Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2006/02/26 00:00

El gato con votos

SEMANA estuvo en Magangué, bastión político de Héctor Julio Alfonso López, el hijo de 'La Gata' y candidato a la Cámara de Representantes, ahora por el polémico movimiento Apertura Liberal .¿Por qué este joven insiste en llegar al Congreso?

Esta semana , decenas de obreros empezarán a borrar los símbolos del Partido Conservador y a pintar los de Apertura Liberal. Tras su expulsión del conservatismo, Héctor Julio Alfonso López, el hijo menor de Enilce López, 'La Gata', saltó a este movimiento financiado, por Luis Enrique Pèrez, a quien llaman 'El Pulpo'

Esta es una historia de amor, desilusión, mucho billete y miles de votos. Empezó años atrás cuando, de la noche a la mañana, una humilde mujer que las gentes de la Costa Caribe llamaban, siempre en voz baja, 'La Gata', empezó a amasar una envidiable fortuna. Y alcanzará su clímax en las elecciones parlamentarias de este 12 de marzo, cuando se define si uno de sus hijos llega al Congreso de la República.

Las probabilidades son altas. Incluso en las sedes políticas que tienen diseminadas a lo largo del departamento de Bolívar, sus seguidores hacen cuentas que le dan a Héctor Julio Alfonso López 150.000 votos. Todo un récord para el hijo menor de Enilce López, detenida por la Fiscalía por el delito de lavado de activos. Más si se compara con las elecciones de 2002, en las que destacadas figuras como Gustavo Petro y Gina Parody obtuvieron apenas 79.000 y 75.000 votos, respectivamente, en Bogotá.

El hecho es más llamativo si, por ejemplo, se tiene en cuenta que Petro o Parody tenían acceso a todos los medios para exhibir sus capacidades oratorias y exponer al electorado sus propuestas. En cambio, Alfonso López escasamente habla con la prensa, es un tanto tímido y no muestra cuál es su programa político. "Hay que apoyar al presidente Uribe, el presidente Uribe es un hombre valiente", repite una y otra vez.

Una argumentación monótona que contrasta con la febril actividad proselitista que por estos días se vive en Magangué, el pueblo donde nació hace 26 años. Es difícil encontrar una calle donde no haya un afiche suyo, un poste que no esté revestido de su imagen, un carro que no lleve una calcomanía, y en las emisoras son frecuentes las cuñas en las que con canciones de mariachis invitan al electorado a elegirlo abrumadoramente.

En vísperas de las elecciones pocos poblados del país tienen tantas actividades que gravitan en torno a la política. Magangué es un pueblo estratégico por su ubicación en el sur de Bolívar a orillas del río Magdalena, y porque allí desembocan los ríos Cauca y San Jorge. Siempre se vive una actividad frenética, pues de aquí zarpan y atracan 120 chalupas diarias de ocho empresas fluviales distintas. Es tal el comercio, que, con la notable excepción de Barranquilla, no hay otro puerto en el Magdalena tan bullicioso y donde pase una romería constante de pasajeros, animales y víveres. Todo con una temperatura de 40 grados en promedio.

Con 160.000 habitantes, es la segunda ciudad del departamento después de Cartagena, ambas separadas por más de tres horas en carro a través de una carretera en buenas condiciones. Históricamente, por este lugar han pasado todos los violentos: guerrilleros y paramilitares, milicias urbanas y escuadrones de la muerte de uno y otro bando. Todos alimentados por el músculo financiero del narcotráfico y la cultura de los contrabandistas. En este escenario 'La Gata' montó un imperio económico cuya columna vertebral era su empresa de chance Unicat. ¿De donde sacó los millones para pisar tan fuerte en un territorio tan agreste? La leyenda se remonta a que ella se quedó con los costales de dinero en efectivo que le dio a guardar el capo del narcotráfico José Gonzalo Rodríguez Gacha, 'El Mexicano'. Otros cuentan que se lo recibió a Salvatore Mancuso, uno de los jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Lo cierto es que 'La Gata' extendió sus dominios hasta penetrar con su negocio en Cartagena, donde hoy se ven decenas de puestos de las apuestas Unicat para jugar al chance, muchos de ellos ya conectados en Internet y debidamente computarizados. En los barrios más pobres hay un sitio de apuestas de Unicat.

Para guardar su fortuna se armó. Según la Superintendencia de Vigilancia, contaba con un ejército de escoltas privados de casi 180 hombres que suelen andar en caravanas de hasta 10 camionetas (ver informe especial sobre ejércitos privados). Paralelo al negocio legal, 'La Gata' empezó a alimentar sus finanzas con el lavado de activos, por lo que ahora se encuentra detenida.

A pesar de que una palabra suya era ley quienes la conocen cuentan que siempre miró con envidia el poder de los políticos y la suerte de las reinas. Entonces organizó un reinado de belleza para que lo ganara su hija Wendy Vanesa y decidió que la mejor prueba de amor para con sus hijos varones era la de entregarles los hilos de la política local. Sin ninguna experiencia lanzó a su hijo Jorge Luis Alfonso López, de 32 años, a la alcaldía de Magangué. Éste se inscribió a nombre del Partido Liberal, aunque siempre dejó claro que apoyaba al presidente Uribe. Era natural porque cuando éste estuvo en Magangué en campaña, la familia López no vaciló en llenarle la plaza pública para sus manifestaciones. Compartía con él la mano dura para con la guerrilla que hasta entonces sembraba el pánico en la carretera a Cartagena.

