Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/22/2005 12:00:00 AM

El estafador del "jet set"

Las autoridades siguen sin poder controlar a un muchacho costeño que amarga la vida a la elite del país, imitando ser familiar de Santo Domingo, Sarmiento y ahora Cisneros.

A Jorge Ramírez Ocampo, ex presidente de la Asociación Nacional de Exportadores (Analdex), no lo sorprendió la llamada de uno de los miembros de la familia Cisneros. Ramírez, al fin y al cabo, es amigo de Gustavo Cisneros, el más importante empresario venezolano. Por eso atendió inmediatamente la llamada. Su interlocutor pidió que ayudara con un familiar que tenía un problema judicial en Colombia. Explicó que su sobrino Andrés había sido víctima de una extorsión y que estaba detenido en la cárcel de alta seguridad de Cómbita, Boyacá. Pidió que consignara un millón y medio de pesos que requería el pariente para gastos y que contratara a un experto abogado penalista que manejara con discreción el tema. Ramírez Ocampo prometió hacer todo lo que estuviera a su alcance. El familiar de Cisneros también explicó que quería venir a Colombia para conocer más de cerca el proceso, pero que deseaba quedarse en un sitio que no despertara sospecha de los medios. A Ramírez Ocampo se le ocurrió una finca en el municipio de Tabio en la sabana de Bogotá, que pertenecía a un amigo. Éste accedió a arrendarla y ofreció dotarla con vajilla, sábanas y muebles nuevos para que el importante personaje se sintiera como en casa. Luego, Ramírez Ocampo se comunicó con una reconocida penalista para que atendiera el caso y se trasladara a Cómbita. A estas alturas, Nelson David Escorcia Ternera, un moreno de 24 años, se frotaba las manos de felicidad en su celda de máxima seguridad. Una vez más, había logrado engañar a un peso pesado haciéndose pasar como familiar de alguien famoso.Escorcia , condenado por extorsión, lleva años haciendo el mismo truco. Con una capacidad de imitar voces y una imaginación sorprendente ha logrado convencer a sus interlocutores de que es la esposa de Julio Mario Santo Domingo o la de Luis Carlos Sarmiento Angulo. Pero la abogada enviada por Ramírez Ocampo, al ver al estafador y al ver el expediente, se percató de que ahí había gato encerrado. No parecía muy lógico que un negrito carretudo fuera el sobrino de una de las familias mas prominentes de toda latinoamérica "Yo si creí que estaba hablando telefónicamente con un miembro de la familia Cisneros. Era muy convincente. Me llamó la atención que no tuviera acento venezolano, pero mencionó a mi señora por el nombre y me dijo que le iban a mandar un broche de fantasía que le había gustado. Y ese tema lo hablamos cuando estuvimos juntos en la exposición de obras de la colección Cisneros en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MamBo). Con ese detalle no tenía por qué dudar", dijo a SEMANA Ramírez Ocampo. Escorcia tiene 24 años, de los cuales los últimos ocho se ha vuelto tristemente célebre por su talento como imitador y sus éxitos como estafador. No se había vuelto hablar de él desde cuando fue arrestado en 2003 por extorsionar a un seminarista al que le había ofrecido favores sexuales a cambio de dinero. En marzo de 2004, la jueza Lester González le impuso 13 años de condena por extorsión. Cuando fue detenido por sus delitos sexuales, muchos pensaron que la farsa había llegado a su fin; todos menos este joven de Pivijay, Magdalena, quien no consideró la cárcel como un impedimento para seguir con su negocio. SEMANA tuvo acceso al voluminoso expediente, en el que se describen en detalle episodios inéditos de sus farsas, sus trabajos sexuales y donde él relata la versión de su historia. Todos caen Según su confesión en el proceso, desde niño quería ser una persona importante como un sacerdote, un obispo o un general de la República. "Y si volviera a nacer, sería una mujer de la realeza, importante, poderosa. Podría ser también canciller o primera ministra. Como mujer quiero ser el centro de toda la atención", afirmó dejando totalmente claro que en el fondo siente que pertenece al sexo femenino. Recuerda que siempre ha soñado vivir como los ricos. Ser hijo de un hacendado, nieto de un gran empresario, sobrino de un magnate o pariente de un político de talla nacional. De su padre, Nelson, dice que fue un guerrillero de las Farc y que fue asesinado hace siete años. Cuando le preguntan por su madre, Betty, no disimula su animadversión. Escorcia nació en Fundación, Magdalena. Pero vivió su niñez en Pivijay, un pueblo perdido en la mitad de la