Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2000/01/03 00:00

EL DOSSIER CONTRA OCHOA

Estas son las grabaciones de la DEA que sirvieron de pruebas para solicitar a Fabio Ochoa en <BR>extradición.

EL DOSSIER CONTRA OCHOA

El día que la Policía Nacional capturó a Fabio Ochoa Vásquez durante la llamada operación
Milenio hubo quienes pensaron que _ante el anonimato de los otros 29 capturados_ era necesario mostrar
un pez gordo para darle mayor relevancia al operativo. También hubo quienes consideraron que se trataba de
una equivocación, puesto que resultaba muy difícil creer que un hombre que pagó cerca de seis años de
prisión acusado de narcotráfico pudiera volver a cometer los mismos errores que lo llevaron a la cárcel. Entre
estos últimos se encontraban los hermanos y el patriarca del clan Ochoa, Fabio Ochoa Restrepo, padre de
Fabio, quien afirmó a los medios de comunicación que "Fabito tendría que estar loco para seguir en las
mismas". Pero de la misma manera que hubo personas que se mostraron escépticas ante la captura de
Fabio Ochoa, también existieron quienes no descartaron la posibilidad de que el júnior de los Ochoa, pese a la
condena pagada, hubiera seguido con las mismas prácticas delictivas del pasado. Y cuando se pensaba que
la situación de Fabio estaba lejos de esclarecerse el caso dio un giro significativo al conocerse, la
semana pasada, las pruebas que existen en las cortes de Estados Unidos contra Ochoa. Un informe de la
periodista Gloria Congote del noticiero Caracol, basado en información suministrada por la agencia
norteamericana de lucha contra las drogas DEA, dejó al descubierto la presunta relación de Fabio Ochoa con
Alejandro Bernal Madrigal, conocido como 'Juvenal', quien es considerado por las autoridades colombianas
como el sucesor de Pablo Escobar. De acuerdo con la información de la DEA la organización de Bernal era
tanto o más sofisticada que el propio cartel de Medellín y habría recibido ingresos brutos por más de 10
millones de dólares entre el 17 de diciembre de 1997 y el 4 de noviembre de 1999, fecha en la que acabó de
ser desmantelada la red narcotraficante.Según la investigación de la DEA, Bernal mantuvo a mediados de los
años 80 una relación muy estrecha con varios miembros del clan Ochoa en Colombia a la vez que sostenía
relaciones con el capo Amado Carrillo Fuentes, quien era conocido en México como el 'Señor de los Cielos'.
Como se sabe, Carrillo murió en julio de 1997 cuando era sometido a una cirugía para cambiar las facciones
de su rostro.De acuerdo con los informes de la DEA, Bernal habría ingresado mensualmente a Estados
Unidos desde diciembre de 1997 cerca de 60 toneladas de cocaína, utilizando casi siempre a México
como país puente. La droga llegaba por vía aérea y en algunas ocasiones por mar, usando lanchas rápidas que
salían del puerto de Tumaco, en el Pacífico colombiano, hasta las costas de México. Uno de los
principales socios de Bernal era un hombre de apellido Valencia, de nacionalidad mexicana, de quien las
autoridades creen que está escondido en algún lugar de ese país.Según las investigaciones de la DEA, las
cuales fueron conocidas por SEMANA, el 16 de junio de este año la Policía de Colombia interceptó una
comunicación desde la oficina de Bernal en Bogotá en la que participaron el propio Bernal, Alfredo Tascón,
José Walter Sepúlveda Ríos, Alberto Gallego, Ricardo Pastor Ochoa Ruiz y Fabio Ochoa Vásquez. En ella
habrían acordado el envío de 5.000 kilogramos de cocaína, en una empresa conjunta o carga compartida
entre Bernal, Tascón, Sepúlveda y Ochoa Ruiz. "Fabio Ochoa no participó directamente en la carga,
proveyendo cocaína para agregar a la carga en general, más bien promovió y facilitó el envío al hacer una
inversión extranjera y al servir a manera de asesor o mentor de Bernal", según está consignado en el
informe de las autoridades estadounidenses revelado por Caracol.Otras comunicaciones Esa comunicación,
sin embargo, no es la única que compromete a Fabio Ochoa con la organización de Bernal. El 28 de abril de
este año Bernal habría hablado con Jairo Sánchez Cristancho sobre una transacción financiera en la que
habrían participado con 'Fabito'. Durante la conversación Bernal mencionó que Ochoa Vásquez era dueño
de 930 kilogramos de cocaína de los embarques que Bernal había enviado a México. En otra conversación
posterior _realizada el 9 de julio también en la oficina de Bernal_ Fabio Ochoa le dijo a Bernal que se
encontraba preocupado por la gente que cooperaba en el caso 'Transatlántico'. Se refería, al parecer, a una
acusada que estaría sujeta a una petición de extradición hacia Colombia. Este caso se está llevando a cabo
en el Tribunal del Distrito Sur de la Florida.En una conversación interceptada el 2 de junio en la oficina de
Bernal en Bogotá, éste y Luis Fernando Rebellón hablaron acerca de si Bernal debía solicitar la ayuda de
Fabio Ochoa para reducir la presencia de guerrilleros en las propiedades de Bernal.Existe otra conversación
que también compromete a Fabio Ochoa y que tuvo lugar el 8 de julio de este año. En ella el presunto
