Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2004/03/14 00:00

El hombre de los 100 millones de dólares

La Policía acabó con el emporio financiero de un hombre que pasó de ser un vendedor de gasolina a convertirse en un mafioso con una increíble fortuna.

Dentro de los 202 bienes que fueron ocupados por las autoridades a Hernando Gómez Bustamante está la hacienda favorita del capo llamada El Vergel.

Hace un año, cuando SEMANA entrevistó a Hernando Gómez Bustamante, conocido como 'Rasguño', le preguntó: "¿Es usted un hombre rico? No, pero tengo forma de vivir bien", contestó. De hecho, Gómez era conocido en el norte del Valle del Cauca como un exitoso ganadero y hasta hace unos años se paseaba por las calles de Cartago sin problemas. Este hombre de 46 años, alto, fornido y con una cicatriz en la mejilla, de la que le viene el apodo de 'Rasguño', amasó una fortuna incalculable en el mundo del narcotráfico, en el que ha hecho carrera durante 25 años.

Por algo, desde las épocas de la persecución a los carteles de Cali y Medellín, no se había realizado un operativo tan grande en el país contra una sola persona, como el del miércoles y el jueves de la semana pasada. De hecho, a este hombre que tenía 'cómo vivir bien' se le incautaron 202 propiedades avaluadas en 270.000 millones de pesos. Para entender la dimensión del valor de esos bienes que se ocuparon, basta con señalar que con esa cantidad se podría cubrir casi 22 veces el total de la deuda pública de los 18 municipios que conforman el norte del Valle que para 2003 fue de 12.531 millones de pesos, según la Contraloría General.

A pesar de tratarse de una de las operaciones contra el narcotráfico más grandes de los últimos 10 años, el dueño de esta inmensa fortuna era más bien un hombre desconocido para la mayoría de los colombianos. El lugar en donde más conocen su historia es en Cartago (Valle), en donde ha residido toda su vida. A los 28 años de edad, en 1986, era empleado de una gasolinera, su nombre estaba reportado en la central de deudores morosos de Datacrédito y no poseía ninguna propiedad. Un año después, en 1987, ya tenía 200 millones de pesos y había creado su primera empresa, Vizcaya Ltda., dedicada a la construcción, la agricultura y la ganadería. Y tan sólo dos años después, gracias a una amnistía tributaria, legalizó su fortuna oculta y declaró 5.600 millones de pesos. En esa época, las autoridades lo veían como un ganadero que manejaba sus enormes fincas, proveía de leche todo el norte del Valle y ya tenía grandes negocios de venta de carne a supermercados y tiendas a escala nacional. Aunque su fachada de ganadero le sirvió para despistar a las autoridades, durante la siguiente década vivió en el mundo de la mafia bajo el mando de José Orlando Henao Montoya, uno de los miembros del 'clan Henao', una poderosa organización del narcotráfico conformada por amigos de la misma región. Tras el asesinato de Henao, el 5 de noviembre de 1998 en la cárcel La Modelo de Bogotá, 'Rasguño' fue consolidando su poder y hoy es considerado, tanto por las autoridades como por los mismos narcotraficantes, el hombre que maneja los hilos de la mafia en Colombia.

Paradójicamente, Gómez Bustamante pudo pasar muchos años camuflado entre la sociedad valluna. En la Fiscalía nunca se abrió una investigación en su contra. Sin embargo, la justicia norteamericana lo pidió en extradición e incluyó varias de sus empresas en la lista Clinton. Frente al temor a la extradición y ante la posibilidad de enfrentarse a un juicio en una corte de Nueva York que lo acusa de haber introducido seis toneladas de cocaína, 'Rasguño' logró convencer a dos fiscales estadounidenses de venir a Colombia para reunirse con él como vocero de los narcos. Sin embargo, a principios de octubre del año pasado se acabó definitivamente toda posibilidad de negociar cuando la fiscal del caso, Bonnie Klapper, le puso como condición que se volviera informante, que testificara sin limitaciones, y exigía que los demás jefes de la mafia se entregaran masivamente. Para ellos, esta propuesta era el equivalente a un suicidio colectivo. Al final todo se vino al piso cuando la fiscal recibió un mensaje de 'Rasguño': "Nunca en mi vida voy a ser sapo" .

