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| 5/31/2013 12:00:00 AM

El empresario Andrés Jaramillo rompe su silencio

El hombre ‘clave’ en el ‘carrusel de la contratación’ habla en exclusiva con Semana.com.

Se llama Andrés Jaramillo, gerente de Conalvías, y fue uno de los empresarios que se ganó la licitación para la construcción de un tramo de la Fase III de TransMilenio de la calle 26 en Bogotá. Fue a él a quien los Nule le cedieron el contrato del tramo que éstos, hoy detenidos, dejaron a mitad de camino y que marcó el inicio de los que se conoce como el “carrusel de la contratación”.

Jaramillo está bajo la lupa de la Fiscalía que considera que él se hizo a millonarias obras en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), gracias a un presunto nexo con el concejal José Juan Rodríguez, a quien llamaron ‘el dueño y señor del IDU’. Él niega esos vínculos y dice que hay personas con intereses en ‘dañar’ la imagen de su empresa familiar que lleva 30 años en el sector.

Pocas veces este hombre, que prefiere un bajo perfil, concede entrevistas. Lo hizo en exclusiva para Semana.com después de que un fiscal mencionó su nombre en la audiencia de imputación de cargos contra el concejal Rodríguez.

Semana.com: La Fiscalía señala que usted accedió al contrato 138 de la Fase III de TransMilenio por cuenta de su relación con el concejal José Juan Rodríguez.

Andrés Jaramillo: Nunca hemos tenido intermediarios para alguna licitación. Llego a ese contrato por una licitación pública. Generalmente, siempre que se abre una licitación y lo primero que hacemos es mirar el pliego de condiciones. Si cumplimos con esos requisitos participamos con nuestra propuesta, de lo contrario miramos otras alternativas. En ese contrato cumplíamos con todos los requisitos.

Semana.com: ¿Tuvo o tiene algún tipo de relación con el concejal José Juan Rodríguez?

A. J.:
No soy amigo ni cercano ni lejano, lo he visto en medios de comunicación y una vez en la plaza de toros hace aproximadamente dos años cuando alguien me lo presentó a la entrada, no más.

Semana.com: La Fiscalía señala que usted y el concejal Rodríguez tenían la clave de cómo ganarse las licitaciones. Así habrían logrado contratos de valorización y obras por 35.000 millones de pesos…

A. J.:
Soy un contratista del IDU hace 15 años y, repito, con el concejal Rodríguez no tengo ningún tipo de relación.
Nosotros estábamos construyendo un tramo de la 26 y cuando empezamos a realizar las obras se genera un gran caos vehicular por ser única vía de acceso al aeropuerto.

La Secretaría de Movilidad decidió implementar rutas de evacuación y fue ahí donde se decidió construir un puente para desviar el tráfico. Se adiciona el contrato en 35.000 millones de pesos para construir el puente y solucionar el problema de movilidad. Además una adición está permitida por la ley y ésta no supera ni el 30 % del valor del contrato.

Semana.com: Pero ese contrato lo pudo entregar el IDU mediante licitación y a usted le hicieron prácticamente una extensión del contrato inicial…

A. J.:
En ese momento el IDU buscaba alternativas para el manejo del tráfico y encuentra que la mejor es adicionar el contrato para construir ese puente. El contrato podía licitarse porque era una obra que no estaba contemplada en el proceso original. El asunto es que cuando se presenta el problema del tráfico una nueva licitación podía demorar entre tres o cuatro meses y, si se hubiera elegido ese mecanismo, el caos vial de Bogotá se hubiera agravado. La salida jurídica apropiada era adicionar el contrato en las condiciones y precios objetivos.

Semana.com: ¿Tuvo alguna relación con la exdirectora del IDU Liliana Pardo en momentos en que usted aspiraba a ganarse la licitación de la Fase III?

A. J.:
No soy amigo de Liliana Pardo. Mi relación ha sido la que hay entre un contratista y un director del IDU. Tuve reuniones con la doctora Pardo en el IDU, pero nunca han fueron a solas. Por lo general había otros funcionarios del IDU y gente de nuestra empresa porque teníamos que hablar de temas jurídicos y técnicos.

Semana.com: ¿Conoció a Inocencio Meléndez, considerado testigo estelar de la Fiscalía en el ‘carrusel’, y quien ha hablado de usted y de otras personas involucradas en este escándalo?

A. J.:
Lo conocí siendo el director jurídico del IDU en reuniones donde se trataban temas contractuales. Jamás me reuní con él por fuera de la entidad y nunca a solas.

Semana.com: Meléndez, quien ha reconocido haber facilitado cosas en el IDU en favor de contratistas, ¿le ofreció sus servicios para que usted se ganara licitaciones o alguna otra cosa?