El hijo mayor de 'La Gata' barrió. Obtuvo 26.000 votos, 10.000 más que su contrincante. El triunfo se debió al dinero en cantidades que irrigó la campaña y a la efectiva tarea cumplida por los cientos de chanceros que invitaban a votar a todos sus clientes. Además, se argumentaba que nadie como ella había hecho tanto por Magangué. Una afirmación que tiene parte de verdad, pues se convirtió en su benefactora: cuidaba los parques, construía hospitales, donaba calles y no permitía que ningún niño se quedara sin un regalo en Navidad. El problema, según cuentan sus adversarios políticos, era que el dinero venía de las mismas arcas del Estado, ya que ella era la que decidía dónde y cómo se gastaba el presupuesto. En otras palabras, el pueblo estaba mal porque la alcaldía no tenía recursos mientras que a ella la admiraban porque era la que la resolvía todos los problemas. La gran benefactora de los más desamparados.

Consolidado su poder local, decidió que su hijo menor debería lanzarse a las elecciones para el Congreso. Otra vez por plata no había problema. Las autoridades electorales y la Fiscalía investigan si ella habría repartido 1.500 millones de pesos entre los dirigentes del Partido Conservador para que su hijo recibiera el aval. A cambio, a éste se le dio el honor de encabezar la lista a la Cámara de Representantes en Bolívar.

Todo iba bien hasta cuando 'La Gata' fue detenida hace unas semanas y se confirmó que en la campaña presidencial de 2002 le había otorgado 100 millones de pesos a Uribe. El Presidente reconoció haber aceptado el ingreso del dinero, pero decidió cortar cualquier vínculo con la empresaria del chance. Le exigió personalmente a Carlos Holguín Sardi, líder de los conservadores en el nivel nacional, que le quitara el aval al muchacho. Durante varias semanas Holguín Sardi se negó. "A nadie se le puede negar la inscripción, así sea hijo de Al Capone".

La situación se hizo insostenible la semana pasada, ante la denuncia de Gina Parody, cabeza de lista del Senado para el Partido de la U, en el sentido de que en esa campaña llovía el dinero ilegal y que en caso de que fuera electo, mancharía a Uribe. Ante la creciente presión política, Holguín optó por expulsarlo. Su decisión produjo un impacto fuerte pero momentáneo. "Aunque el presidente Uribe nos desilusionó por esto, lo entendemos y pese a todo lo seguimos apoyando", dijeron los asesores políticos del joven aspirante en presencia del enviado especial de SEMANA. Y la campaña continuó campante.

El viernes de la semana pasada, el joven político se inscribió por Apertura Liberal, un movimiento que orienta el controvertido Miguel Ángel Flórez y que, según varias denuncias, financia Luis Enrique Pérez, un enigmático empresario de Cúcuta a quien llaman 'El pulpo'. En este mismo partido buscó refugio Jorge Luis Caballero, expulsado de Cambio Radical por nexos con el paramilitarismo.

El salto del gato

Pese al cambio de última hora, cada chalupa, cada puesto de pescado, cada vendedor ambulante, cada mototaxista salió con la consigna de que ahora había que votar por Alfonso López en la lista de Apertura Liberal.

El problema está en que el tiempo es escaso. Y la imagen del político neófito en todo el departamento, en buses, pasacalles, paredes, pegatinas, con el logo del Partido Conservador puede confundir al electorado. Sin embargo, sus cálculos son optimistas. "De cualquier manera seguimos adelante. En Magangué sacamos 26.000 votos, en el cono sur del departamento (Cantagallo, Santa Rosa, Simití y Morales) 15.000, más 35.000 en Cartagena y 20.000 en el centro del departamento. Partimos mínimo con 90.000 votos, aunque la idea es sacar 150.000", explica Jesús Pallares Castillo, gerente de la campaña. En compañía del hijo de La Gata se fueron Hernando Tafur y Dairo Bustillo, máximos dirigentes del conservatismo en Bolívar. "Nos vamos porque somos hombres libres y no lacayos de Sardi".

Entre los tres esperan barrer en la región. Una proyección de la Registraduría muestra que el umbral necesario en el departamento de Bolívar es de 50.000 votos. Lo que significa que si le va regular, Alfonso López sale electo y consigue mínimo otro escaño. Si le va bien, obtiene cinco. Un triunfo apabullante si se tiene en cuenta que el departamento tiene seis representantes a la Cámara.

Pero, ¿cuál es el objetivo de llegar a la Cámara? La respuesta tiene varios matices. En público la familia sostiene que es para defender la gestión de Uribe. Del mismo modo, en el Congreso tendrá la oportunidad de apoyar el proceso de paz para los paramilitares -convergen en la línea de pensamiento de las congresistas Rocío Arias y Eleonora Pineda, entre otros-, y son partidarios de los beneficios legales para los miembros desmovilizados de las AUC.

No obstante, también busca otros fines y en especial uno: lograr un reconocimiento social. Hasta ahora es vista como una mafia, pero cree que al tener un miembro congresista esa percepción cambiaría. Además, sería una forma de escalar socialmente.

Y, finalmente, también hay un especial interés personal para Héctor Julio Alfonso López: convertirse en la mejor defensa de 'La Gata'. El hecho de que el hijo de un chancero proclame ante la justicia la inocencia de su madre por el delito de lavado de activos no tiene tanto impacto como ver a un congresista defendiendo a su madre desde la cuna de la democracia.

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