Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/01/01 00:00

Diez razones del Gobierno para reabrir El Quimbo

Dice que evitaría riesgos de racionamiento, se congelarían las tarifas de energía y 19.000 toneladas de peces sobrevivirían. Además, habría empleo y recursos para más de 18 municipios

La Corte Constitucional tumbó el decreto que daba luz verde al funcionamiento de la hidroeléctrica El Quimbo Foto: Tomada de Proyectoelquimboemgesa.com.co

Aunque el gobierno del presidente Juan Manuel Santos se ha mostrado respetuoso con las decisiones judiciales, el reciente fallo de la Corte Constitucional que suspendió la apertura de la reserva de El Quimbo (Huila) sí que lo ha controvertido.

El pasado 11 de diciembre, la Corte, con ponencia del magistrado Jorge Iván Palacio, tumbó el decreto presidencial que precisamente le había dado vida a las operaciones de esta central Hidroeléctrica, tasada en 1.093 millones de dólares.

Para la Sala plena de la Corte el Gobierno debe abstenerse de iniciar la actividad de llenado del embalse “hasta tanto no se lograra un caudal óptimo de aguas y efectuar un monitoreo permanente al agua para efectos de garantizar la calidad de la misma”.

En la decisión, la Corte también pidió a la empresa Emgesa retirar el material vegetal que puede contaminar el agua y afectar la producción piscícola. El pasado mes de noviembre se reportó a las autoridades ambientales la muerte de 300 peces, de las especies sardina pegajosa, mojarra negra y capaz principalmente, en la zona conocida como Puerto Seco, donde confluyen las aguas de los ríos Magdalena y Páez.

Pese a estos argumentos, la administración Santos está jugada a iniciar cuanto antes la actividad de la hidroeléctrica, y varios ministerios, no solo el de Minas, además de otras entidades y corporaciones, expusieron 10 razones para la reapertura de El Quimbo. Estas son:

1. Reduce riesgo de racionamiento


La reapertura de El Quimbo reduciría el riesgo de racionamiento de energía. Esta hidroeléctrica está en capacidad de aportar el 5 % de la energía consumida en Colombia. Al estar fuera de funcionamiento en medio del fenómeno de El Niño más fuerte que el país experimenta desde 1997, el resto de embalses deben aportar mayores volúmenes de agua, lo que está provocando la reducción de sus niveles.

(Fuente: Ministerio de Minas y Energía)


2. Congelará las tarifas


La reapertura de El Quimbo evitaría que la tarifa de energía siga subiendo debido a la generación térmica. La energía que el país no puede producir en las hidroeléctricas debe ser producida por termoeléctricas alimentadas por combustibles que aumentan los costos de la generación.

(Fuente: Ministerio de Minas y Energía)

3. Contribuirá a la piscicultura


La reapertura de El Quimbo contribuiría a mantener los niveles requeridos para la piscicultura en Betania. De acuerdo con la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), el caudal mínimo de entrada recomendado para la producción pesquera en Betania –que se alimenta principalmente de las aguas que descienden de El Quimbo– es de 160 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, tras el cierre de la hidroeléctrica, este se redujo de 326 a 132 metros cúbicos por segundo, una cifra inferior a la recomendada. Dado que Betania actualmente genera a plena carga, su nivel ha descendido al 82 %. De seguir a ese ritmo, en dos semanas estará por debajo del acordado con los piscicultores para no poner en riesgo su actividad.

(Fuentes: ANLA y Emgesa)

4. Prevenir la muerte de toneladas de peces

La reapertura de El Quimbo prevendría la muerte de unas 19.000 toneladas de peces. Al estar estancada, el agua del embalse está deteriorándose por efecto de la descomposición de la materia orgánica en su interior. Cada día que pasa en estas condiciones empeora la situación, pues cuando la hidroeléctrica entre en funcionamiento, grandes cantidades de agua de mala calidad descenderán a Betania y pondrán en riesgo la producción piscícola del embalse, además de la actividad agrícola de las zonas aledañas.