nada, equidistante entre el río Magdalena y la Ciénaga Grande, a tres horas de camino de su ciudad natal por una carretera destrozada. Cuenta que a los 10 años "sentía una mujer atrapada en su cuerpo masculino" y que a los 13 años se escapó de la casa disfrazado de niña. Se fue para Cartagena y fue violado por un negro. A partir de ahí se dedicó a la prostitución, pero sólo con hombres. "Yo lo que me propongo, lo logro", relata, hablando sobre su vida. "Cuando admiro a una persona, leo mucho sobre ella y quisiera ser como ella. Yo sentía una gran admiración por Nohra Puyana, la esposa del presidente Pastrana. Quería conocerla y llamé al Palacio de Nariño, fingiendo la voz de Hansel Dupont, un diplomático. Ella estaba en Ottawa y le dije que era un enviado de la Corona Británica que viajaba a Colombia para repartir 160 millones de dólares a los centros de menores". Ante este ofrecimiento, una caravana de carros oficiales lo recogió en el aeropuerto. "Me llevaron a la casa presidencial. La primera dama no estaba, pero duré dos horas hablando con el presidente Pastrana. Estuve hospedado en el hotel Casa Medina. Luego me descubrieron porque pedí más seguridad y llamaron al embajador de Inglaterra. Al final fueron muy queridos y me dejaron ir". "Tengo que reconocer que a mí también me pasó lo mismo, le dijo a SEMANA la periodista Marianne Ponsford. Cuando yo era directora de 'Cromos' me llamó Beatrice Dávila de Santo Domingo. Yo en mi vida había hablado con ella. Me dijo que una contadora de la familia tenía un hijo, Andrés García, que estaba en problemas jurídicos y me pedía que lo ayudara, pero que manejara la situación con bajo perfil. Él estudia en el Gimnasio Moderno pero ha tenido muchos problemas por su condición humilde. Encárgate de él mientras yo veo cómo lo mandamos a Oxford, me dijo. Después me llamó él. Lo recogí en la avenida Pepe Sierra con la carrera 15. Lo acompañé a hospedarse en el Hotel Victoria Regia, de Bogotá, mientras me comprometí a conseguirle un apartamento en la 94 con séptima, frente a Bavaria, para que se sintiera más seguro. Lo llevé a alquilar películas. A comer. Y le puse carro con escolta. Era un hombre intenso. No paraba de hablar de Marilyn Monroe, Cher y Elizabeth I, sus heroínas. Un día fue a 'Cromos' y lo noté muy concentrado leyendo un artículo en la revista 'Hola' sobre la muerte de la madre del rey de España. Me dijo que a Beatrice le tocaba viajar a España a darle el pésame. Esa misma noche ella me llama y me dice que tiene que viajar a Madrid para expresar sus condolencias y me di cuenta de que estaba siendo engañada. Usted no sabe lo que uno siente. Fueron cuatro días, pero para mí fue una eternidad. Llamé al jefe del DAS y me dijo: ¿Cómo, otro fraude más? Todo el día estuve en cama llorando", recuerda la periodista. Cuando las autoridades allanaron la habitación del hotel, su cuarto estaba lleno de películas pornográficas, revistas de farándula y del jet set. ¿Cómo ha logrado tener el mundo a sus pies este morenito costeño de Pivijay, Magdalena, feo, amanerado, de pelo ensortijado y que a duras penas logró terminar su bachillerato? Lo que nadie discute es que el talento de Escorcia es excepcional. Quienes lo conocen lo comparan con el desaparecido Jaime Garzón, en su capacidad de imitar a los famosos. Con disciplina y rigor devora las páginas sociales de las principales revistas de Colombia y del mundo como Hola, Vanity Fair, Jet Set, Soho, Aló, Vanidades, Caras, Cromos, Cosmopolitan, TV y Novelas. Se aprende de memoria los nombres de los famosos y aprovecha la zozobra y la sorpresa, grata para muchos, que genera recibir una llamada de uno de ellos. De entrada pide el favor personal con un cierto dejo de súplica. "Hazlo por mí". "Si no tuviera que verme en la obligación de acudir a ti, créeme que no lo haría". "Parece una bobada, pero te juro que es de vida o muerte". O los más certeros de todos: "Te lo agradeceré toda la vida". "Si me ayudas, no tendré cómo agradecértelo". "No puedo pedirle este favor a cualquiera, tiene que ser alguien de mi absoluta confianza y por eso te llamo". Por su comportamiento amanerado se le facilita fingir voces femeninas, que es lo que más le gusta. Por lo general se hace pasar como esposa, hija o sobrina de un acaudalado industrial. En particular le gustan cuatro: la esposa (Fanny) y la hija (Adriana) de Sarmiento Angulo, Beatrice Dávila de Santo Domingo y un miembro de la familia Cisneros. Escorcia se ha aprovechado del respeto que generan apellidos como Cisneros, Sarmiento Angulo y Santo Domingo. Muchas