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| 4/30/1990 12:00:00 AM

¿DONDE ESTA EL PILOTO?

En medio de la comedia de errores del supuesto narcodialogo, lo que sale a flote es la crisis del estilo Barco.

Un hecho ocurrido el 19 de diciembre de 1989, el secuestro de Alvaro Diego Montoya, hijo del Secretario General de la Presidencia, German Montoya, y los hechos que de el se derivaron, tienen hoy al país sumido en una de sus mas profundas crisis.

Sólo fue hasta el 7 de enero cuando la opinión colombiana se entero de lo sucedido. Y lo hizo a traves de un ultimatum que "Los Extraditables" enviaron al gobierno y cuyo contenido fue divulgado por el periódico El Tiempo. En el comunicado, el grupo admitia tener en su poder al hijo de Montoya y amenazaba con asesinarlo si en una semana el gobierno no liberaba a tres personas supuestamente capturadas por el DAS en un allanamiento en Medellín en diciembre. La noticia cayo como una bomba, despues de la relativa calma que se vivia tras la muerte de Gonzalo Rodriguez Gacha a finales del año anterior. Escobar entraba en el mundo del secuestro y lo hacia como un seguro de vida frente a la evidencia de que eran derrotables.

Fue entonces cuando la familia Montoya estableció contacto con dos industriales antioqueños, J. Mario Aristizabal y Santiago Londoño, para que manejaran el secuestro. Y lo hizo por viejas razones de amistad. Aristizabal habia sido coordinador de la campaña de Barco en Antioquia y habia logrado establecer estrecha amistad con quien seria Secretario General de la Presidencia. Por mas señas Barco le habia ofrecido varios ministerios que el empresario antioqueño habia rechazado. Por su parte, las relaciones con Londoño eran de vieja data. Montoya y el padre de Londoño se habian conocido trabajando en Coltejer, en donde este habia llegado a la Presidencia. Las familias tenian una amistad de mas de 30 años.

A pesar de insistentes rumores que circulaban en el sentido de que el hijo de Montoya habia sido asesinado, los intermediarios de la familia obtuvieron pruebas de supervivencia a traves de un casete que, ademas, revelaba que Escobar tenia en su poder a Patricia Echavarria de Velasquez y a su hija Dina, hija y nieta respectivamente, del industrial Elkin Echavarria, consuegro del presidente Barco .

El 8 de enero en las horas de la noche, Londoño y Aristizabal se reunieron en una finca en las afueras de Medellín, donde pasaba vacaciones Guido Parra, el abogado que habia establecido los contactos entre el ex ministro Joaquin Vallejo y Pablo Escobar en 1988, antes del asesinato de Luis Carlos Galan, y que fueron motivo de un escandalo sin precedentes en la administración Barco .

Durante las conversaciones con los intermediarios de la familia Montoya, Parra les hizo saber que actuaria en el proceso, siempre y cuando se cumplieran las siguientes condiciones: respeto por parte del gobierno, como profesional del derecho y cuidadano de bien; que el secuestro no tuviera moviles económicos y que las acciones de intermediacion fueran compartidas personal y solidariamente por los tres. Conocidas las exigencias preliminares, Londoño y Aristizabal fijaron una nueva cita con Parra al dia siguiente, y transmitieron el mensaje a la familia Montoya. Como habia exigencias al gobierno, la familia del secuestrado dijo que nada podia hacer en relación con ello.
A las 11 de la mañana del 9 de enero, Londoño, Aristizabal y Parra se encontraron en la oficina de este último para intercambiar información.
Parra no habia logrado el contacto con Escobar. Sin embargo, ese mismo día, entre 3 y 4 de la tarde, se produjo la primera conversación con Escobar a traves del amplificador de un teléfono, que les permitia a Aristizabal y a Londoño, escuchar la conversacion que Parra sostenia con el jefe del cartel. Escobar expuso sus puntos de vista y anunció sus exigencias. Entre ellas figuraban el compromiso de la Procuraduria, de vigilar una investigación que adelantaba sobre un secuestro en un edificio de El Poblado y garantias para su familia.

