Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1996/03/11 00:00

EL DRAMA DE RODRIGO TURBAY

EL DRAMA DE RODRIGO TURBAY

A mediados de octubre de 1993 un sobre anónimo llegó a la sede de la campaña de Ernesto Samper a la Presidencia de la República en Bogotá. En dicho sobre estaba guardada una fotografía en la que aparecían el representante liberal Rodrigo Turbay Cote y el presunto narcotraficante Evaristo Porras. La foto había sido tomada durante una manifestación política en Leticia a la cual había asistido también el senador huilense Eduardo Gechen. La fotografía se convirtió en una especie de acta de defunción política para Turbay y Gechen, quienes fueron expulsados inmediatamente del Partido Liberal por el director de la campaña, Fernando Botero Zea y el fiscal ético de la misma, Jorge Valencia Jaramillo. Los directivos de la campaña samperista consideraron que las compañías non sanctas de los dos políticos liberales eran razones más que suficientes para expulsarlos del partido. "Ojalá en el caso de Turbay y Gechen se hubiera aplicado el principio de presunción de inocencia y el debido proceso, que tanto invocan hoy en día", dijo a SEMANA un dirigente liberal del Caquetá, militante del grupo político de Turbay. Y la verdad es que, comparada con la crisis que vive hoy en día el gobierno de Samper por el ingreso de millones de dólares del narcotráfico, el supuesto delito de Turbay no pasa de ser un acto inocente y cándido de un político colombiano de provincia que, por esas cosas del destino, le tocó compartir mesa y tarima con el mecenas del pueblo. Lo único cierto es que la expulsión del Partido Liberal fue la primera de una serie de plagas que le cayeron encima al polémico dirigente caqueteño. En marzo de 1994, la Procuraduría General de la Nación pidió al Consejo de Estado la pérdida de investidura de Turbay por la realización indebida de contratos y manejo de auxilios parlamentarios. Posteriormente la Corte Suprema de Justicia dictó auto de detención en su contra por el delito de concusión al haber cobrado el 3 por ciento a contratistas del departamento del Caquetá. El círculo de desdichas se cerró el 16 de junio del año pasado cuando el XV frente de las Farc lo secuestró en el momento en que hacía una correría por el departamento. Hoy en día se desconoce la suerte de Turbay. "A la humillación que significó la expulsión del partido, Rodrigo Turbay vino a sumar la peor de las atrocidades: el secuestro", dijo a SEMANA uno de sus seguidores en Florencia.

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