Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/22/2005 12:00:00 AM

El efecto Lula

Para evitar que su gobierno salga salpicado por posibles casos de corrupción, como los del presidente del Brasil, Lucho decidió cambiar a varios de sus colaboradores.

La decisión de cerrar 35 basureros a cielo abierto en Cundinamarca, en especial el de Mondoñedo que recibía los desperdicios de 48 municipios, generó no sólo una crisis sanitaria en la región, sino un remezón que al parecer no ha terminado en la administración de Bogotá. El miércoles pasado, en una decisión inesperada, el alcalde Luis Eduardo Garzón anunció la salida del director de la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos (Uesp), Jorge Alberto Torres. Y aprovechó el momento para firmar la salida de los secretarios de Obras Públicas, Transporte y el director del Dama. Todo comenzó el martes, cuando Garzón estaba haciendo una visita al relleno de Doña Juana y algunos barrios aledaños. Allí se enteró de que el director de la Uesp había firmado 19 convenios con igual número de municipios para recibir sus basuras. La noticia no le gustó al alcalde, porque "la autoridad ambiental de la ciudad no es la CAR, sino el Dama y aquí hay una autoridad civil que es el alcalde de Bogotá. No fui consultado por el Ministerio, y el Distrito no puede asumir responsabilidades y problemas de la Nación", dijo Garzón. En la tarde, en su despacho, Garzón ordenó el despido del director de la Uesp y el del director del Dama porque no hizo nada como autoridad ambiental y técnica para evitar el problema. Pero la verdadera sorpresa fue el retiro del secretario de Obras, Carlos Maldonado, y el de Tránsito, Carlos Eduardo Mendoza, a quien Lucho venía exigiéndole mayores resultados en el caos del transporte público de la ciudad. La salida de estos secretarios causó polémica ya que el mismo alcalde Garzón le había pedido la semana pasada al procurador general, Edgardo Maya, que los investigara, y si era el caso, los sancionara, a raíz de unas confusas denuncias por corrupción. En el centro del caso está el polémico transportador Carlos Delgado, quien financió y prestó dineros a la campaña de Garzón. Delgado dijo que hace meses los dos secretarios le pidieron millonarios recursos para financiar la campaña de Mendoza a la Cámara de Representantes. Pero Delgado no ha mostrado las pruebas de su denuncia, aunque ha dicho que las entregó a la Procuraduría, y los funcionarios han negado categóricamente la acusación. "Es absolutamente falso que yo haya recibido dineros directamente o por interpuestas personas de ese señor o a su nombre. Además, desde febrero estoy inhabilitado para participar en la campaña, pues no renuncié a mi cargo", dijo Mendoza. Lo curioso es que el secretario de Tránsito no sólo sancionó varias veces a Transcard, la empresa con la que Delgado ha matriculado 1.800 buses en Bogotá a pesar de que el parque automotor está congelado desde 1993, sino que demandó los actos proferidos por el Ministerio de Transporte que le permitían esa maniobra. Igualmente, la Secretaría redujo el parque automotor legal de la ciudad de 25.000 a 18.000 buses y busetas, con lo que se espera que, por ahora, se detenga el carrusel de inscripción de buses, tal como lo denunció El Tiempo. Como Delgado también ha tratado de sembrar dudas sobre la financiación de la campaña de Lucho, el alcalde, dice un concejal, les debe una explicación a la ciudad y al país sobre la salida de estos dos funcionarios, más cuando existe esta polémica. Algunos expertos dicen que Lucho está muy afectado por los casos de corrupción que han afectado el gobierno de Brasil y no quiere que un efecto Lula llegue a afectar su mandato. El problema es que unos cambios rutinarios de unos funcionarios terminaron por generar más interrogantes que respuestas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.