Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2016/07/31 21:10

El día que se dieron dos reconciliaciones impensables

En una misma jornada, por un lado Álvaro Uribe y Hollman Morris y, por el otro, el hijo de Jorge 40 y el hermano de Simón Trinidad estrecharon sus manos. Esta es la impresionante historia que hay detrás.

El día que se dieron dos reconciliaciones impensables Foto: Archivo SEMANA

En la tarde del pasado viernes, dos hechos que parecían imposibales se tomaron la agenda noticiosa. Había que leer varias veces para confirmar que no se trataba de una falsa noticia de internet.

Por un lado, el ex presidente Álvaro Uribe y el periodista Hollman Morris se dieron cita en la Corte Suprema, pero no para una pelea, sino para una conciliación. Por el otro, en un foro organizado por la revista SEMANA en Valledupar, Rodrigo Tovar, hijo del exjefe paramilitar conocido como ‘Jorge 40‘, y Jaime Palmera, hermano del comandante de las FARC ‘Simón Trinidad‘, se fundieron en un prolongado abrazo.

Ambas situaciones tienen detrás una impresionante historia y el peso de varios años del conflicto que ha azotado a Colombia por décadas. Uribe, por ejemplo, terminó en la Corte Suprema por cuenta de una denuncia por injuria y calumnia que interpuso Morris, pues el ex presidente había llamado a él y a sus excolegas de Canal Capital “aliados del terrorismo”.

Esas declaraciones pueden sonar hoy desproporcionadas frente a un periodista, pero fue el tono que el exmandatario utilizó por años contra sus opositores políticos. Morris, por su parte, también ha sido un agudo crítico de la gestión de ese gobierno y no se ha ahorrado duros calificativos para con el uribismo, al que ha acusado de tener vínculos con el paramilitarismo. Por eso, el apretón de manos entre los dos pasó de inmediato a ocupar las primeras planas.

Uribe leyó un comunicado en el que dijo que ni su denunciante ni los demás colaboradores de ese medio distrital tenían relación alguna con grupos ilegales. Y en un acto poco usual en su vida política, se rectificó y le ofreció excusas a Morris. El periodista y buena parte del país elogiaron ese gesto.

El encuentro entre Rodrigo Tovar y Jaime Palmera también fue objeto de admiración por parte de la opinión pública. Ellos dos no tienen ninguna responsabilidad en la guerra, pero su papá y su hermano fueron dos de los más crueles protagonistas del conflicto. 

Puede leer: La inesperada reconciliación de Álvaro Uribe y Hollman Morris

Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40‘, y Ricardo Palmera, alias ‘Simón Trinidad‘, han tenido una especie de vidas paralelas. Ambos son miembros de distinguidas familias de Valledupar y terminaron en las dos orillas de la confrontación armada del país. El primero como comandante del bloque norte de las Autodefensas Unidas de Colombia y el segundo como jefe del Estado Mayor de las FARC en el Caribe.  

Según cuenta un perfil de la BBC, las coincidencias entre los dos no son pocas. “Ambos fueron extraditados a Estados Unidos. Convivieron, en celdas separadas, en una cárcel de Washington. Y se cuenta la anécdota -tal vez apócrifa- de que sometían a sus compañeros de prisión a sesiones de cantos vallenatos interpretados de celda a celda”, relata esa cadena de noticias. 

Por eso, la reunión de sus familias en Valledupar tuvo tanto significado. El hermano de ‘Simón Trinidad‘ aseguró que quería al hijo de Tovar como uno de los suyos. “Estamos juntos para mandar un mensaje de reconciliación y de paz para Colombia… La paz es solo posible si decidimos perdonar de corazón”, dijo.  

Por su parte, el joven Rodrigo Tovar contó que “soy víctima del conflicto que me quitó a mi padre, que era lo que más quería”. Hace más de diez años que no puede verlo pues él fue uno de los extraditados por el expresidente Uribe luego de que incumplieron los acuerdos del proceso de Justicia y Paz.

Con esos dos hechos, el 29 de julio terminó sin ser planeado como uno de los días en que se produjeron dos reconciliaciones que hace años parecían imposibles. 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.