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| 5/6/1996 12:00:00 AM

EL HOMBRE CLAVE

LOS INVESTIGADORES ESTAN CONVENCIDOS DE QUE EL CORONEL GERMAN OSORIO, EX EDECAN DE LA CASA DE NARIÑO, ES LA PERSONA CUYO TESTIMONIO PUEDE ACLARAR EL ASESINATO DE ELIZABETH MONTOYA DE SARRIA.

Dos meses después del asesinato deElizabeth Montoya de Sarria, la famosa 'Monita retrechera' que se hiciera conocer nacional e internacionalmente en agosto del año pasado por un casete de una conversación suya con Ernesto Samper Pizano, los distintos organismos investigativos del Estado, que inicialmente tenían muchos desacuerdos en cuanto al crimen, parecen por fin haber coincidido en un punto de la investigación: que el coronel Germán Osorio Sepúlveda, quien durante algún tiempo se desempeñó como edecán de Policía de la Presidencia de la República, puede convertirse en el hombre clave para descifrar el asesinato.
Agencias de investigación del gobierno, en coordinación con la Fiscalía, han detectado numerosos contactos telefónicos celulares, e incluso algunos personales, del coronel Osorio con Elizabeth Montoya, su esposo Jesús Amado Sarria Agredo, los guardaespaldas de éstos Jorge Enrique Jaimes y Darío Quiroz Cuéllar _que murieron en las mismas horas que la 'Monita'_, e incluso, según dos testimonios recogidos por los investigadores, con por lo menos una de las personas que hoy se encuentra vinculada formalmente al proceso abierto después del asesinato. Adicionalmente, al menos un testimonio que reposa en las indagaciones preliminares indica que días antes del crimen Osorio estuvo insistentemente preguntando por Elizabeth Montoya a personas que la conocían y podían saber de su paradero.
Osorio, quien a finales del año pasado fuera designado por el Ministerio de Relaciones Exteriores como agregado adjunto de Policía en la embajada colombiana ante el gobierno de Italia y quien hoy se encuentra en Roma, será llamado próximamente a declarar para que explique a las autoridades judiciales la razón de esos contactos. "Es inevitable que la Fiscalía lo llame a comparecer, en principio como testigo _le aseguró a SEMANA una fuente de la investigación_, pues nadie entiende qué hacía un edecán de la Casa de Nariño hablando de manera tan continua con Elizabeth y su esposo, cinco meses después de la aparición del casete y cuando sobre los Sarria pesaba una investigación muy consolidada por narcotráfico y enriquecimiento ilícito que terminó en la orden de captura de Sarria". Según las fuentes, el coronel Osorio deberá explicar por qué razón anduvo preguntando con tanta insistencia por la 'Monita' pocas semanas antes del crimen y si efectivamente tiene alguna relación con una de las personas vinculadas a las investigaciones por el asesinato. Los investigadores consultados por SEMANA han aclarado que el testimonio de Osorio es muy importante para comprobar, entre otras cosas, si es verdad que, tal y como lo indica el desarrollo de las indagaciones, en las semanas previas a su muerte Elizabeth Montoya había expresado su deseo de colaborar con la justicia con información sobre las relaciones que ella mantuvo con la campaña presidencial de Ernesto Samper, a la que contribuyó, según las averiguaciones del proceso 8.000, con más de 300 millones de pesos. El oficial de la Policía ya habia declarado a finales de 1995 en la Fiscalía, donde fue interrogado acerca de su desempeño como edecán de Samper en los tiempos de la campaña presidencial.
El coronel Osorio, de 39 años de edad y oriundo de Manizales, trabajó en varias ocasiones con Ernesto Samper en los últimos seis años. Fue su edecán cuando aún era mayor de la Policía y Samper hizo campaña como precandidato para la consulta liberal de 1990. Luego lo acompañó durante su paso de año y medio por el Ministerio de Desarrollo y volvió a trabajar con él durante la campaña en la cual Samper fue elegido a la Presidencia en 1994. A partir de la posesión del nuevo gobierno, Osorio se convirtió en edecán de Policía en la Casa de Nariño, cargo que desempeñó oficialmente hasta enero del año pasado, cuando fue llamado al Curso de Altos Estudios para ascender al grado de teniente coronel. Para cumplir con esos estudios, Osorio fue designado en comisión durante 1995 en la Escuela General Santander en Bogotá. Sin embargo, Osorio no cortó sus lazos con la sede de la Presidencia, que visitaba permanentemente. Incluso, el oficial utilizó durante muchos meses un teléfono celular adquirido por la Presidencia, que le fue asignado en mayo del 95 y desde el cual mantuvo los contactos con los Sarria y su círculo. Una fuente del alto gobierno le dijo a SEMANA a este respecto que "cualquier cosa que Osorio haya hecho con ese celular, en especial si se comunicó con personas por fuera de la ley, es asunto de él, y de seguro tendrá que darles explicaciones al respecto no sólo a la justicia sino al gobierno también".