víctimas no se toman la molestia de verificar si efectivamente fue esa persona la que llamó. O basta con que el impostor acote un par de datos clave bien precisos para que su azorado interlocutor muerda el anzuelo y corra a atender a cuerpo de rey al muchachito desvalido. La última etapa del farsante que lo llevó a su novena detención es sin duda la más seria. Con los mismos métodos e imitaciones de voces puso en la mira a los más afamados abogados penalistas para que apelaran su condena: 10 cayeron en la trampa. El abogado penalista Carlos Andrés Gómez, hijo del ex presidente de la Corte Suprema de Justicia Jorge Aníbal Gómez, fue uno de ellos. " A mí me llamó doña Fanny, la esposa de Sarmiento Angulo. Me dijo que tenía un ahijado un poco díscolo, con problemas de homosexualidad. Me pidió que lo ayudara muy discretamente, le dijo a SEMANA el jurista. Después me llamó Escorcia y me dijo que estaba en la Distrital. Que cuando fuera le llevara revistas de farándula, especialmente 'Hola'. Recorrí todo Bogotá hasta que la encontré. Cuando conocí bien al personaje y leí todo su expediente, renuncié". El penalista recuerda además que en la cárcel se le daba un tratamiento muy particular al joven y al preguntarle a un guardia de la prisión, éste le dijo: " Es que al director lo llamó el ministro del Interior, Fernando Londoño, para que le diéramos un trato especial". Escorcia había logrado engañar al director del penal imitando al ex ministro. "Yo también recibí una llamada desde Caracas de uno de los Cisneros", le dijo a SEMANA el ex vice fiscal general Francisco José Sintura. "Me pidió que apelara la condena. Acepté, pero cuando leí el expediente, me pareció una locura y renuncié a la defensa". "A nosotros nos llamó Beatrice Dávila de Santo Domingo tres veces -manifestaron los abogados penalistas Antonio José Cancino y su hijo Iván-. Nos dijo que llamaba desde Nueva York para que fuéramos a la cárcel Distrital y defendiéramos a uno de sus sobrinos, que estaba en un lío jurídico. Que el doctor Javier Aguirre se encargaría de nuestros honorarios. Cómo le decíamos que no. Yo fui a la cárcel y el muchacho me dijo que había caído en la drogadicción y que por eso había llamado a la tía. Pero cuando lo vi y leí el expediente, fue terrible. Fue una patraña tremenda". También cayó el bufete de abogados del ex fiscal general Alfonso Gómez Méndez. Los juristas Omar Zarabanda (hoy fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia) y Luis Henry Montes asumieron la defensa de Escorcia en julio de 2004. "Lo hicimos porque habíamos entendido en ese momento que la familia Cisneros había llamado al ex presidente Alfonso López Michelsen para pedirle que le recomendara un penalista.Él se limitó a remitirnos el caso, pero al conocerlo nos dimos cuenta que era una patraña y renunciamos inmediatamente", afirma el penalista Montes. "A mí me llamó la esposa del doctor Luis Carlos Sarmiento Angulo", le dijo a SEMANA el ex director Nacional de Fiscalías Justo Pastor Rodríguez. "Me dijo que tenía un sobrino que estaba detenido injustamente y que me pedía toda la colaboración. Yo no conozco a doña Fanny, pero se expresaba pausadamente, con buenos modales, culta, muy refinada y recatada. Como suelen ser las señoras de alcurnia". Recuerda Rodríguez que informó al fiscal general, Luis Camilo Osorio y al fiscal del caso, para que entre todos le prestaran la mayor atención al proceso. "Yo me comí el cuento. Ese tipo va a ser leyenda en este país. Y si está libre, preparémonos para otro golpe porque es un fenómeno para imitar voces". Los engaños descubiertos por los abogados penalistas motivaron el traslado de Escorcia de la Distrital a La Picota y a La Modelo hasta que por fin se optó por Cómbita, la 'más segura' del país. Allí están recluidos el recientemente trasladado 'don Berna', los extraditables, los terroristas, los guerrilleros y otros delincuentes de alta peligrosidad. Pero tampoco resultó. Ni las más estrictas reglas de máxima seguridad de la prisión han podido evitar que continúe con sus fechorías. Al fin y al cabo, la única "arma" que necesita es un teléfono. Ramírez Ocampo no fue el único contactado desde Cómbita. "Hace unos cuatro meses me llamó una pariente de la familia Cisneros desde Caracas", dice otra ex primera dama que también se sintió engañada, quien prefirió no revelar su nombre. "Me pidió que le ayudara a un sobrino que injustamente estaba detenido en Cómbita. Yo sí noté que no tenía el acento venezolano, pero me dio tantos detalles de una cena que habíamos compartido en Nueva