósito de los contactos de Panamá, escribió lo siguiente: "Si la falta de justicia social lleva a una parte de los colombianos a la revolución, no pueden cerrarse las puertas del diálogo (...) Pero en el caso del narcotráfico, con el cual se está intoxicando la humanidad para el beneficio de los usufructuarios, no existe ninguna justificación posible (...) Aparte del problema de los principios morales, queda la duda sobre el cumplimiento de las promesas (por parte de los narcotraficantes). El narcotráfico (...) consiguió que el Procurador fuera mensajero de su memorando al Presidente (...) El balance es negativo para la sociedad colombiana".

De una revisión de todos los comentarios de prensa de la época, se desprende que sólo tres personas apoyaron el narco-diálogo: los conservadores Mario Laserna y Fernando Ospina Hernández, y el escritor Gabriel García Márquez. Este último afirmó a El Espectador: "El escándalo que se ha armado en torno a la propuestc de la mafia de los narcotraficante revela una falsa moral. Lo que los narcotraficantes proponen es una rendición incondicional y eso ha que interpretarlo como un triunfa de la justicia colombiana con muy pocos precedentes en la historia contemporánea. Yo creo que es menos inmoral aceptar la rendición de la mafia que destruir la Sierra Nevada con venenos tratando de acabar con la marihuana".
Más grave, tal vez, que el cambio de actitud de algunas personas, es el cambio de las circunstancias jurídicas, políticas, sociales y económicas que han rodeado a los diálogos. Para comenzar, las personas con que se dialogaba en 1984 no tenian procesos con la justicia. Se decía mucha cosa, inclusive se sabía mucha cosa, pera no había pruebas o no se conocían.
Por lo tanto, la negociación no incluia amnistía ni indulto de naturaleza alguna. En ese sentido, el concepto de García Márquez no era exagerado al decir que la propuesta constituia más bien una rendición, ya que la única solicitud de los narcotraficantes era que la extradición no se aplicara sino a partir de la vigencia del Tratado, y no retroactivamente.

Otro aspecto que ha cambiado mucho es la dimensión del negocio.
Hace cinco años se calculaba que ascendía en Estados Unidos a 60.000 millones de dólares al año. Ahora se ha triplicado y se calcula en 180.000 millones de dólares. Los ingresos para Colombia en el mismo período han pasado de cerca de 700 millones de dólares anuales a una cifra superior a los 1.500 millones. Las tierras de su propiedad han pasado de cerca de 200 mil hectáreas a más de un millón.
Pero el cambio más trascendental de todos tiene que ver con la situación de orden público. Colombia pasó de tener un problema grande de guerrilla a una situación casi inmanejable de paramilitarismo, terrorismo, sicariato y guerra sucia. El problema es tan grave que ya casi nadie se acuerda de la guerrilla, la cual se fortalece silenciosamente mientras, sin disparar un tiro, observa despreocupada la guerra entre el gobierno y el narcotráfico.
Y en medio de toda esta escalada narcoterrorista han muerto, además de múltiples jueces, funcionarios oficiales, militantes de izquierda y periodistas, personas del calibre de Guillermo Cano, Jaime Pardo Leal Carlos Mauro Hoyos, Antonio Roldán Betancur, Carlos Valencia, Waldemar Franklin Quintero, Pablo Peláez y Luis Carlos Galán.

Es imposible saber cómo sería Colombia hoy si se hubiera llegado a un acuerdo con los narcotraficantes en 1984. Siempre es fácil hacer especulaciones históricas sobre hipótesis, pero en la vida real las cosas no son tan sencillas y sería simplista asumir que si se hubiera llegado a un arreglo, Colombia sería un país idílico poblado de habitantes felices, prosperos y sin problemas de seguridad. El principal problema en este tiempo ha sido el avance y la consolidación del narcotráfico y sus secuelas de violencia y terrorismo. Hasta ahora nadie ha podido encontrar una fórmula para erradicar este flagelo. Tal vez por esto, después de cinco años, se han reabierto los intentos de diálogo. Pero los problemas no son menores ahora que entonces. Como cosa curiosa, en 1984 el narcotráfico no representaba una amenaza al sistema y por esto los enemigos del diálogo consideraban que el Estado no debia ceder ante él.
Ahora ha pasado todo lo contrario.
Precisamente porque significa una amenaza mortal para la supervivencia del país, consideran que es igualmente difícil ceder.

