Sábado, 25 de febrero de 2017

| 2009/04/25 00:00

El dilema del trapo rojo

Con muy buenos candidatos de poca popularidad el Partido Liberal está en una encrucijada.

El dilema del trapo rojo

El Partido Liberal está a punto de medir hasta dónde puede llegar el daño que les ha hecho el uribismo a sus filas. Y el jueves lanzará sus primeras cartas. Ese día se cierran las inscripciones de quienes aspiran a convertirse en el candidato oficial del partido y serán ellos los encargados de constatar en las urnas, el próximo 27 de septiembre, en cuánto está el electorado liberal.

Ya confirmaron su participación en la consulta la senadora Cecilia López, el ex ministro de Defensa Rafael Pardo, el ex constituyente Iván Marulanda y el ex fiscal Alfonso Gómez Méndez. El ex gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria debe anunciar su aspiración esta semana, y el senador Juan Fernando Cristo no lo ha decidido.

El desafío del partido que hizo historia en el siglo XX es inmenso. El ex presidente César Gaviria, como director de la colectividad, está en una encrucijada. Tiene muy buenos candidatos en términos de trayectoria y credibilidad, pero por ahora parecen no tener acogida popular. "Lo que el partido ha ganado en debates, lo ha perdido en oxígeno (puestos)", dice uno de sus senadores.

En las últimas encuestas de Datexco, estos candidatos difícilmente llegan al 1 por ciento de intención de voto. No obstante, cuando elija a su candidato, este automáticamente escalará en los sondeos.

Hace un siglo el partido Liberal atravesaba por una sequía de poder igual o peor que la actual. Entonces, la hegemonía conservadora llevaba 23 años en la Presidencia e iba por la mitad de su reinado. El general Rafael Uribe era el único representante de los rojos en el Congreso.

Hoy en día, muchos coinciden en la buena calidad de los recientes debates liberales. Desde 2007, Héctor Helí Rojas, Cecilia López y Juan Fernando Cristo, han sido declarados los mejores senadores del año. "Nadie nos reconoce nada", dice Cecilia López , quien hizo un debate sobre el caso Carimagua.

A diferencia de entonces, el partido del trapo rojo lleva 11 años por fuera del poder. Y ha sufrido duras estocadas. Los votos que obtuvo para Senado en 2002 se redujeron a la mitad cuatro años después (2,7 millones versus 1,5). Igual ocurrió con la elección presidencial. Su candidato, Horacio Serpa, sacó 3,5 millones de votos en la primera vuelta de 2002 y 1,4 millones en 2006.

En parte, esa reducción se debió a que muchos congresistas emigraron a partidos como Cambio Radical y La U. Doce de los 28 senadores liberales y 18 de sus 47 representantes abandonaron la bancada antes de que se posesionara el Congreso en 2002.

Y el futuro no se ve mejor. A esas bajas se les suma la del más grande barón electoral del liberalismo, Juan Manuel López Cabrales, quien sacó el 10 por ciento de los votos liberales al Senado en 2006 y ahora está sub judice por la para-política.

El jueves se resolverán dos grandes incógnitas: Piedad Córdoba y Rodrigo Rivera. Ella es la que mejor registra en las encuestas, pero dijo que no se inscribirá para la consulta. No obstante, dejó claro que eso no significa que descarte ser candidata.

Rivera sigue guardando silencio sobre sus aspiraciones dentro del partido, aunque es casi imposible que se inscriba en la consulta. No tendría mucha presentación que mientras recorre el país promoviendo la continuidad del presidente Uribe, en un abrir y cerrar de ojos diga no a la reelección, lo cual es requisito indispensable para inscribirse. Y en segundo lugar, tres de los candidatos han dicho que harían rebelión si él se inscribe. "Él es un godo, no es liberal", dicen.

César Gaviria tendrá que hacer gala de sus mejores artes en materia de estrategia para darle nuevo protagonismo a un partido que hoy tiene 18 senadores y 38 representantes.
 
Cecilia López
El carácter


1.Tiene a su favor ser una de las congresistas mejor calificadas y con más reconocimiento. El año pasado, sus colegas la eligieron como la mejor senadora. Tiene una imagen de estudiosa y 'guerrera' y es, sin duda, una de las más destacadas de la política en el país. Ha sido embajadora en los Países Bajos, directora del ISS, ministra de Agricultura y de Medio Ambiente y directora de Planeación. Llegó por primera vez al Senado en 2006 con 32.000 votos. "La hora de los derechos" es la frase en la que basará su campaña, que comprende promover "seguridad, economía y política con derechos", así como la construcción de una "ética y responsabilidad ciudadanas". Por su condición de candidata de opinión no cuenta en su haber con congresistas que la apoyen en la consulta.