Dias antes, Londoño y Aristizabal, que venian dandole vueltas al asunto se habian encontrado en un estadero en Llanogrande. Como podemos arreglar esto?, le pregunto Londoño a Aristizabal, quien le respondio: "Estos señores se tienen que rendir".
"Pero esto implicaría reconocer que perdieron la guerra", acoto Londoño. Es viable -insistio Aristizabal.
"Al fin y al cabo no tienen alternativa". Surgió entonces la estrategia que derivaria en el famoso comunicado de rendición de "Los Extraditables".
Aristizabal principalmente creia que la salida era proponerle a Escobar que utilizara la coyuntura para algo de fondo y para que diera pruebas de lo que siempre habia dicho: que su principal preocupacion era la paz.

La formula de la rendición, diseñada por Aristizabal y complementada por Londoño, le habia sido explicada a Parra, quien debia plantearsela a Escobar. La respuesta del jefe del cartel parecio mas que satisfactoria.
Parra les comunico: "He llorado sólo en el carro. Escobar acepta. Esto puede ser la paz".

ENCUENTROS CON BARCO
Pero la paz de Escobar tenia sus bemoles. A pesar de haberse mostrado de acuerdo con la formula de la rendición, les dijo a sus interlocutores en la conversación del altoparlante, que su capacidad ofensiva no estaba disminuida, y que podia poner bombas como la del DAS, 25 veces a la semana Que las operaciones militares no le habian hecho ningun daño. Que el dinero que le habian quitado era insignificante frente al que tenia. Y que todo era producto de una campaña de desinformación del general Maza. Sin embargo, presento una contrapropuesta: rendición inmediata e incondicional, incluyendo entrega del negocio y de las armas, a cambio de ser juzgado por la justicia colombiana.

Con semejante paquete entre las manos, Aristizabal, Londoño y Parra acordaron viajar al día siguiente a Bogotá para transmitir el resultado de sus conversaciones. A ultima hora, sin embargo, los dos primeros decidieron viajar sin Parra, pues consideraron que su presencia en la casa u oficina de German Montoya, dados los antecedentes de los contactos entre Vallejo y el Secretario General de la Presidencia, podrian tomarse como una prueba evidente de un nuevo diálogo con los narcotraficantes.

La reunión se llevó a cabo en las oficinas de Probolsa en Bogotá, y de ahi surgió una inquietud. Aunque la formula sonaba viable, habia que diseñarle una estrategia para hacerla publica. Y esta bien podia ser un llamado a la paz. Pero ese llamado hecho por ciudadanos comunes y corrientes no tendría el mismo peso que si viniera de personajes mas prestigiosos. De ahi que Londoño sugiriera, con base en su amistad con el ex presidente Lopez, plantearle el tema para explorar la posibilidad de que la propuesta proviniera de el. Al fin y al cabo, el ex presidente habia hecho días antes unas declaraciones en el sentido de que solo despues de vencer al enemigo se podia dialogar con el.
Los intermediarios asumieron la responsabilidad de hablar con López para obviarle el problerna a Montoya quien sugirió que ademas seria conveniente que el Presidente conociera todo lo que estaba sucediendo.

Intermediarios y Secretario se reunieron con el Presidente al día siguiente en Bogota. Barco se entusiasmo con lo que oyo, y encontró que si López aceptaba hacer un público llamado a la paz, la situacion adquiriria una nueva dimensión. Londoño y Aristizabal plantearon entonces la necesidad de crear un mecanismo, que podia ser una comisión, para que todo el proceso de rendición tuviera un posible desarrollo. Barco escucho esos planteamientos con mucha atención.

De regreso a Medellín, Londoño y Aristizabal volvieron a reunirse con Parra para analizar los resultados de sus gestiones. Desde Medellín, los intermediarios de la familia Montoya se comunicaron con el ex presidente Lopez y concertaron una cita para el viernes 12 de enero. Ya en Bogotá, Aristizabal y Londoño se reunieron nuevamente con el Presidente y su Secretario en Bogotá.