LAS DIFERENCIAS
PROPUESTA 1984
.Identificación y desmonte de la infraestructura global del negocio, incluyendo laboratorios, pistas clandestinas, etc. Enajenación de aeronaves vinculadas al negocio e identificación de zonas de cultivo de coca y marihuana.

.Retiro definitivo del mercado, en sus formas de compra de materia prima, transformación de la misma, y transporte y distribución en los países consumidores.

.Colaboración con el gobierno para erradicar el consumo interno de la droga.

.Ofrecen retirarse de la política y colaborar para que tenga éxito el proceso de paz.

.En contra de lo que se cree, no piden que se desmonte la extradición sino que su aplicación se limite a los delitos cometidos después de la entrada en vigencia del tratado.

.Piden que se eviten atropellos a sus familias y a sus propiedades.

.Dicen que sus ingresos ascienden a dos mil millones de dólares al año y ofrecen repatriar sus capitales al país.

PROPUESTA 1989
.Entrega de armas, explosivos, laboratorios y pistas clandestinas. No se habla de zonas de cultivo ni de aeronaves.

.Retiro del, "por el momento", ilegal comercio de la cocaína y la marihuana.

.No hablan de ayudar a erradicar el consumo interno.

.Solicitan que se desarme a la subversión, causa del secuestro y la extorsión, que amenaza sus propiedades.

.Solicitan garantías constitucionales de que no habrá extradición ni por delitos anteriores ni por los posteriores a la vigencia del tratado.

.Solicitan el cese de todo tipo de represión y de allanamientos arbitrarios contra sus familias y sus propiedades.

.No hay mención ni de la dimensión del negocio ni de la repatriación de sus capitales.

EL HOMBRE DE LAS DOS CARAS
JUAN GOMEZ MARTINEZ
Director de El Colombiano 1984
"Sentarse a conversar con funestos personajes que son requeridos por la justicia, sin que la justicia se entere, es simplemente cohonestar, es desconcertar, es tergiversar los valores que por esencia encarna la investidura otorgada por los electores".

"Colombia se estremece al conocer una propuesta de diálogo entre los cabecillas del vicio y el gobierno. Es una propuesta descarada, inmoral y aterradora. La sociedad entera repudia la posibilidad.
La lucha es frontal y con todas sus consecuencias. Tiene que ser así".

"Duele que un Procurador General de la Nación, representante de la conciencia y de la moral de un pueblo, haya sido tan ingenuo y duele aun más que un ex presidente se preste a un acto tan deprimente. Por lo menos el gobierno ha quedado incólume".

JUAN GOMEZ MARTINEZ
Alcalde de Medellín 1989
"Mi teléfono es una línea abierta para los narcotraficantes. El que quiera puede llamar que yo, con gusto, le contesto y conversamos. Yo podría servir de intermediario para el diálogo".

"Yo creo que esos contactos con el narcotráfico son necesarios. Son necesarios porque una guerra no se gana exterminando a uno de los bandos.
Nunca ha ocurrido eso y todas terminan en la mesa de conversaciones".

"Me tranquiliza ver una persona como el doctor Joaquín Vallejo, quien ve bien esa posibilidad de solución para evitar los muertos y la destrucción de Colombia.
Pero más me tranquiliza saber que el gobierno nacional también haya pensado en la posibilidad de arreglar el problema por medio del diálogo".

DOS CONTACTOS... DOS EPOCAS
1984
SITUACION JURIDICA EN COLOMBIA:Ninguno de los narcotraficantes que asiste a las reuniones de Panamá tiene en su contra una orden de captura.

