Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/30/2008 12:00:00 AM

El coletazo

La rueda de prensa del presidente Uribe sobre la visita a Palacio de dos emisarios del jefe paramilitar ‘Don Berna’ dejó más preguntas que respuestas.

El lunes pasado el presidente Álvaro Uribe estaba cargado de tigre. Las revelaciones de SEMANA de visitas de dos emisarios del jefe paramilitar ‘Don Berna’ al Palacio de Nariño habían generado duras reacciones, en especial del presidente de la Corte Suprema, Francisco Ricaurte. Cuando el magistrado denunció el ‘complot para’ en todas las emisoras radiales de la mañana, Uribe decidió tomar el toro por los cachos. Convocó una rueda de prensa para justificar la visita de Diego Álvarez, el abogado de ‘Don Berna’, y del ex paramilitar desmovilizado Antonio López, ‘Job’, en la oficina de su secretario jurídico, Edmundo Del Castillo, en abril de este año.

Sin embargo, en su airada intervención de casi una hora, el Presidente terminó por generar nuevos interrogantes (ver recuadros) y dejar al descubierto su inmensa desconfianza en la Corte. En más de una ocasión, explicó que sus funcionarios recibieron a los emisarios de los paramilitares, quienes decían tener pruebas de una conspiración de los magistrados contra el gobierno, porque tenían “responsabilidades de orden público”. Y que escuchar a informantes “ha ayudado mucho a que avance nuestra política de orden público”. ¿La Corte Suprema es un riesgo de orden público?
 
Como Pedro por su casa

Presidente Uribe: “No desautoricé la reunión sobre la cual me informaron y después autoricé que los oyeran. ¿Por qué entraron por un sótano de garaje? Le dijeron al doctor Edmundo (Del Castillo) que traían un material delicado, que tenían que entrar en su carro. Él lo autorizó. Esa entrada no es clandestina. Primero, queda registrada por dos meses en las cámaras de la Presidencia. Y segundo, la oficina de Seguridad de la Presidencia tiene unos libros donde registra esas entradas. Quedaron registrados”.

En realidad, eso no es exacto. El nombre de Antonio López, alias ‘Job’, desmovilizado paramilitar, (foto) no aparece en los libros de registro. Ni entrando ni saliendo, como queda demostrado en los documentos que presentó la misma Presidencia a la prensa. Sólo se menciona el ingreso del vehículo de Diego Álvarez,(foto) el abogado del ex jefe paramilitar ‘Don Berna’. Curiosamente, ni a Álvarez ni a ‘Job’ les anotaron el número de la cédula, un requisito casi automático en despachos oficiales y obligatorio para entrar a Palacio por la puerta principal. Como lo hace la mayoría de los ministros y los congresistas, entre otros.
 
¿Le mintieron al Presidente?
 
Presidente Uribe: “Mire, van varias semanas y el DAS no ha terminado la trascripción. Ustedes saben que estas reuniones son delicadas y el gobierno tiene que ser cuidadoso en escuchar. ¿Y qué íbamos a contar nosotros de este caso de estos señores que vinieron, el abogado y el otro señor ‘Job’ (Antonio López), si apenas se están haciendo las transcripciones...? Además, el doctor Edmundo finalmente le remitió esa información al DAS, para que el DAS haga la transcripción. La señora Directora del DAS (María del Pilar Hurtado) me ha dado la siguiente información hace unos minutos: que ellos no han terminado la transcripción, que es un material complejo –en muchos trayectos bastante inaudible– y que lo único que les aparece importante, hasta ahora, es que un señor llamado Henry Anaya, según esa información, entraba y hacía trámites en la Corte Suprema. Tema del cual debería ocuparse la Corte...”

‘Job’ y el abogado de ‘Don Berna’ entregaron los videos y las grabaciones a los funcionarios de Casa de Nariño el 23 de abril. Pocos días más tarde, la transcripción de ese material fue entregada al secretario jurídico de Palacio, Edmundo del Castillo, como le dijo él a SEMANA el viernes 22 de agosto. Según Del Castillo, y a diferencia de lo que dijo el Presidente, él entregó las grabaciones al jefe de seguridad de Palacio, general Flavio Buitrago. Del Castillo dijo que había leído las transcripciones y que no había encontrado nada de importancia en ellas. Así, no es cierto que el DAS tuviera las grabaciones desde un comienzo.
 
