Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/01/26 00:00

El fugitivo

Uno de los presuntos fundadores del paramilitarismo en Sucre, el ganadero Joaquín García, no ha sido capturado. ¿Qué tiene contra él la Fiscalía?

Las declaraciones de Jairo Castillo Peralta, el testigo estrella de la Corte Suprema de Justicia en la para-política, tienen huyendo al millonario ganadero sucreño Joaquín García, pues la Fiscalía libró en su contra orden de captura

El nombre de Joaquín García se pronuncia en el departamento de Sucre y sus alrededores en voz baja y con temor. Hace poco más de un año, alguien preguntó en un restaurante de Sincelejo quién era en realidad este hombre. "Pues 'Juaco' es el hombre más rico de la región. Tiene toda la tierra y todo el ganado del mundo. Pero mucho ojo que su plata es de herencia, es bien conseguida. 'Juaco' también le presta plata a todo el mundo y hay que pagársela. Ahora bien: que a 'Juaco' lo van a meter a la cárcel, yo no creo que se deje coger".

En ese comentario, de un sincelejano desprevenido, hay dos verdades innegables: la primera, que a Joaquín García hay que pagarle; así se lo demostró a Jorge Anaya, ex gobernador de Sucre, a quien como presión para que le cancelara una deuda de plata, le estrelló una camioneta contra su casa. La segunda, que Joaquín García parece incapturable para las autoridades; así quedó en evidencia el pasado 16 de enero, cuando una fiscal de la Unidad Nacional contra el Terrorismo libró en su contra orden de captura y se encontró con que ese hombre no estaba en ninguna de sus propiedades y, lo peor, nadie daba razón de él.

Hablar de José Joaquín del Niño de Jesús García Rodríguez es hablar de los orígenes del paramilitarismo en Sucre, según la Fiscalía. O también, para la Fiscalía Joaquín García es a Sucre lo que los Castaño fueron a Córdoba o 'Jorge 40' al Cesar y Magdalena. De 49 años cumplidos, a Joaquín García le pasó con la justicia lo mismo que a los ex congresistas Álvaro García Romero y Erick Morris Taboada: haber tenido en su momento nexos directos con Jairo Castillo Peralta (alias 'Pitirri'), el testigo estrella de la Corte Suprema de Justicia en el proceso de la para-política. Y es precisamente 'Pitirri' quien, desde su exilio en Canadá, tiene huyendo hoy a Joaquín García. "Lo que pasa es que la justicia parece estarle creyendo a un bandido, a un delincuente y a un mentiroso como 'Pitirri'", dijo insistentemente García desde el momento mismo -noviembre de 2006- en que la Corte Suprema de Justicia le pidió a la Fiscalía que lo investigara.

"Yo era escolta y el brazo derecho de Joaquín García, el comandante en ese tiempo de los grupos paramilitares (...) Siempre recuerdo lo que Joaquín les explicaba a (el ex gobernador de Sucre y ex diplomático Salvador) Arana y a Morris y a Álvaro García: que tenían el poder". Comentarios como éste de 'Pitirri' abundan en la providencia de 59 páginas mediante la cual la Fiscalía afectó con medida de aseguramiento a Joaquín García. Y agrega: "Joaquín García les prestaba plata de las finanzas de las autodefensas a Álvaro García, Morris, Arana y Nule Amín", para financiar sus campañas políticas en Sucre. Dada la credibilidad que tanto la Corte Suprema y la Fiscalía le han otorgado 'Pitirri', para la justicia no hay duda de que, en efecto, Joaquín Rodríguez no sólo era prestamista sino miembro activo de las autodefensas. De ahí el delito de concierto para delinquir que se le imputó.

Ahora bien: el lío mayor para Joaquín García en la Fiscalía era zafarse de su presunta responsabilidad en la masacre de Macayepo (16 de octubre de 2000). En una conversación que es de conocimiento público, y que fue interceptada accidentalmente por las autoridades (7 de octubre de 2000), Joaquín García habla con su amigo, el entonces senador Álvaro García Romero. El hoy fugitivo le pide al congresista hacer las gestiones del caso para cambiar al comandante de la Policía de Sucre, "porque ha sido y sigue siendo un obstáculo para la actuación de los grupos paramilitares en la región de San Onofre". Del mismo diálogo se evidencia, según la Fiscalía, que los paramilitares del Golfo de Morrosquillo harían, hacia mediados de octubre de 2002, un desplazamiento hacia la región de Macayepo. El saldo de la incursión: 12 personas masacradas. En consecuencia, para la Fiscalía -con base en lo que dijo la Corte sobre Álvaro García Romero- no hay duda de que Joaquín García es uno de los presuntos autores intelectuales de la masacre de Macayepo.

En la misma decisión contra García, la Fiscalía también ordenó capturar al ganadero sucreño Octavio Otero, y se abstuvo de dictar medida de aseguramiento a Miguel Nule Amín. Lo único cierto del caso, en síntesis, es que dado su dinero y su poder, Joaquín García parece, en efecto, incapturable para las autoridades.

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