Eran las 11 de la mañana. Londoño y Artistizabal se dirigieron a pie a la casa del ex presidente Lopez, y alli le expusieron la formula de la rendición y los pormenores de la gestion que venian adelantando. La reaccion de López fue positiva. Aceptó liderar un grupo integrado por los ex presidentes, por el Cardenal Primado de Colombia y por el presidente de la Unión Patriotica. Pero López fue explícito al exponer que podia adelantar la gestion y hacer el llamado, siempre y cuando este no tuviera como contraprestación la no extradición.
Fue muy claro en explicarles que eso era competencia del gobierno, y que sólo se comprometeria a buscar el apoyo de los demas "Notables" sobre la base de un llamamiento a la paz y nada mas. Hacer otra cosa, segun el ex presidente, era inaceptable no sólo para la opinion publica, sino para el gobierno que no podia en esos momentos y bajo ninguna circunstancia, echar por la borda la extradición en lo que se podia interpretar como una negociacion en paquete motivada por intereses familiares y como la entrega de principios irrenunciables.
Por esas razones, López sostuvo que si "Los Extraditables" aspiraban a algo, las demostraciones tenian que ser definitivas, rapidas y contundentes. Si la rendición se producia y la opinión publica la encontraba efectiva y consumada, tal vez el clima en torno al tratamiento de "Los Extraditables" podia favorecer una solución mas benigna, basada en el principio juridico universal de que el criminal que desiste del delito es juzgado en forma diferente a la del que insiste.

PIEDRAS EN EL CAMINO
Con estos planteamientos sobre el tapete, los intermediarios se despidieron de López y esperaron. La suerte estaba echada.

López hizo los contactos con los demas "Notables" y escribio el borrador del texto original, despues de lo cual lo consulto a sus compañeros de formula, excepción hecha del ex presidente Pastrana, quien estaba fuera de Bogotá y sólo recibio información verbal. A cada uno se le aclaro que las cosas funcionaria del mismo modo como la Comision de Notables frente a la coordinadora guerrillera meses antes: no se adquiria compromiso alguno. Es decir, que en este caso no habia ningun trato en torno al neuralgico aspecto de la aplicación de la extradición. Eso era algo de exclusiva competencia oficial. Con retoques aportados por algunos de los firmantes, el comunicado llamado de "Los Notables" salió a la luz pública el 15 de enero.

No tardo en conocerse su contenido, cuando salto a la palestra el comandante de la IV Brigada del Ejército, general Harold Bedoya, quien con sus vehementes declaraciones puso en aprietos a quienes de buena voluntad habian hecho el llamado de paz.

Pero esto fue apenas un impasse menor. Algo mucho mas grave estaba en marcha. Escobar hizo saber a quienes habian venido interviniendo en el proceso, que no podia responder al llamado de "Los Notables" hasta que no resolviera un asunto que tenia entre manos. Este era, ni mas ni menos, que un operativo contratado con la ETA para asesinar al embajador de Colombia en Suiza, el ex ministro de Justicia, Enrique Low Murtra. Enterado de la gravisima noticia, German Montoya se comunico con Low y le pidio buscar protección con la policia suiza, mientras Escobar revocaba la orden de su asesinato. Asi sucedió y 24 horas despues, los colombianos conocieron lo que se llamo el comunicado de rendicion de "Los Extraditables". Lo entregaron a la opinión publica a traves de Patricia Echavarria de Velasquez y su hija Dina, liberadas en Medellín con ese proposito el 17 de enero. En el se aceptaba el triunfo del Estado, la rendicion unilateral y solicitaban un trato menos riguroso por parte de la justicia.

EL CONSEJO DE SEGURIDAD
En los días siguientes a la liberacion de los miembros de la familia Echavarria, tambien fueron liberados Roberto Toro y Luis Carlos Vargas.
Y en la madrugada del 21 de enero fue liberado Alvaro Diego Montoya, el hijo del Secretario General de la Presidencia, y cuyo secuestro habria de desencadenar todos los eventos que hoy tienen al país sumido en un mar de confusiones.

