Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2001/03/26 00:00

Diosa coronada

El Grammy le abre a Shakira la posibilidad de conquistar el mundo. Para lograrlo, sin embargo, debe vencer varios obstáculos aún impredecibles.

Diosa coronada

Shakira puede llegar a ser en cinco o seis años una figura de talla mundial porque es una artista integral”. Esta afirmación no la hizo un colombiano enceguecido por el ‘resplandor Shakira’ que se ha apoderado del país en esta época de Carnaval de Barranquilla. Tampoco la hizo un empresario latino del negocio del disco que piensa más con el deseo que con la razón. La hizo el presidente de la casa disquera Sony Music en una convención mundial de la empresa, maravillado tras la presentación que se hizo de uno de los videos.

“Puede llegar a ser una estrella de talla mundial”. El condicional de esta frase es bien importante. Como Shakira misma lo dice y lo recuerda en incontables oportunidades la historia de este tipo de premios, el Grammy que ella acaba de ganar no es más que una carta de presentación. Esta incertidumbre podría comenzar a resolverse en 90 días, cuando aparezca en el mercado su primer disco en inglés, con el que Shakira piensa intentar la conquista del mercado anglosajón de Estados Unidos. Ya se sabe, triunfar allí es triunfar en el mundo. Que lo digan los Beatles, que se volvieron famosos de verdad cuando pusieron sus pies en el aeropuerto de Nueva York en el invierno de1964.

Claves del exito

Son muchas las razones que explican la tremenda expectativa que ha generado Shakira entre los expertos de la industria discográfica y del entretenimiento. Sin embargo, una sola frase lo resume: Shakira es mucho más que una niña bonita que tuvo suerte.

A muchas divas del pop que tienen su cuarto de hora y luego desaparecen como por encanto les escriben y arreglan las canciones, les manejan y manipulan la imagen e incluso les preparan lo que tienen que responder en las entrevistas. Desde el comienzo de su carrera Shakira ya daba muestras de tener una fuerte personalidad. Pablo Tedeschi, productor de Magia, su primer álbum, recuerda que a los 14 años ya tenía una gran madurez como persona y como música. “Era como un adulto en un cuerpo de niño. Ya componía todas sus canciones. Aunque todavía estaba bajo el control de la casa disquera ya sabía lo que quería”.

A partir de 1994, cuando escribió la canción Dónde estás corazón —que apareció en el disco compilado Nuestro rock volumen 2— ella maneja todos los aspectos de la creación y la producción de sus discos.

Quienes trabajaron con ella en esa época así lo atestiguan. Gonzalo Vásquez —Gonzo—, ex baterista del grupo Kraken, y quien ahora trabaja en Miami como productor, estuvo al pie del cañón durante la grabación del álbum Pies descalzos. “Shakira apenas empezaba a tocar la guitarra y la armónica, pero ya era una tremenda compositora. Ella no tocaba guitarra, ni piano ni nada, pero tenía la música en su cabeza. Ella simplemente oía un acorde y podía empezar a cantar muchas melodías sobre eso”. Gonzo recuerda su trabajo con Shakira y el productor Luis Fernando Ochoa. “Al comienzo Luisfer y yo programamos y grabamos los instrumentos de algunas de las canciones. El estudio era pequeñito y trabajábamos con las uñas. Primero hacíamos la parte rítmica, después el bajo, después un órgano, después un clavecín. La idea de eso era crear un ‘groove’ que nos pusiera a bailar. A los pocos días llegó Shakira. Ella empezaba a cantar sobre esas pistas, ella llegaba como con dos cuadernos donde escribía todo lo que se le ocurría y bueno, se formó el equipo de trabajo que fuimos Luis Fernando, Shakira y yo. Había buena química. Apagábamos las luces del estudio,nos quitábamos los zapatos (creo que de ahí le surgió la idea a ella de que el disco se llamara Pies descalzos) y nos sentábamos en el piso a generar ideas, a cantar. No era la manera más organizada de trabajar pero funcionó”.

Otro testigo de excepción de esta etapa crucial en la carrera de Shakira fue Simón Brand, el realizador del video de la canción Estoy aquí, que le permitió entrar en la programación de MTV y a raíz del cual la revista Billboard publicó un artículo titulado ‘Cómo un video lanza a una artista’. Este productor colombiano que vive en Miami desde hace más de 10 años se benefició de su encuentro con Shakira: “En esa época ambos estábamos comenzando. Este video la lanzó a ella pero también a mí, pues en esa época MTV comenzó a poner el crédito del director del video. Y aunque aún ella no tenía clara la imagen que quería proyectar, era evidente que tenía un control creativo sobre el proyecto. Además de perfeccionista sabía lo que quería: ser auténtica. Eso lo tuve claro”. María Isabel Cajiao, directora de marketing de Sony Colombia lo resume así: “Shakira creó un nuevo sonido en el mundo”.

En eso coincide Leyla Cobo, editora latina de la revista Billboard, quien ha seguido su carrera desde hace cinco años. “La conocí en un festival de rock en Los Angeles. Había un montón de grupos de rock latinos y todos sonaron muy mal. Luego salió esta muchachita y la diferencia fue abismal. Me encantó. Comparado con el show que hace hoy aquello no era nada, pero aún así estuvo muy bien. Desde entonces la he entrevistado en varias ocasiones y he visto cómo ha ido desarrollándose como artista”.

