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| 5/23/2012 12:00:00 AM

"El cotejo de voces y la grafología forense no son pruebas absolutas"

Así lo asegura Luis Gonzalo Velásquez, un especialista en medicina forense que explica cómo se realizan las pruebas fonéticas y grafológicas que ya le practicaron los peritos nacionales al exdiputado Sigifredo López.

¿Pueden la voz y los trazos manuales culpabilizar? La "prueba reina" del video que muestra cómo un hombre planea el secuestro de los exdiputados del Valle despertó la duda sobre el valor probatorio de los cotejos de voces y morfologías de rostros y los dictámenes grafológicos.

Luis Gonzalo Velásquez, especialista de medicina forense y derecho penal, jefe del área de criminalística de la Universidad de la Sabana, le explicó a Semana.com que en el caso de Sigifredo existen unas pruebas específicas que ya se realizaron y cuya repetición a cargo de expertos internacionales está pendiente por solicitud de la defensa del exdiputado.

Velásquez ha trabajado como instructor formador de peritos en el DAS, la Fiscalía General de la Nación y Medicina Legal. Además, como experto en grafología forense participa de investigaciones nacionales y extranjeras, algunas adelantandas por el ente acusador.

El especialista recuerda que peritos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía ya practicaron los cotejos de la morfología de rostros y voces, y realizaron un dictamen grafológico sobre las anotaciones manuales del mapa que se muestra en el video.

"En el cortejo morfológico se analizan la fisonomía que se alcanza a percibir en el video y las características faciales de Sigifredo. También es posible establecer la procedencia de los escritos del mapa y decir si esa escritura manual es del puño y letra de Sigifredo. Luego está la prueba de identificación forense del locutor o del hablante, donde se hace el cotejo de voces", señala.

Aunque se les llama pruebas, estos métodos forenses de identificación no son absolutamente seguros y confiables, así lo advierte el profesor Velásquez.

La prueba forense del locutor

A pesar de que la también llamada prueba del hablante cuenta con el aval acádemico de la comunidad científica internacional (representada por la Asociación Internacional de Lingüística Forense y la Asociación Internacional de Fonética y Acústica Forense), este método de identificación no puede garantizar con plena certeza que dos grabaciones pertenecen a la voz de una misma persona. Así lo explica el experto Velásquez al precisar que "esta prueba sólo es un indicio importante".

"Primero hay que obtener grabaciones. Los resultados dependen de su calidad. Si las grabaciones del video y la muestra de la voz de Sigifredo se realizan con grabadoras diferentes, se estaría presentando un obstáculo y las malas condiciones de calidad le restarían certeza y confiabilidad a la prueba. En ese sentido no se puede asegurar que las voces pertenezcan a la misma persona", explica.

Existen varios métodos de identificación de voces. El mecanismo auditivo se basa en el análisis de las grabaciones a través de la percepción auditiva. En este caso se escuchan las grabaciones bajo la luz del conocimiento de la fonética.
 
"Se consideran aspectos lingüísticos como la entonación, el acento, la cualidad vocalítica, y el ritmo, y aspectos extralingüísticos como las muletillas, los sonidos duditativos, que son muy individuales, y los momentos cuando el personaje vacila al hablar, que siempre lo hace de la misma forma", anota Velásquez al explicar que se trata del dialecto personal.

El otro método es el acústico, el cual se basa en parámetros de carácter físico. "Se graban las voces utilizando equipos de grabación magnetofónica. Esas grabaciones se grafican y su representación visual aparece en una onda sonora que se llama espectograma o sonograma", señala. El experto advierte que el equipo, denominado oscilocopio, registra la frecuencia, el tiempo y la intensidad del sonido de la voz.

"Con base en esos análisis de la onda sonora los peritos hacen la confrontación de los sonogramas del video y de Sigifredo", dice el especialista.

Cabe aclarar que el video es la muestra cuestionada, mientras la grabación de la voz de Sigifredo es la muestra indubitada, es decir, no admite duda.

Pero ¿puede el exdiputado fingir otra voz? Velásquez afirma que "es imposible burlar los instrumentos forenses".
 