El lunes 22 de enero, Londoño y Aristizabal se pusieron en contacto con la familia Montoya para informarle sobre los ultimos pormenores que habian conducido a la liberación del hijo de Montoya. Fue entonces cuando surgió una nueva oportunidad de una reunión con el presidente Barco. Esta se produjo el martes 23 en la casa del Presidente, quien agradecio las gestiones que se habian adelantado para la liberación del hijo del Secretario General de la Presidencia y de otros rehenes en poder de la mafia.
Londoño y Aristizabal expusieron sus puntos de vista sobre lo sucedido e insistieron en la intencion de rendicion de "Los Extraditables". Barco considero entonces de interes que esa informacion la conociera el Consejo Nacional de Seguridad. Y asi fue como Londoño y Aristizabal asistieron ese mismo dia, a las 5:30 de la tarde, a la reunion de ese organismo.

Según lo ha podido establecer SEMANA, la presentación se hizo en dos fases: la primera consistió en resumir las gestiones realizadas durante el manejo del secuestro. El presidente Barco explico el porque de la reunion e invito a Londoño a contar los pormenores del proceso que con Aristizabal habian adelantado como representantes de la familia Montoya, para tramitar la liberación del hijo del Secretario General de la Presidencia.
De la presentación surgieron unas preguntas. Una de ellas hizo referencia a si Fabio Ochoa, el padre del clan Ochoa, habia ayudado en la gestion, pregunta que fue respondida negativamente. Indagaron tambien sobre los nombres de los interlocutores de "Los Extraditables" y la respuesta fue la de que no estaban autorizados para daños.
La segunda parte de la reunión fue consultada con el Consejo. Se pregunto a los asistentes si habia interes en conocer la opinión de los intermediarios sobre la posición de "Los Extraditables", dada a conocer en el comunicado del 17 de enero. El Consejo, integrado por el Presidente, German Montoya, el ministro de Gobierno, Carlos Lemos; el ministro de Defensa, Oscar Botero. el ministro de Justicia, Roberto Salazar; el director de la Policía, general Miguel Gomez Padilla, y el director del DAS, general Miguel Maza Marquez, los invitó a continuar en la reunión para escuchar sus impresiones.

Dentro de los miembros del Consejo sólo el Presidente y el Secretario General de la Presidencia conocian la totalidad del tema. Los ministros, el director del DAS y el director de la Policía se enteraban por primera vez. No se mencionaron las conversaciones previas con Barco, para no dar la impresion de que existia una negociación oficial a espaldas de miembros destacados del gobierno. Los miembros del Consejo escucharon con atención. La dura posición inicial de algunos de ellos fue modificandose gradualmente. El general Maza, que hizo un recuento pormenorizado de los atentados de Escobar, les recordó que el jefe del cartel no era ninguna pera en dulce. Pero reconocio que, dado el papel que habia jugado y que seguiria jugando en la lucha contra el narcotrafico, no pretendia tener toda la objetividad y la independencia sobre el tema como la que pudieran tener otras personas. El ministro de Defensa, César Botero, oyo con atención las opiniones de los intermediarios e hizo algunos comentarios equilibrados y sobrios. Menos sobrio y equilibrado estutuvo el director de la Policia, general Gómez Padilla, quien pareció estar mas interesado en obtener informacion sobre los narcotraficantes que sobre su posible rendición. Por su parte, el ministro de Gobierno, Carlos Lemos estuvo firme y elocuente como siempre en su posicion radical frente a la lucha contra la droga, pero recalco las calidades ciudadanas y humanas de Londoño y de Aristizabal.

LA CAJA DE PANDORA
Lo que vino despues es por todos conocido: la entrega de un enorme complejo de laboratorios, en cierta forma opacada por la cumbre antidroga de Cartagena con la presencia del presidente Bush; la entrega de un bus escolar con una tonelada de dinamita y la devolucian de un helicoptero. Fueron gestos que no impresionaron grandemente a la opinión.

