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| 12/16/1991 12:00:00 AM

EL 91 NO FUE EL AÑO

Nunca antes un documento de paz firmado entre el Gobierno y la guerrilla había garantizado menos el cese del fuego.

LAS CONVERSACIONES DE paz de Caracas terminaron en el ambiente inicial: el de la confrontación. Las cosas no cambiaron mucho en estos cinco meses. Mientras los representantes de la Coordinadora estuvieron sentados a la mesa de diálogo en Caracas, la ofensiva guerrillera nunca se detuvo. Las voladuras de oleoductos, torres de energía, puentes, atentados y secuestros no cesaron en ningún momento. Y ahora que las conversaciones se suspendieron hasta febrero del próximo año, los vientos de guerra soplan con más intensidad.

Todo parece indicar que la que se avecina será una ofensiva guerrillera sin precedentes. Una guerra que ya empezó. El jueves de la semana pasada 60 hombres de las Farc se tomaron el municipio de Pasca, Cundinamarca donde resultaron heridos dos policías. Ese mismo día en el Valle del Cauca soldados del Ejército se enfrentaron con una columna de las Farc que fue sorprendida cuando prestaba guardia en un laboratorio para el procesamiento de cocaína. Y las autoridades tienen informes según los cuales la escalada se recrudecerá a medida que se aproxime la fecha del 9 de diciembre, cuando se cumple un año del bombardeo que realizó el Ejército a Casa Verde. en La Uribe.

Paradójicamente, mientras los fusiles se disparan a diestra y siniestra, los voceros de la Coordinadora que permanecen en Caracas insisten que no habrá tal ofensiva, porque no les interesa
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