A. J.:
Nunca me ofreció algún servicio de mediación o de ayuda para los contratos.

Semana.com: ¿Usted conoce al contratista Emilio Tapia, otro de los vinculados a las irregularidades en la contratación en Bogotá?

A. J:
No soy amigo ni lejano ni cercano de Emilio Tapia. Lo conocí hace cerca de cinco años como un constructor costeño que quiso participar en la Ruta del Sol. Él me dijo que si me interesaba participar con él para un tramo de esa Ruta y yo le respondí que estaba ya asociado con otras empresas. De resto no sé nada más de Emilio Tapia.

Semana.com: Uno de los puntos que tiene la Fiscalía en su contra es la cesión del tramo de la calle 26 que los Nule dejaron a mitad de camino. La Fiscalía dice que a usted le entregaron esa cesión a ‘dedo’ cuando otros empresarios estaban interesados en ello…

A. J.:
A mí me llama el gerente de Segurexpo, Juan Pablo Luque, y me dice que si me interesa la cesión de ese contrato. Yo le digo que sí me interesa pero que tendríamos que evaluar el proyecto. A partir de ese momento me llaman los Nule, y comenzamos a hablar con ellos sobre la cesión. Todo quedó registrado en actas. No hubo intermediario alguno en la cesión entre Conalvías (empresa de Andrés Jaramillo) y Transvial (empresa de los Nule).

Semana.com: ¿Ellos le pidieron algún dinero para hacer la cesión de ese millonario contrato o usted ofreció algún dinero para quedarse con la obra?

A. J.:
Nadie me pidió nada y nuestra empresa jamás ofreció nada.

Semana.com: El entonces alcalde Samuel Moreno aplaudió esa cesión y hasta hizo rueda de prensa con usted. ¿Tenía usted alguna relación con Moreno?

A. J.:
Al alcalde Samuel Moreno lo conozco por un saludo. Lo vine a conocer el día que se firmó la cesión. Él hizo una rueda de prensa en el Hotel Tequendama y, a penas se terminó, me fui.

Semana.com: La Fiscalía dice que en ese contrato hubo adiciones presupuestales cuando estaba establecido desde el principio que no habría…

A. J.:
El contrato no tuvo adiciones. Lo que hay es una interpretación y había que ir apropiándole los recursos. Las cuentas que hace la Fiscalía son muy rápidas. El contrato costaba inicialmente 318.000 millones de pesos y terminó costando 467.000 millones de pesos. Ese dinero nunca lo pagó el IDU.

Semana: ¿Usted ganó o perdió plata con el contrato de cesión de los Nule?

A. J.:
Aprendí mucho con ese contrato, entre otras cosas, a manejar una organización con más cuidado. A nosotros nos dejaron de pagar más de la mitad del contrato porque a los funcionarios públicos les daba pavor firmar papeles por el escándalo mediático. Nos tocó tomar una decisión de fondo la cual fue terminar el contrato por nuestra cuenta. Y no es que estuviéramos regalando la plata, sino que decidimos terminar la obra e iniciar un proceso en Tribunal de Arbitramento. A nosotros nos debe el IDU 98 mil millones de pesos desde el 2011.

Semana.com: Si en ese contrato estaba claro que no habría prorrogas de tiempo ¿por qué las hubo?

A. J.:
Ese contrato tuvo ampliaciones de plazo no imputables al contratista. Se ampliaron los plazos y no en su totalidad, porque en algunos casos el IDU no entregaba los predios. Construimos todo lo que estaba pactado pero había zonas que no estaban totalmente adquiridas por el IDU.

Semana.com: El alcalde Gustavo Petro, uno de los que denunció el ‘carrusel’ de la contratación lo señaló a usted como ‘cabecilla del carrusel de contratos’ y lo apodó alias el ‘Turco’…

A. J.:
Cuando el alcalde Petro dijo eso, para mí fue una sorpresa grandísima. A mí jamás me han llamado con ese sobrenombre. El único apodo que he tenido es ‘01’ que nació en la época en que no había celulares y para comunicarnos con los empleados de una obra nos asignábamos un número para hablar por radioteléfono. Fue por esa declaración que denuncie a Petro, antes de ser alcalde. En la Fiscalía se hicieron varias audiencias de conciliación que resultaron fallidas. En medio del trámite jurídico, Gustavo Petro, fue elegido como alcalde y pensé que no era conveniente que un contratista siguiera adelante en una denuncia contra el alcalde. Por eso la retiré.

Semana.com: Usted dice que no participó en hechos de corrupción en el denominado ‘carrusel’ y la Fiscalía lo ha mencionado como participante en ese episodio. ¿Qué hay aquí?

A. J.:
Creo que hay alguien atrás pero no sé quién es.

Semana.com: ¿Usted duerme tranquilo?

A. J.:
Duermo tranquilo.
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