Del lado del gobierno se oyeron declaraciones a dos bandas: de pulso firme por parte de los generales Maza y Gómez Padilla, lo mismo que del ministro Lemos; y de mano tendida por parte del mismo Presidente que, en alguna oportunidad, dijo que "si los narcotraficantes se rinden y se entregan, se podria pensar en un acuerdo", y que dispuso la creación de la Dirección Nacional de Estupefacientes. Esto fue interpretado como la respuesta del gobierno a la peticion que hicieron "Los Extraditables" para la creación de un mecanismo para hacer el inventario de la rendicion, algo que coincidia con la mencion que habian hecho los intermediarios en las conversaciones iniciales sobre la conveniencia de la conformación de una comisión para darle concreción al proceso.

Pero en todo este asunto existia la impresión de que nadie hablaba claramente y de que cada uno, en cierta forma como rueda suelta, decia lo que le parecia y lo que era su verdad.
No habia colombiano alguno que entendiera a ciencia cierta lo que estaba sucediendo. Existia, eso si, la impresión de que algo habia en el "amanecera y veremos" que el Presidente habia soltado semanas atras, como sin querer queriendo, a la salida de un evento donde se premiaba a los deportistas del año.

Pero un episodio hizo explotar la situación por donde menos se esperaba. Las declaraciones sin matices del ministro de Gobierno en el sentido de que la UP estaba vinculada con las actividades guerrilleras de las FARC y la desgraciada coincidencia de que pocas horas despues, el jueves 22 de marzo, cayera asesinado el candidato presidencial de ese movimiento, Bernardo Jaramillo, destaparon la caja de Pandora.

Ese mismo día en las horas de la noche, Barco dio a conocer un comunicado que fue considerado como una abierta desautorización a las "precipitadas y emotivas afirmaciones" del ministro de Gobierno, que entro y salió del gabinete durante ese fin de semana. Pero fue la carta de renuncia de Lemos, hecha publica el lunes 26, la que dio comienzo a lo que podria considerarse como una guerra de comunicados, guerra que no habia terminado al final de la semana pasada.
Lemos, sin pelos en la lengua, dijo, entre otras cosas, las siguientes: "Es claro que el apocamiento moral ha llegado ya al seno del propio gobierno. Si para aplacar a los iracundos que montan semejante impostura no se encuentra más salida que la francamente indecorosa de entregar la cabeza de un hombre honorable que sólo ha dicho la verdad, no cabe ya duda alguna respecto a que lo unico apropiado es retirarse del gobierno". Y esto no era todo. El ministro afirmaba que en ciertas areas del propio gobierno, la actitud frente al narcotráfico ha ido cambiando imperceptiblemente y ya no es la misma decidida, intransigente y firme del mes de diciembre".


Y ahi fue Troya. A partir de ese momento se puso al descubierto el proceso de intermediación que habia logrado la liberación del hijo de German Montoya. Nuevamente se desato el escandalo. Una vez mas quedaba la impresión de que el gobierno estaba negociando a espaldas de algunos de sus miembros y del país, con los narcotraficantes. El cruce de comunicados del gobierno, los intermediarios de la familia Montoya, Guido Parra y Lemos destapo una serie de contradicciones, pero tambien dejo en claro que las cosas cambian segun el cristal con que se miren (ver recuadro Comunicados). A primera vista, las diferentes versiones tienen elementos contradictorios. Sin embargo, si se leen detenidamente los comunicados, se puede llegar a la conclusión de que no hay desacuerdo sobre los hechos, sino sobre la interpretación de los mismos. Fundamentalmente, sobre la interpretación de un hecho: si la negociacion que se hizo para la liberacion del hijo de German Montoya fue a nombre de la familia o a nombre del gobierno.