Gracias a Pies descalzos Shakira logró meterse de lleno en el mercado de Latinoamérica. Como recuerda María Isabel Cajiao, directora de marketing de Sony Colombia, tuvo mucho que ver la presentación del video de Estoy aquí en una reunión de Sony que se llevó a cabo en Miami. Todo el mundo se sorprendió y Frank Weltzer, jefe de Sony para América Latina, manifestó: “Si este disco vende 50.000 copias en Colombia, ponemos a Shakira como prioridad para América Latina”. La meta se cumplió en 15 días.

El resto de la historia es más conocido. Premios internacionales, ventas masivas de Pies descalzos en distintos mercados latinos: Estados Unidos, un 1.000.000 de copias; México, 800.000; Colombia, 450.000; Argentina, 300.000…

Pero no todo ha sido resultado de su obsesión por la música, los arreglos y la producción, su disciplina y su perfeccionismo. Otras razones también explican el éxito de Shakira, en especial en la última etapa. Uno de ellos ha sido el manejo de su imagen, en especial de su larga cabellera, con la que ha jugado en repetidas ocasiones cambiándole de color o alisándola. De esta manera ha logrado hacer olvidar que su figura —un poco propensa a la gordura— y su baja estatura no son las propias de una pretty girl.

También fue fundamental que Shakira dejara de presentarse como roquera y se pasara a la categoría del pop. Entre los roqueros, que se inclinan más por músicos como Fito Páez, los Fabulosos Cadillacs o Molotov, Shakira no tenía credibilidad. De hecho, cuando ella estaba en esa categoría tenían más oportunidades de ganar un Grammy los Aterciopelados. Ahora, en el territorio del pop, Shakira nada como pez en el agua, al menos en el mercado latino.

Otro episodio muy importante ha sido su apasionado romance con Antonio de la Rúa, hijo de Fernando de la Rúa, presidente de Argentina. Este noviazgo llevó a Shakira a las páginas de la revista Hola, es decir, entrar de verdad en el jet set y adquirir glamour.

Además este romance le permitió a Shakira jugársela entera con una táctica que le ha dado mucho resultado: desaparecer, esconderse y que la gente note esa ausencia. Como ocurrió en los años 60 con Bob Dylan y Elvis Presley. En el mundo del pop esto es muy arriesgado, pues el público cambia muy fácilmente de ídolos. De hecho, lo normal es que un artista lance un álbum cada año y Shakira, en ese sentido, recuerda más bien a agrupaciones de culto como el trío británico Massive Attack, que se demora varios años entre un disco y otro.

También han tenido que ver los Estefan, quienes estuvieron al frente del álbum Dónde están los ladrones, que fue preproducido por Luis Fernando Ochoa. Además del aporte en la parte musical, la alianza con los Estefan también le abrió puertas para entrar con más fuerza en los mercados internacionales pues ellos, además de su aparato de producción, se manejan muy bien en el terreno de las relaciones públicas. Sin embargo, por problemas de compromisos de los Estefan que retrasaron la culminación de este disco, Shakira volvió con Luis Fernando Ochoa para terminar este álbum en los legendarios Compass Point Studios, en Nassau, Bahamas.

El mercadeo que ha recibido también le ha sido de gran ayuda. “Ella ha tenido un muy buen marketing y es un producto muy bueno para mercadear, sostiene Leyla Cobo. Aprendió a hablar inglés muy bien, es encantadora cuando habla en público y se expresa de manera profunda de su música, algo poco usual para alguien de su edad. Su público es mixto, le llega a un rango grande de edades y eso ayuda en las ventas”. También recuerda que en los últimos meses recibió mucha prensa en diversos medios muy prestigiosos (The Wall Street Journal, The New York Times, People, Rolling Stone) y eso le ayudó a recibir el Grammy.

Lo que viene

El Grammy que acaba de ganar Shakira es la culminación de una larga lucha y se lo ganó en un momento muy oportuno, cuando faltan pocas semanas para el lanzamiento de su disco en inglés. Pero esto no significa que el mercado anglosajón ya esté en sus manos. Aunque unos 9.000 miembros de la Academia tienen derecho al voto, sólo lo pueden hacer en cinco categorías. Por lo general los que votan en el apartado latino son hispanos y algunos pocos de raíces anglosajonas que les gusta esa música. Eso significa que los votos que recibió Shakira provienen, en su gran mayoría, de electores con raíces hispanas y no de un consenso generalizado de la industria discográfica de Estados Unidos.

Por más que ya sepa hablar inglés, para Shakira es un obstáculo no ser bicultural (ver recuadro). Otro problema son los bandazos que da el mercado. “Shakira tiene mucho talento y motivación, dice Patricia Téllez, ex manager de la cantante, pero nadie puede predecir qué va a pasar con su nuevo disco en inglés. Ingresar en el mercado gringo es difícil porque la emotividad es un factor importante que nadie puede medir con precisión”. Además, un Grammy no garantiza nada, salvo que se mejoren un poco las ventas, y que un público culto de origen anglosajón se interese por ella y compre sus discos. “Ganar el Grammy se ve lindo en la hoja de vida y es muy interesante ganarle a la ‘crème de la crème’ pero ¿quién se acuerda que Ricky Martin se ganó ese Grammy? A él lo disparó su presentación en el Mundial de Fútbol Francia 98. Rubén Blades se lo ganó y no pasó nada con él”, dice Leyla Cobo.

Por ahora Shakira, y Colombia entera, disfrutan de este Grammy y hacen cuentas. María Isabel Cajiao considera que con Shakira puede pasar cualquier cosa. Incluso que llegue a vender en el mundo entero 10 millones de copias. Depende de la cantante, pero también de los impredecibles caprichos de la industria del entretenimiento, si este Grammy es el comienzo de una artista de talla mundial o apenas un momento cumbre en la carrera de una talentosa artista del ámbito latino.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.