A partir de ese momento, los gringos perdieron la paciencia y ante los fracasos de la captura de los grandes capos decidieron darles por donde más les duele. Su emporio financiero. La idea era acercarse cada vez más a ellos, por lo que crearon una oficina de la DEA en el norte del Valle dedicada exclusivamente a combatir la mafia.

Pero la gran preocupación del país era la guerra a muerte que se desató entre los narcotraficantes después de la ruptura de las negociaciones. Cada bando, al verse traicionado, decidió conformar escuadrones de la muerte que tan sólo en lo que va corrido de 2004 han dejado 450 muertos y tienen aterrorizados a los habitantes de Cali y los municipios del Valle. La situación llegó a un punto casi incontrolable. Un editorial del diario El País de Cali no vaciló en decirle al presidente Álvaro Uribe que era "hora de reaccionar con energía para impedir el reinado del terror y la impunidad". Esta petición y la aterradora cifra de muertes entre mafiosos despertó la indignación del primer mandatario, que le ordenó a la Policía reactivar el llamado Bloque de Búsqueda y le pidió colaboración a la Fiscalía para agilizar las medidas judiciales que le permitieran a la Fuerza Pública dar resultados inmediatos.

El jalón de orejas sirvió. El primer gran golpe fue el desmantelamiento del temible grupo 'Los Yiyos', el brazo militar del narcotraficante Diego Montoya Sánchez, alias 'Don Diego'. El martes pasado, 13 sicarios fueron capturados por la Policía y el Ejército en Cali. Y al otro día comenzó la operación sin precedentes contra 'Rasguño'.

El Bloque llegó armado hasta los dientes a la capital risaraldense, y todos los fiscales de la Unidad de Lavado de Activos viajaron al Eje Cafetero para apoyar la operación.

Ya todo estaba listo. Un grupo de investigadores de la Dijin había trabajado sin descanso en la recopilación de 1.200 escrituras, que fueron analizadas con lupa, y se habían reunido 800 folios de certificados de tradición y libertad de los inmuebles. Fue un proceso récord. En sólo tres meses, un equipo de contadores, peritos, analistas financieros, planimetristas judiciales y topógrafos reunieron toda la información que les permitió a los 25 fiscales valorar las pruebas y ordenar la ocupación de 202 propiedades de Gómez Bustamante. "Nos tocó una tarea titánica. Hicimos 780 oficios dirigidos a notarías, cámara de comercio, catastro distrital y superintendencias. Nos ganamos la confianza de muchos funcionarios que nos ayudaron", sostuvo uno de los investigadores de la Dijin.

La operación en contra del emporio financiero de 'Rasguño' se desarrolló en Cartago pero se extendió a Montería, Medellín, Cali y Pereira. Sin embargo, sólo las 65 propiedades rurales incautadas en Cartago tienen un área de 3.800 hectáreas, lo que corresponde al 58 por ciento del área total cultivable de ese municipio .

Las dos grandes haciendas ocupadas que están a nombre de Gómez Bustamante son El Vergel en Cartago, de 450 hectáreas, y Mochalito en Montería de 750 hectáreas. En la primera, que era su finca favorita, tenía cría y levante de ganado, pero según las autoridades días antes del operativo alcanzaron a sacar 1.600 cabezas de ganado de las 2.000 que había en el lugar.

Y aunque la operación movilizó 400 uniformados, 25 fiscales, 20 procuradores, 10 funcionarios de estupefacientes y seis agentes de la DEA, el éxito real se le debe a un hombre. Se trata de Alveiro Monsalve, lavador de dólares de 'Rasguño'. Después de su captura y extradición a Estados Unidos hace dos años decidió someterse a la justicia estadounidense y le contó todo a la fiscal Bonnie Klapper de Nueva York. Le reveló todas las maniobras financieras que utilizaban Gómez Bustamante, su esposa, sus nueve hermanos y 11 de sus cuñados para ocultar su dinero ilícito. Y gracias a su confesión, la justicia estadounidense logró pedir en extradición a 'Rasguño', a Arcángel Henao, capturado recientemente en Panamá, y a cuatro socios más de la organización. Con las delaciones de Bustamante también fue posible detectar los bienes y las sociedades de fachada de Gómez Bustamante. El episodio más triste de este gigantesco operativo fue que al mismo tiempo que se ocupaban las propiedades de 'Rasguño' y se desplomaba el sistema financiero y la organización del capo, el padre de Monsalve, un zapatero de Cartago, y el administrador de El Edén, una de sus fincas, fueron asesinados.

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