(Fuente: Ministerio de Agricultura)

5. Generación de empleo


La reapertura de El Quimbo contribuye a mantener el empleo y las exportaciones de tilapia. El cierre pone en riesgo la venta en el exterior de esta especie de pescado, que depende en su totalidad del embalse de Betania. Estas exportaciones representan cerca de 40 millones de dólares y generan 3.500 empleos.

(Fuente: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo)



6. Recuperación del río Magdalena

La reapertura del El Quimbo favorecería la navegación por el río Magdalena. La operación conjunta de las hidroeléctricas de Betania y El Quimbo entregaría entre 200 y 300 metros cúbicos de agua adicionales por segundo al río Magdalena. El aumento del caudal elevaría el nivel del río en un punto clave para el transporte de hidrocarburos como Barrancabermeja, donde actualmente presenta 45 centímetros de profundidad, cuando el nivel mínimo para garantizar la navegación es de 1,34 metros.

(Fuente: Cormagdalena)



7. Almacenamiento de hidrocarburos


La reapertura de El Quimbo evitaría el almacenamiento innecesario de hidrocarburos en la refinería de Barrancabermeja. Las dificultades de navegación en el río Magdalena están provocando la acumulación de 33.000 barriles de combustóleo (fuel oil) al día en la refinería del puerto petrolero. De seguir esta situación, dos millones de barriles estarían almacenados al terminar febrero, con los sobrecostos que ello acarrearía al país. De hecho, las lluvias de noviembre sumadas a los aportes de El Quimbo al caudal del río durante el mes en que la hidroeléctrica estuvo en funcionamiento (del 16 de noviembre al 16 de diciembre) no pasaron inadvertidos: en noviembre fueron transportados 801.162 barriles de combustóleo y en diciembre esta cifra descendió a 388.504 barriles.

(Fuente: Cormagdalena)



8. Minimiza desabastecimiento en la frontera

La reapertura de El Quimbo minimizaría el riesgo de desabastecimiento de combustible en la frontera con Venezuela. En la medida en que se presenten restricciones en la navegabilidad del Magdalena, podría ser necesario reducir la producción de gasolina y diésel en Barrancabermeja. Esta situación pondría en riesgo el abastecimiento continuo de combustibles líquidos en las zonas de frontera de los departamentos de Norte de Santander, Cesar y Arauca.

(Fuente: Ministerio de Minas y Energía)

9. Nuevos recursos a 18 municipios

La reapertura de El Quimbo permitiría a 18 municipios y a la CAM recibir recursos adicionales. La entrada en operación comercial de la central hidroeléctrica El Quimbo permitiría que la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y 18 municipios de la zona de influencia reciban recursos por concepto de transferencias del sector eléctrico, cuya destinación, de acuerdo con la ley, es la protección del medio ambiente. Se estima que Emgesa aportará anualmente más de 7.000 millones de pesos.

(Fuente: Emgesa)



10. Ahorro de energía


La reapertura de El Quimbo significaría un manejo eficiente de los recursos en tiempos de crisis energética. En las actuales circunstancias, El Quimbo descarga 36 metros cúbicos de agua por segundo al río Magdalena, correspondientes al caudal ecológico, un flujo mínimo requerido para garantizar condiciones de vida en el tramo del río que sigue a la presa. Ese volumen podría contribuir a la producción de energía, pero no lo está haciendo en este momento. En otras palabras, es como botar comida en tiempos de hambruna.

(Fuente: Ministerio de Minas y Energía)

Para el Gobierno la reapertura de El Quimbo significaría poner los intereses generales por encima de los intereses particulares. “Esta central forma parte de un sistema que no se restringe a una empresa generadora de energía, los ambientalistas y los piscicultores del Huila. Por el contrario, forma parte de un sistema que involucra a la principal arteria fluvial de Colombia, a toda la red eléctrica del país y, por tanto, a todas las cadenas productivas que se desprenden de ellos”.

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