La llamada
 
Presidente Uribe: “Ayer, ayer recibí una llamada, no hablaban, me mandaron un mensaje en el que me dicen: ‘¿Tenemos garantías para dar una información?’. Inmediatamente llamé al general Buitrago: ‘Mi General, acaba de llegar este mensaje de este teléfono’. La señora le dijo: ‘Mire, yo soy la mujer de Antonio López (alias ‘Job’) y necesito dar una información’. Y colgó. Sería muy bueno, si es verdad que es la señora de Antonio López (alias ‘Job’) y que tiene una información que dar, que la dé. Aquí se la recibimos en la Presidencia o se la recibirán en el CTI o en la Corte Suprema (de Justicia). Es que nosotros tenemos responsabilidades de orden público”.

Sorprende que, como lo dijo públicamente el Presidente, cualquier persona llame directamente al teléfono del Jefe de Estado y mucho más la supuesta mujer de un delincuente. De otro lado, SEMANA habló con la segunda esposa de Antonio López, alias ‘Job’, con quien vivía desde hace más de tres años, y negó enfáticamente haber llamado a Uribe. ¿Quién llamó entonces al mandatario a ofrecer información?
 
Fugitivos en la Casa de Nariño
 
Presidente Uribe: “Es de anotar que la Presidencia de la República es muy cuidadosa. Es tan abierta para que la gente entre, como cuidadosa para cuando vayan a entrar personas que tengan orden de captura, aquí se les capture. El general (Flavio Buitrago) nos estaba informando ahora cómo han sido capturadas más de 80 personas en los alrededores de la Presidencia y hay 14 casos de personas que han sido capturadas al entrar a la Presidencia, porque en el momento de entrar a la Presidencia ha aparecido que tienen orden de captura”.

No es usual que 14 prófugos de la justicia sean detenidos de visita en el Palacio de Nariño. Llama la atención que esos fugitivos consideraran la sede presidencial como un lugar que puedan visitar cuando son perseguidos por la justicia. Y queda un interrogante aun mayor: ¿con quién tenían cita estos criminales? En sus declaraciones, Uribe dijo que ‘Job’, quien según agencias del Estado seguía delinquiendo, no fue arrestado porque no tenía orden de captura. Pero si su nombre no fue registrado y chequeado por el sistema de seguridad de Palacio, ¿cómo sabían que no era buscado por las autoridades?
 
La filtración
 
Presidente Uribe: “¿Por qué no lo hizo? Porque el doctor Edmundo me dijo lo siguiente: Que encontraba esa información irrelevante. Entonces, qué íbamos nosotros a hacer una denuncia, si no encontrábamos una información importante.

Él es jurista. Tiene el criterio y la información para saber cuándo hay que remitir en denuncia una información y cuándo esa información no tiene esa importancia.

Porque las pruebas que trajeron, revisadas hasta ahora, no guardan proporción con la afirmación que ellos hicieron. Entonces, al gobierno no le parece responsable hacer un escándalo que afecte más las relaciones entre las instituciones, por una afirmación, cuando esa afirmación no tiene correspondencia con la prueba que han traído las personas que han hecho la afirmación.

Si, como lo dijo el Presidente, la información era “irrelevante”, y al gobierno no le parecía responsable “hacer un escándalo”, ¿cuál fue la intención hace dos meses de filtrar a un medio de comunicación transcripciones y las grabaciones? No menos curioso resulta el hecho de que, a pesar de que las grabaciones tienen pedazos inaudibles, las transcripciones hechas en el Palacio de Nariño tienen apartes que no están en los audios. Las transcripciones que Palacio filtró a la prensa tienen amplios fragmentos contra la Corte que no están en las grabaciones.
 
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.