Los intermediarios afirman que hicieron sus gestiones a nombre de la familia. El gobierno aclara que no fueron por "iniciativa" ni con "patrocinio" del gobierno . "Los Extraditables", por su parte, aseguran que los contactos se hicieron en "representación directa del Presidente". Algo parecido sostuvo Guido Parra, quien era el que llevaba los mensajes a Escobar.

¿Quien dice entonces la verdad? Resulta imposible que los intermediarios Londoño y Aristizabal dijeran que actuaban en representacion de Barco, porque sabian perfectamente que no era asi y que en negociaciones de esa delicadeza nadie inventa cosas.

En el fondo, lo que sucede es que el problema no es de semantica, sino de hechos. A Alvaro Diego Montoya lo secuestraron solamente por ser el hijo del funcionario mas importante del gobierno. Los secuestradores no esperaban nada de German Montoya como padre, sino como Secretario General de la Presidencia. Por lo tanto, pretender deslindar lo oficial de lo privado resultaba a todas luces ingenuo.

El comunicado del gobierno, aunque basicamente es exacto, tenia unas omisiones. No mencionaba, por ejemplo, que antes de la reunion del Consejo de Seguridad se dieron dos reuniones de los intermediarios con el Presidente. Estas reuniones inicialmente tuvieron un caracter logico e inofensivo, pues se trataba simplemente de enterar al Presidente sobre lo que se estaba haciendo para liberar al hijo de su amigo y funcionario. Sin embargo, en la práctica, al transmitirse la oferta de rendicion de Escobar, las conversaciones adquirieron el caracter de "contactos extraoficiales" con el narcotrafico, interpretación que el comunicado de Palacio no aceptaba.

En cuanto al punto de las extradiciones, el gobierno ha pretendido demostrar que si se dilataron fue por cuestiones burocraticas. Pero resulta demasiada coincidencia que estos "tramites" se dieran precisamente en el periodo durante el cual se estaba produciendo la negociación para liberar al hijo de Montoya, y que solo volvieran a iniciarse horas despues de explotar el escandalo. Mas creible resultaba que el gobierno, ante la posibilidad de una rendición de Escobar con entrega de laboratorios y armas, decidiera no cerrarle la puerta y resolviera demorar las extradiciones. En esos momentos, todo parecia indicar que la rendicion de Escobar, a cambio de la no extradicion, contaba --segun las encuestas--con el apoyo del 75% de la opinión publica, lo mismo que con el respaldo de la izquierda y el partido conservador. En privado, Pastrana afirmaba que el proximo gobierno debia seguir por ese camino. Lloreda ha ido mas alla y ha vuelto el tema de la rendición sin extradición el punto central de su plataforma electoral. El Tiempo, por su parte, fue modificando gradualmente su posición y se fue sumando a la causa. Gran parte de la opinión pública, hastiada del terrorismo y la violencia, empezo a pensar que la guerra a muerte por sostener la extradición podia ser mas sangrienta y malesiva de la dignidad nacional, que la busqueda de una formula que incluyera no sólo el fin del narcoterrorismo, sino el desmonte del negocio y el juzgamiento de los narcotraficantes por parte de la justicia colombiana.

Esa formula fue la que le transmitieron al Presidente, Aristizabal y Londoño. Que el Presidente la escuchara no tenia nada de malo. Que no la descartara, tampoco. Todo el mundo estaba pendiente de la viabilidad de la oferta y muchos se pronunciaron sobre posibles formulas de juicio y de carcel en Colombia. Sin ir muy lejos, Lloreda planteó como recurso la justicia penal militar. En resumen, el sentimiento general era el de que habia que darle una oportunidad a la solución pacifica. Por esa misma razon, el Presidente penso que tenia la obligación de llevar al Consejo de Seguridad la información de que disponia.