"Él puede fingir la voz, pero hay características físicas que no puede burlar", precisa el docente al explicar que un mecanismo para obtener una muestra confiable es realizar una grabación larga. "Fingir durante mucho tiempo es difícil", agrega.

A diferencia de como sucede en Colombia, en Europa se aplica un modelo de clasificación del dictamen. Allí la escala va de 5+ (donde es absolutamente probable que las voces comparadas pertenecen a una misma persona), a -5 (se tiene total certeza de que las dos voces comparadas pertenecen a diferente persona).

Velásquez lamenta que en el país no se practique esta escala. "En Colombia no se entra en precisiones. Se dice si las voces son de una misma persona o no, y se corre el riesgo de confundir a la justicia, en este caso a la Fiscalía", indica.

Por esa razón, el especialista insiste en que el cotejo de voces "no es una prueba plena y jamás constituirá una prueba segura debido a su margen de error".

Por su parte, Luis Humberto Jiménez, otorrinolaringólogo y cirujano de voz, le dijo a Semana.com que aunque desde la medicina "no existe la posibilidad de saber si esa voz es la de Sigifredo, la voz tiende a ser una huella única cuando se puede grabar".

"Las cuerdas vocales de cada ser humano son únicas. Aunque las voces pueden ser parecidas, hay características anatómicas que hacen única la voz de una persona", concluye.

La prueba grafológica forense

Las anotaciones manuscritas del mapa que se muestran en el video también entran en las pruebas forenses.
 
Velásquez explica que los escritos del mapa son reales debido a que su autor "tiene la intención de que sean legibles y no desdibuja los manuscritos pensando en que en un futuro podrán ser investigados".

"Es una escritura espontánea que podría ser identificable pericialmente. Aunque un experto en grafología forense puede decir si esa letra del mapa es de Sigifredo, y puede haber una altísima posibilidad, la prueba no es ciento por ciento segura", dice.

El experto advierte que la prueba pericial de manuscritos constituye un indicio sobre la autoría de los escritos, sin embargo, la disciplina de identificación no tiene el grado de madurez científica para dar la total certidumbre.
 
"Aunque hay casos altamente confiables que representan una fiabilidad, todavía hay mucho por investigar. La prueba más difícil y menos perfeccionada es la relacionada con la identificación de manuscritos", dice.
 
En su criterio, aunque no pueden existir dos escrituras idénticas, aún no hay técnicas que tengan el grado de perfección suficiente para ser elementos de juicio.

Hay varios factores que influyen en este tipo de estudios grafológicos, como la evolución de las tintas y el papel con el paso del tiempo.
 
"Las tintas de bolígrafo no tienen ingredientes que evolucionen con el tiempo, además, no hay técnicas confiables que permitan saber qué tan viejo es el documento. Otras tintas antiguas clásicas sí cambian con los agentes atmósfericos, y en este caso, es posible establecer la antigüedad del manuscrito", explica. Velásquez advierte que en el caso de Sigifredo, se supone que el documento fue escrito con bolígrafo.
 
El papel también tiene un cambio en su aspecto al exponerse a los llamados agentes atmósfericos, no obstante, el especialista subraya la ausencia de técnicas exactas para su análisis.
 
La investigación sobre el secuestro de los exdiputados se realiza sobre un video. En este caso, este elemento constituye una nueva dificultad debido a que, según Velásquez, no se puede realizar un examen directo del mapa. "Debido a que se trata de la reproducción de un video, no se puede estudiar la presión de los trazos sobre el papel, que es una característica peculiar de cada persona al escribir", señala.
 
El cotejo en el caso particular de Sigifredo es morfológico, es decir, analiza las características de forma y diseño de las estructuras gráficas, examen que, según el experto, es el menos confiable de los métodos de identificación de manuscritos. "Se podrá hacer observación sobre elementos grafonómicos como los tamaños e inclinación de las letras, eso puede ayudar sobre todo para descartar que la letra sea de Sigifredo", agrega.
 
El especialista añade que la realización de los dictámenes descritos demoran entre dos o tres días.
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