SITUACION JURIDICA EN EE.UU:Carlos Lehder es el único de los grandes jefes del narcotráfico pedido por E.U. en extradición.

SITUACION POLITICA Y DE VIOLENCIA:Un Presidente conservador se encuentra a la cabeza de un gobierno nacional, con amplia participación del Partido Liberal.
Se acaba de firmar a fines de marzo el primer acuerdo de tregua y dialogo entre la dirigencia de las FARC y la Comisión de Paz nombrada por el gobierno. Se avanza en el mismo sentido, aunque con dificultades, hacia un acuerdo similar con el M-19 y el EPL.
El ELN no ha adquirido aún la importancia que tendrá pocos años después, pero ya desde ese entonces se niega a participar en el proceso de paz.

.Comienzan a surgir en algunas regiones del Magdalena Medio y en algunas ciudades como Cali, Bucaramanga y Medellin, grupos de justicia privada como el MAS y otros, como primeras manifestaciones de una subversión de derecha.

MAGNICIDIOS:Asesinato el 30 de abril de Rodrigo Lara Bonilla, ministro de Justicia.

DIMENSION NACIONAL DEL NEGOCIO:Según los distintos cálculos, los narcotraficantes colombianos traen al país entre 600 y 800 millones de dólares anuales, parte importante de las utilidades del negocio.
.Aunque las cifras de entonces son muy escasas se cree que los narcotraficantes poseen unas 200.000 hectáreas de predios rurales en distintas zonas del país.

.Se han comenzado a presentar distorsiones importantes en el negocio de la finca raíz en Medellín, pero a nivel nacional aún no se siente el efecto.

DIMENSION INTERNACIONAL DEL NEGOCIO:Los consumidores norteamericanos se gastan alrededor de 60.000 millones de dólares por año en la compra de cocaina a los distribuidores minoristas de las calles de las ciudades de EE.UU.

.En Europa la cocaina apenas es un problema menor a nivel de consumo, con niveles muy inferiores a los de otros consumos como el de heroína.

SITUACION ECONOMICA DEL PAIS:Es uno de los peores años de la economía colombiana en mucho tiempo. El país átraviesa una grave crisis fiscal y del sector externo, que obliga al presidente Betancur, en agosto, a plantear uno de los más severos ajustes económicos de los últimos años, con un costo social muy importante.

SITUACION DE TRATADO DE EXTRADICION:En vigencia desde su firma en 1981, pero hasta ese año no aplicado en contra de ningún ciudadano colombiano. En el sepelio del asesinado ministro de Justicia,Rodrigo Lara, el presidente Belisario Betancur, que se habia opuesto a ello, anuncia que lo va a aplicar.

1989

SITUACION JURIDICA EN COLOMBIA:Los principales jefes del narcotráfico tienen en su contra numerosas órdenes de captura, tanto por acusaciones en Colombia como por las solicitudes de extradición a Estados Unidos.

SITUACION JURIDICA EN EE.UU:Una docena de los principales jefes del narcotráfico, incluyendo a Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha, los hermanos Ochoa Vásquez y los hermanos Rodríguez Orejuela de Cali están pedidos formalmente en extradición por los Estados Unidos.

SITUACION POLITICA Y DE VIOLENCIA:Un presidente liberal se encuentra a la cabeza de un gobierno de partido. Sus relaciones con la oposición conservadora son agrias. Es dificil lograr acuerdos entre los partidos para un consenso frente a grandes problemas nacionales como el del narcotráfico.

.Parece culminar con éxito un acuerdo para la desmovilización del M-19, movimiento que en estos cinco años ha sido prácticamente aniquilado. El ELN sigue tan intransigente como en el 84, pero es ahora uno de los grupos mejor financiados y armados de la guerrilla colombiana. Según cálculos oficiales, sus frentes y efectivos se han triplicado. En cuanto a las FARC y el EPL, aunque parecen haberse acogido a la iniciativa de paz del gobierno y mirar expectantes y tranquilos la guerra contra el narcotráfico, han crecido y se han afianzado en forma considerable. Los frentes de las FARC han pasado de 24 a 40 y se cree que sus efectivos se han duplicado.