A DOS BANDAS
Pero antes de que algo quedara realmente en claro, estallo la tormenta la semana pasada. Y en el corazón de la tormenta estaban el ex ministro Lemos, el Secretario General de la Presidencia y el propio presidente Barco.
Lemos estaba diciendo la verdad en lo que se referia a su vertical posición frente a la lucha contra el narcotrafico, pero estaba desviando las razones que motivaron su salida del gobierno: las imprudentes declaraciones sobre la UP en un momento delicado de la campañia electoral. Tanto asi era que, en un segundo comunicado, recogio velas. En realidad no se habia hecho nada a sus espaldas y en la unica reunión del Consejo de Seguridad donde el Presidente considero conveniente informar a sus miembros sobre el proceso que habia llevado a la liberación del hijo de Montoya, ni siquiera se lo conmino a modificar su posición.

En cuanto al Secretario General de la Presidencia, mucho se ha dicho que debio renunciar tan pronto conoció la noticia del secuestro de su hijo. Esto llegó a pensarse, pero hacerlo implicaba que el secuestro perdia valor para Escobar, lo que ponia en serio peligro la vida del secuestrado. Por eso no era del todo absurdo que se quedara.

Sin embargo, miradas las cosas retroactivamente, si parece lógico que su retiro se ha debido producir una vez obtenida la liberación. Al no haberlo hecho acabo pasando lo que pretendia el jefe del cartel de Medellín: que el hombre mas importante del gobierno le quedara debiendo un favor. Y esto tenia gravisimas implicaciones tanto si se agradecia como si no se agradecia. Eso tal vez fue lo que llevó a que el gobierno cayera en la ambiguedad en materia de política antinarcotrafico. Por una parte, existia el compromiso expreso de la lucha y la guerra declarada. Por otra, el ofrecimiento de una rendición incondicional y el reconocimiento del triunfo del Estado por parte de "Los Extraditables". Esta doble realidad puso al gobierno a moverse dentro de la peligrosa estrategia que la izquierda denomina como la combinación de las formas de lucha. Por un lado, es claro que le ha dado largas a las extradiciones y ha hecho pronunciamientos sobre la posibilidad de un trato menos riguroso a quienes se entreguen a la justicia colombiana y, por otro, no ha bajado la guardia en la persecución de los narcotraficantes, lo que se ha hecho evidente, entre otras cosas, en el desmantelamiento de una peligrosa red de sicarios del cartel de Medellín en Envigado y en la toma militar de este municipio.

Sin embargo, la estrategia puede tener un costo muy alto, pues "Los Extraditables" en sus comunicados de la semana pasada no sólo han dado a entender que se sienten traicionados, sino algo mucho mas grave: han vuelto a declarar la guerra.

Y en todo este proceso la responsabilidad final recae en el Presidente, pues si bien no es el culpable del secuestro del hijo de Montoya, si es responsable al haber permitido no sólo que se dieran las contradicciones en el seno del gobierno, sino que inclusive se desbordaran, sin tomar posición para ninguno de los dos lados. A sabiendas de que una cosa pensaban Lemos y los generales Maza y Gómez, y otra muy distinta-quienes no descartaban la posibilidad de una solución pacifica, Barco decidio jugar a dos bandas y prolongo el juego en forma peligrosa.

Lo que es increible en todo este episodio es que se hubiera repetido lo que paso con Vallejo. Unos interpretaban que oir no significaba compromiso alguno, mientras los narcotraficantes entendian que estaban negociando. Y aunque las dos partes podian tener razón desde sus respectivos puntos de vista, el malentendido lo pago el pais en un balio de sangre que desemboco en el asesinato de Luis Carlos Galan. No deja de sorprender, entonces, que en esta oportunidad no se hubiera aprendido la leccion. Y es probable que al país le vaya a pasar lo que no le pasa a un perro: que lo capen dos veces.

LAS CUATRO VERSIONES

LO QUE DICEN ARISTIZABAL Y LONDOÑO:

¿HUBO CONTACTOS? * Si hubo contactos

¿QUE TIPO DE CONTACTOS? * Fueron contactos y gestiones de carácter efectivo y humanitario.