Celulares, la clave
Las autoridades llevan varias semanas consolidando una serie de testimonios según los cuales a finales del año pasado Osorio había mantenido contactos con al menos una de las personas vinculadas formalmente a las investigaciones. Las características de esos contactos y la identidad de los testigos se mantienen en reserva por ahora, pues las fuentes que han hablado con SEMANA lo consideran fundamental para preservar el avance de las investigaciones. Otro testigo que los expertos consideran muy importante le dijo a funcionarios de un organismo de inteligencia del gobierno que semanas antes del crimen de Elizabeth Montoya, Osorio le había preguntado muy insistentemente por el paradero de la 'Monita', que se supone el testigo debía conocer. Todo indica que por lo menos durante tres semanas, entre la última de diciembre y la tercera de enero, Osorio perdió todo contacto con Elizabeth Montoya y sus jefes de seguridad.
Pero quizá uno de los elementos que les permitió a los investigadores dibujar rápidamente el mapa del crimen y empezar a consolidar posibles hipótesis sobre los autores intelectuales del homicidio de Elizabeth Montoya, fue el teléfono celular. Por eso, pocos días después del crimen los investigadores enviaron un pequeño ejército de hombres que se instaló en las empresas de telefonía celular de Bogotá y otras ciudades del país, para desenredar la madeja. Y por lo que averiguó SEMANA, no les ha ido nada mal.
Así por ejemplo, ya se sabe que entre el 31 de enero y el primero de febrero, día en que ocurrió el crimen, se produjeron 40 llamadas cruzadas entre los celulares de dos hombres que hoy son señalados como integrantes del grupo que ejecutó el asesinato. Se trata de Guillermo Pérez Monsalve, quien huyó a EE.UU. y hoy tiene orden de captura (ver recuadro), y Mauricio Rico Arcila, quien fue detenido hace dos semanas por la Fiscalía. Con base en los registros de las llamadas, los investigadores establecieron, además, que uno de los vehículos utilizado el día del crimen, un automóvil Mazda, y en el que habrían llegado Pérez y Rico al edificio donde se encontraba la 'Monita', pertenece a la familia de uno de éstos.Con respecto a Osorio lo que los investigadores han encontrado en cuanto al celular que utilizaba es aún más abundante. De acuerdo con las pesquisas, entre el 17 de noviembre de 1995 y el 26 de enero pasado, el oficial sostuvo comunicaciones telefónicas vía celular durante 22 ocasiones con los números de Elizabeth Montoya, Jesús Sarria, y de sus guardaespaldas Quiroz y Jaimes. SEMANA conoció que el teléfono celular desde el cual se hicieron o recibieron estas llamadas, el número 3324710, fue activado el 24 de mayo de 1995 y asignado originalmente a María Eugenia Vergara, jefe del Area Administrativa y Financiera de la Presidencia de la República. No obstante, y pese a que el coronel Osorio ya no laboraba oficialmente en la Casa de Nariño pues seguía su curso de ascenso, los investigadores consideran que está plenamente demostrado que el verdadero usuario del aparato era el coronel. Así, las pesquisas en las empresas de telefonía celular demostraron lo siguiente: del número telefónico 2169288, propiedad de Jesús Sarria, salieron seis llamadas al celular de Osorio. Según los registros, éstas se produjeron el 17 de noviembre, el 5 de diciembre, el 7 de diciembre _en tres ocasiones durante el día_ y el 11 de diciembre, es decir, dos días antes de que Jesús Sarria fuera capturado por agentes del Departamento Administrativo de Seguridad _DAS_ por orden de la Fiscalía. Así mismo, se comprobó que del teléfono celular 2137796, asignado a Gloria Cecilia Brugnoni, esposa de Herman Darío Quiroz, uno de los jefes de seguridad de los Sarria asesinado el mismo día en que murió Elizabeth Montoya, salió una llamada a Osorio el 14 de diciembre, un día después de la captura de Sarria.
Los investigadores también establecieron que Elizabeth Montoya y su otro jefe de seguridad, Jorge Enrique Jaimes, alias 'Jimmy Jaimes', también asesinado el día de la muerte de la 'Monita', utilizaban conjuntamente el teléfono celular número 2195740. De este abonado salieron cinco llamadas a Osorio: el 14, 23, 24, 26 y 29 de diciembre. La 'Monita' también tenía su propio celular, el 3314964, desde el cual salieron comunicaciones a Osorio el 12 y el 15 de diciembre pasado.
Pero quien produjo el mayor número de contactos con Osorio fue 'Jimmy Jaimes', quien era titular del celular número 2195739. De acuerdo con los registros, este hombre, cuyo cadáver apareció con huellas de crueles torturas un día después del crimen de la 'Monita', se comunicó en 10 ocasiones con el celular de Osorio: el 14 de diciembre, el 18, el 20 en dos ocasiones, el 21 en dos ocasiones y el 22. Ahí se cortó la comunicación entre los dos hombres, pero se reanudó tres semanas después, el 21 de enero, cuando 'Jimmy Jaimes' volvió a buscar al oficial. Ese día lo llamó dos veces. La última vez que uno de los jefes de seguridad de los Sarria se comunicó con Osorio fue el 26 de enero, seis días antes de los asesinatos de Elizabeth Montoya, y de sus dos guardaespaldas.