narcotraficante Héctor Mario Londoño le habría dicho a Bernal que Fabio Ochoa le colaboraba con sus rutas
de narcotráfico y que le habría brindado ayuda para adquirir el avión que Londoño utilizaba para el tráfico ilícito
de narcóticos.Al parecer las conversaciones que involucran a 'Fabito' son muchas y muy seguidas en el
último semestre de este año. El pasado 5 de octubre, pocos días antes de su captura, la Policía interceptó
en la oficina de Bernal en Bogotá una conversación telefónica en la que éste se refería a su pasada
relación profesional con los hermanos Ochoa Vásquez y en particular con Fabio. Bernal afirmó en esa
ocasión que consideraba a Fabio "como un hermano".Otros implicadosPero el nombre de Ochoa no es el
único que llamó la atención de las autoridades estadounidenses. En las investigaciones aparece relacionado
Ramiro Vanoy Ramírez, conocido como 'Cuco' y 'Marcos'. Según las investigaciones Vanoy "era un miembro
de alto nivel de un grupo paramilitar de Colombia". Los documentos conocidos por SEMANA dicen que
"Vanoy utilizaba sus conexiones con los paramilitares colombianos para proveer seguridad para los
laboratorios de drogas y para las pistas clandestinas de aterrizaje que Bernal, a su vez, utilizaba para
repatriar las ganancias producto del narcotráfico desde México y exportar cocaína desde Colombia a México,
para su posterior transporte a Estados Unidos''.El mismo informe sostiene que Bernal se reunió el 29 de
junio pasado con un representante de Vanoy, al que le habló sobre la utilización de una pista clandestina
de aterrizaje en Caucasia, Colombia, para recibir las ganancias producto del narcotráfico provenientes de
México. "Además del retorno del dinero, el avión contrabandearía armas obtenidas en México para uso
de los paramilitares". Según el documento, "el representante de Vanoy le dijo a Bernal que Vanoy tenía
posesión de 3.500 kilogramos de cocaína que necesitaba mover y el representante le dijo claramente a Bernal
que Vanoy no quería que el líder de los paramilitares colombianos, Carlos Castaño, supiera sobre sus arreglos
para el uso de la pista de aterrizaje. Según el representante de Vanoy, ellos tendrían que pagarle a Castaño
una cuota por el uso de la pista de aterrizaje, lo que aumentaría aún más los costos de Bernal y que,
lógicamente, reduciría por consiguiente la ganancia de Bernal y de Vanoy''.Aunque todavía está por definir
la suerte de los demás implicados en la operación Milenio, todo hace pensar que serán extraditados a
Estados Unidos, incluyendo al hermano menor de los Ochoa Vásquez, quien en varias oportunidades ha
reiterado su inocencia, al igual que todos sus familiares. Por lo pronto los informes de la DEA constituyen
buena parte de la base probatoria contra los detenidos. De la contundencia de estas pruebas dependerá si
son extraditados o no a Estados Unidos. na"Bernal dijo que Fabio Ochoa era dueño de 930 kilos de
cocaína enviados a México"Las rutas de 'Juvenal'Una de las fortalezas de la organización de Alejandro Bernal
era la de las rutas que utilizaba para el tráfico de narcóticos. Según la DEA, todas ellas salían de América del
Sur, pasaban por México y llegaban hasta Estados Unidos. Una de estas _conocida como Mimos_ a veces
pasaba por el Caribe. Esta ruta se utilizó varias veces y usualmente estaba conformada por 600 a 1.000
kilogramos de cocaína escondidos en pulpa de fruta congelada.Otra era llamada La Flaca, debido a que los
kilogramos de cocaína eran embalados en paquetes delgados para así poder colocar hasta 1.500 kilos por
embarque. Para ello utilizaban mesas de billar, según las investigaciones de la DEA.La tercera ruta utilizada
por la organización de Bernal era conocida como Sin Nombre. Según las autoridades esta ruta empezaba
cerca de Tumaco, en la Costa Pacífica de Colombia, en donde la droga se embarcaba en lanchas rápidas y
luego se transportaba a la costa del Pacífico de México. Después la cocaína se descargaba en lanchas
rápidas para ser trasladada a la orilla mexicana. Posteriormente era llevada por tierra hacia Estados
Unidos.Una de las más utilizadas era la de Cloros, también conocida como La Gorda. Según la DEA, Bernal
y Bernardo Sánchez Noreña utilizaron cilindros metálicos para el transporte de cloro con el fin de ocultar
miles de kilogramos de cocaína. Los cilindros se transportaban de Medellín a Ecuador y luego a Guatemala
para su importación a Estados Unidos, vía México. La prueba de esta ruta fue el decomiso de 3.538 kilos de
cocaína en Quito, Ecuador, a comienzos de agosto pasado, según el reporte de la DEA.De acuerdo con las
investigaciones de la DEA la unión de las principales organizaciones de tráfico de drogas _diseñada
por Bernal_ minimizó las oportunidades de delación de las operaciones de rivales a las autoridades
colombianas y estadounidenses, como ocurría entre los carteles de Cali y Medellín. Además reducía los
costos operativos al crearse un fondo común con los cargamentos de cocaína.

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