¿ENTRE QUIENES? * Funcionarios de alto gobierno entraron en contácto con los intermediarios Aristizábal y Londoño, quienes a su vez contactaron a interlocutores de los "Extraditables".
¿ QUE PERSEGUIAN Y QUE LOGRARON ? * Se tratarón de contactos y de gestiones destinadas a obtener la liberación de Alvaro Diego MOntoya, hijo del Secretario General de la Presidencia, Gérman Montoya, gracias a los cuales se obtuvo esa liberación y la de otros rehenes y una supuesta de redención de " los Extraditables" al llamado de " los Notables ".

¿ A NOMBRE DE QUIEN ACTUABAN ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Los intermediarios actuaron como representantes de la familia Montoya.

¿ QUIEN RECIBIO A ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Fueron recibidos por el secretario General de la Presidencia y en una ocasión por el Consejo Nacional de Seguridad.

LO QUE DICEN LOS EXTRADITABLES

¿ HUBO CONTACTOS ? * Si hubo contactos.

¿ QUE TIPO DE CONTACTOS ? * Se trató de diálogos , negociaciones y tratos, en los cuales no hubo consideraciones de familia.

¿ ENTRE QUIENES ? * Fueron entre el gobierno y los " Extraditables " a, través de los intermediarios Aristizabal y Londoño.

¿ QUE PERSEGUIAN Y QUE LOGRARON ? * A cambio de la liberación de Alvaro Diego Montoya, de la entrega de armas y de la suspensión de actividades de "Los Extraditables", se les ofreció a éstos diálogo y negación, así como un trato flexible.

¿ A NOMBRE DE QUIEN ACTUABAN ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Los intermediarios manifestaron estar actuando a nombre del Presidente Virgilio Barco.

¿ QUIEN RECIBIO A ARISTIZABAL Y A LONDOÑO ? * El Presidente los recibió en varias ocasiones, y en una de ellas los invitó a asistie a un Consejo de Ministros.

LO QUE DICE EL GOBIERNO
¿ HUBO CONTACTOS ? * No hubo contactos oficiales ni extraoficiales entre el gobierno y representantes de grupos de narcotraficantes.

¿ QUE TIPO DE CONTACTOS ? * Se trató de una acción humanitaria de Aristizabal y de Londoño para lograr la liberación de Alvaro Diego Montoya.

¿ ENTRE QUIENES ? * Esos contactos se dieron entre la familia Montoya, Aritizabal y Londoño. Después de la liberación de Alvaro Diego Montoya, Aristizabal y Londoño fueron escuchados por el Presidente Barco y altos funcionarios encargados de los asuntos de orden público, quienes decidieron escuchar sus aspiraciones sobre este aspecto que el Presidente consideraba de importancia.

¿ QUE PERSEGUIAN Y QUE LOGRARON ? * Buscaban obtener la liberación de Alvaro Diego Montoya y otros secuestradores, pero en ello no comprometían a las instituciones.

¿ A NOMBRE DE QUIEN ACTUABAN ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * No representaban al gobierno. Actuaban como amigos de muchos años de la familia Montoya.

¿ QUIEN RECIBIO A ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Aristizabal y Londoño fueron recibidos por el Presidente y otros altos funcionarios encargados de los asuntos de orden público en una reunión celebrada el 23 de enero.

LO QUE DICE GUIDO PARRA

¿ HUBO CONTACTOS ? * Sí hubo contactos.

¿ QUE TIPO DE CONTACTOS ? * Diálogos que hacían parte de una misión oficial.

¿ ENTRE QUIENES ? * El gobierno mantuvo contactos con Aristizabal y con Londoño, éstos con Guido Parra y éste, a su vez, con Pablo Escobar.

¿ QUE PERSEGUIAN Y QUE LOGRARON ? * Se trataba de una misión para conducir el proceso de rendición de "los Extraditables " y la liberación de Alvaro Diego Montoya y otros secuestrados parientes del Presidente.

¿ A NOMBRE DE QUIEN ACTUABAN ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Actuaban por encargo del gobierno.

¿ QUIEN RECIBIO ARISTIZABAL Y LONDOÑO ? * Fueron recibid
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