Alfonso Gómez Méndez
El erudito

2.Se inscribió como precandidato con un discurso de izquierda en el que insistió en construir un país incluyente: "Mi trabajo será luchar por los derechos de todos los colombianos, la unión de las regiones y la equidad de géneros". Si se calificara a los candidatos por su trayectoria, Gómez Méndez estaría en el lote puntero. Ha sido congresista, procurador, fiscal y embajador. De su gestión se recuerda el impulso a la judicialización de guerrilleros y paramilitares y su compromiso con los derechos humanos. Su debilidad está en que no cuenta con una organización política permanente y su imagen no se ha sintonizado con los votantes más jóvenes. Y a favor tiene el apoyo de bases liberales en Boyacá, Huila y Tolima. Se ubica en el segundo lugar de las encuestas a la consulta.

Rafael Pardo
El estratega


3. Es el puntero en las encuestas de la consulta, en las que tiene una intención de voto del 30 por ciento. Fue el primero en anunciar su candidatura y entre sus propuestas destaca la que busca luchar contra la desigualdad. Cree que es fundamental revisar algunas de las políticas contra el narcotráfico y fortalecer iniciativas para mejorar la seguridad en las ciudades. A su favor cuenta con una carrera que le ha permitido, desde finales de los 80, permanecer en la escena política nacional. Ha sido director del Plan Nacional de Rehabilitación, consejero de Paz, consejero de seguridad del presidente César Gaviria y el primer civil en llegar al Ministerio de Defensa. Tiene protagonismo en los medios de comunicación y cuenta con el apoyo de la mayoría de los parlamentarios liberales. En su contra puede jugar el que algunos recuerdan su paso del uribismo al antiuribismo y la seriedad que proyecta, que dificulta generar emoción entre los electores.

Aníbal Gaviria
La renovación

4.No ha anunciado oficialmente su candidatura. De hacerlo, sería el más joven de los candidatos liberales. Considera que sus planteamientos son de centro, que la identidad del partido no debe estar dada solamente por su oposición al uribismo y a la reelección, y que hay aspectos de la política contra el narcotráfico que hay que revisar, como la fumigación de cultivos ilícitos. Lo favorecen su edad, su imagen renovadora y el haber sido reconocido como el mejor gobernador del país, cuando ejerció este cargo en Antioquia entre 2004 y 2007. En su contra puede estar su poca experiencia en el sector público. Además, tiene un apoyo débil entre los parlamentarios y no faltan quienes consideran que su llegada a la política fue circunstancial y se debió al asesinato de su hermano Guillermo, quien era gobernador de Antioquia, en 2002. En las encuestas aparece de cuarto, por debajo de Rafael Pardo, Alfonso Gómez y Cecilia López.

Juan Fernando Cristo
La experiencia


5.Antes de oficializar su candidatura quiere contar con el visto bueno de las principales organizaciones de víctimas. "He venido promoviendo una ley de víctimas enfocada en la reparación. No quiero que los eventuales beneficiarios de esta iniciativa crean que los he apoyado para ganar sus votos", dice. Este lunes decide si se mete a la competencia. Si lo hace, cuenta unas bases fieles que han respaldado sus aspiraciones al Senado desde 1998. Sus dificultades pueden radicar en su tardía intención de participar y en su larga trayectoria en el Congreso, que puede hacer que muchos electores lo vean más como senador que como Presidente.


Iván Marulanda
El galanista


6. Su trayectoria política tuvo fuerza entre los años 70 y los 90. En estas dos décadas, fue alcalde de Pereira, secretario general del Ministerio de Desarrollo, concejal de Medellín, senador y miembro de la Constituyente. Después de 2000, sus intentos electorales han sido infructuosos. En 2003 fracasó en su intento de ser alcalde de Medellín y en 2006 no logró llegar al Senado. Fue candidato a la vicepresidencia de Horacio Serpa en 2006. Se inscribirá como candidato el lunes 27 y entre sus planteamientos se destaca la defensa de la democracia y la lucha contra la corrupción. Entre sus puntos a favor están su conocimiento de la realidad nacional y su capacidad de convocar algunos liberales que aún lo recuerdan en el galanismo. No obstante, carece de una organización política y no registra en las encuestas.

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