.Esos grupos regionales de justicia privada han sido profundamente penetrados por el narcotráfico, creándose asi una sola organización paramilitar a nivel nacional que, según las estadisticas de la Consejeria de Rehabilitación, fue la causante del 60% de las muertes que se produjeron por violencia política en 1988.

MAGNICIDIOS:En estos cinco años han sido asesinados, después de Lara, el juez encargado de investigar ese caso, Tulio Manuel Castro Gil; el capitán de la Policía, Luis Alfredo Macana; el magistrado de la Corte Suprema, Hernando Baquero Borda, el subdirector del diario caleño "Occidente", Raúl Echavarria- el coronel de la Policia y ex jefe antinarcóticos, Jaime Ramirez Gómez; el coronel de la Policía del Valle, José Augusto Ramos; el senador de la UP, Pedro Nel Jiménez; el director de El Espectador, Guillermo Cano Isaza; el ex magistrado y ex candidato presidencial de la Unión Patriótica, Jaime Pardo Leal- el procurador Carlos Mauro Hoyos, el secretario general de la UP, José Antequera- el gobernador de Antioquia, Antonio Roldán Betancur; el magistrado Carlos Valencia; el comandante de la Policia de Antioquia, coronel Waldemar Franklin Quintero; el senador y precandidato liberal, Luis Carlos Galán Sarmiento; el ex alcalde de Medellín, Pablo Peláez.

DIMENSION NACIONAL DEL NEGOCIO:Según los más recientes cálculos, de los 5.000 millones de dólares que obtiene el cartel colombiano de la cocaina en utilidades del negocio, entre 1.600 y 2.000 millones ingresan efectivamente al país.

.Investigaciones realizadas en 1988 revelan que las propiedades rurales de los narcotraficantes pueden superar el millón de hectáreas de las mejores tierras del país.

.Los precios y la cantidad de metros cuadrados de construcción anuales se alteran en magnitudes importantes como resultado de periodicos ciclos de boom y recesión en la industria de la construcción en Medellín, Bogotá, Cali, Bucaramanga, Pereira, Cartagena y Santa Marta, como resultado de las inversiones de los narcotraficantes en finca raíz.

DIMENSION INTERNACIONAL DEL NEGOCIO:Los consumidores norteamericanos se gastan anualmente cerca de 180.000 millones de dólares en comprar cocaina a los distribuidores mioristas.

.Según recientes cifras de la revista francesa Le Point, el mercado europeo de la cocaina alcanza dimensiones que ya se acercan a las de Estados Unidos, con ventas al por menor superiores a los 100.000 millones de dólares anuales.

SITUACION ECONOMICA DEL PAIS:El ajuste económico de los tiempos de Betancur ha sido superado tanto a nivel fiscal como del sector externo. Las exportaciones han crecido y se han diversificado y la deuda está bajo control. Sin embargo, todos esos éxitos se encuentran severamente amenazados porque, por primera vez en la historia reciente del pais, la guerra, y en buena medida la lucha contra el narcotráfico, está afectando la economia en forma considerable, hasta el punto de que el gobierno haya reducido sus metas de crecimiento del PIB en un 25%, pues a los problemas de la guerra se suman los del café y los de algunos signos recesivos en la industria y el comercio.

SITUACION DEL TRATADO DE EXTRADICION:Aunque el tratado no ha sido denunciado por ninguna de las partes, la Corte Suprema lo declaró no aplicable en diciembre de 1986. Por medio de un decreto de Estado de sitio, el gobierno de Virgilio Barco ha reimplantado su aplicación por via administrativa y no juridica, como estaba previsto en el tratado original.
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