York, que jamás pensé que fuera un impostor". Escorcia, aparentemente estudia con lupa las páginas sociales de las revistas para ver quién se sienta al lado de quién, para inventar sus personajes. Como la ex primera dama asistía a muchos eventos protocolarios en Estados Unidos, le pareció absolutamente normal no acordarse de sus vecinos de mesa. Luego de varios minutos de conversación en la que se cruzaron anécdotas sobre esa velada, pidió un buen abogado penalista y una lista de cosas que el muchacho requería en prisión. "Me dio una lista larguísima y me pidió que le consignara tres millones de pesos en cuatro cuentas bancarias". La lista incluía dos jeans estilo camuflado; cuatro juegos de sudaderas y zapatos Tomy, Nike, Diesel y Adidas de todos los colores; 10 boxer de marca; cuatro buzos de manga recta Chevignon; 10 pares de medias Punto Blanco;10 jabones de aromaterapia que se conseguían en el Centro Andino de Bogotá, y revistas de farándula y de actualidad. También pedía la colección de los Reyes Malditos y libros de Juana de Arco y de Isabel I de Inglaterra. Después de esa extraña lista, la ex primera dama no quedó tan convencida de la identidad de su interlocutor. Pidió colaboración al DAS y se comprobó que la llamada había salido de Cómbita. Tampoco vaciló Escorcia en llamar a reconocidas figuras de los medios de comunicación como Gabriel Reyes, presidente del canal RCN, o Gonzalo Córdoba, presidente de El Espectador. Ha invitado a Mauricio Vargas, director de Cambio, a pasar vacaciones de fin de año con los Cisneros en República Dominicana. A ninguno se le ha podido olvidar esa llamada del "nieto de don Julio Mario", "sobrino de don Luis Carlos Sarmiento Angulo" o "pariente de la familia Cisneros de Venezuela". Ricardo Alarcón, presidente de Caracol Radio, recuerda perfectamente ese día: "Yo estaba seguro de que estaba hablando con una pariente de la familia Cisneros. Me dio tantos detalles de una vez que compartimos una reunión, que no puse en duda su identidad. Pero me pareció tan raro el favor, que llamé a un amigo de la familia en Caracas y me dijo: cuidado que ya le pasó a Belisario Betancur y él sí cayó. Llamé al ex presidente y me dijo que desafortunadamente él no había tenido la precaución de verificar la llamada". Esa es la pasión de este genio torcido.Tener fama, vivir bien y ser reconocido públicamente. Y lo ha logrado. En sus libretas mantenía los teléfonos de Danilo Santos, Marcelo Cezán, Manolo Cardona, Margarita Rosa de Francisco y Catalina Aristizábal. "A mí me llamó Beatrice de Santo Domingo, le dijo a SEMAMA el actor Danilo Santos. Me dijo que le ayudara a un nieto de don Julio Mario. Recuerdo que quería venderme un apartamento en la calle 116 del que ni siquiera era el dueño. Yo llamé a un amigo del Grupo quien me dijo que tuviera mucho cuidado porque era un impostor". El caso de este enigmático personaje desconcertó hasta al propio Fiscal que tuvo su proceso durante tres años y medio. "Este hombre jamás se me va a olvidar. En los 11 años que llevo en la Fiscalía, nunca había conocido un personaje así", le dijo a SEMANA el fiscal Jorge Sierra Vergara, quien tuvo que remitirlo a Medicina Legal para que le hicieran un estudio siquiátrico. Este informe lo describe de una personalidad histérica con componentes narcisistas y una capacidad infinita para mentir. Puede comportarse como un caballero, una dama o un patán. "Ahí donde lo ven, tiene delirios de grandeza y un coeficiente intelectual bastante elevado. Y para completar, es cínico, celebra sus hazañas y se ríe de todo el mundo. En el proceso, yo conté más de 100, entre personas e instituciones que cayeron engañadas. Quedé perplejo cuando me dijo en la audiencia pública que podía llevarme a La Mansión, un sitio en el norte de Bogotá en donde le pagan por sus servicios sexuales entre cinco y ocho millones de pesos. 'Yo cobro y depende qué tan retorcida sea la mente del cliente', me dijo en plena audiencia. Es demasiado terrible. El embajador de la India le queda en pañales". Este muchachito nacido en uno de los municipios más míseros y abandonados de Colombia, vivió como el jet set que describen las revistas que lee con tanta obsesión. Lo más probable es que Escorcia reciba esta crónica con el mismo cinismo con que se ha burlado de todo el mundo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1844

PORTADA

Francisco superstar

La esperada visita del papa a Colombia tiene tres dimensiones: una religiosa, una política y otra social. ¿Qué puede esperarse de la peregrinación del sumo pontífice?