¿De qué hablaban?
Lo interesante de las llamadas entre Osorio y los Sarria y sus hombres de confianza es que buena parte de ellas coinciden con la semana en que fue capturado Jesús Sarria. El 11 de diciembre, la Fiscalía distribuye la orden de captura en su contra a los distintos organismos de seguridad. Al día siguiente, el martes 12, desde el celular de Elizabeth Montoya sale una llamada al de Osorio. Al día siguiente, el miércoles 13, se produjo la captura de Sarria por agentes del DAS. El jueves 14 y el viernes 15, salen dos llamadas al celular de Osorio, una del de Elizabeth Montoya y otra del de uno de sus guardaespaldas. Para los investigadores, es clave que Osorio declare para que informe qué le dijo la 'Monita' en esas horas de la captura de su esposo. "Hay muchos informes en el sentido de que los Sarria estaban amenazando a Osorio, y por intermedio suyo al gobierno, y eso es lo que vamos a ver", le dijo a SEMANA una fuente de la investigación.
En efecto, hay varias versiones en el sentido de que Elizabeth Montoya les había expresado a amigos y a abogados su intención de cooperar con las investigaciones sobre lo sucedido en la campaña presidencial. Estos informes parecen confirmarse con algunos documentos que demuestran que, durante la tercera semana de noviembre, la esposa de Sarria se dedicó a pedir a varios bancos donde poseía cuentas personales o de sus empresas familiares, copias de los cheques que había girado desde mediados de 1989 en adelante. Los investigadores trabajan sobre otra hipótesis, basadas en algunos testimonios, según la cual la 'Monita' había logrado recopilar abundante documentación, en la que estarían incluidas escrituras y títulos valores y se los habría dado a guardar a su guardaespaldas Quiroz. "Ello explicaría la salvaje tortura a que fue sometido este hombre antes de que le pegaran una docena de balazos el mismo día que mataron a la señora de Sarria", le dijo a SEMANA uno de los investigadores.
Camino a Roma
Los contactos de Osorio con los Sarria coincidieron con la decisión del gobierno de enviar al oficial a un cargo al exterior. Según fuentes de la Cancillería, el proceso de documentación entre los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores se inició pocos días después del ascenso de Osorio a mediados de diciembre, cuando la Casa de Nariño oficializó su deseo de nombrarlo como agregado adjunto de Policía en la embajada en Italia. Según fuentes de la Policía cercanas a Osorio, en un principio éste no parecía muy interesado por irse, pero empezó a consolidar las gestiones para su partida en la tercera semana de enero. "Empezamos a verlo afanado y venía mucho a preguntar por sus papeles y los trámites de los viáticos", recordó un oficial de la Policía que vio a Osorio por esos días. Finalmente, el 24 de ese mes el canciller Rodrigo Pardo firmó la respectiva resolución y Osorio tomó su avión rumbo a Roma el domingo 4 de febrero, tres días después del asesinato de Elizabeth Montoya.
Pero la instalación de Osorio en Roma como funcionario de la representación diplomática colombiana parece haberse frustrado. Según pudo averiguar SEMANA en fuentes de la Cancillería en Bogotá, el gobierno de Italia ha enviado todas las señales que suelen utilizarse en estos casos para hacer saber que no ven con agrado el cargo para el que fue nombrado Osorio en la embajada en Roma. El hecho es que hasta la fecha y después de tres meses de haberse creado el cargo, el gobierno italiano, que debe darle su visto bueno, no lo ha hecho. Por lo anterior, es muy posible que el coronel tenga que regresar a Colombia muy pronto, ya que aparte de los problemas con su nombramiento diplomático, se da por descontado que será llamado por la Fiscalía a declarar en el proceso por el asesinato de la 'Monita'. SEMANA intentó durante tres días _entre el martes y el jueves santos_ localizar al oficial en Roma, pero fue imposible. En la sede de la embajada, donde despacha provisionalmente, los periodistas de la revista le dejaron varias razones que no fueron contestadas. Tampoco fue posible encontrarlo en los teléfonos que el oficial dejó registrados en la oficina de asuntos internacionales de la Policía Nacional en Bogotá y que en principio corresponden a su residencia en Roma. Pero seguramente en los próximos días, el coronel Osorio se pronunciará sobre todo este asunto y una vez se protocolice su declaración ante la Fiscalía, los investigadores esperan que comiencen a aclararse algunos de los múltiples misterios que rodean el asesinato de la 'Monita'.
Así fue el crimen
Con base en una veintena de testigos las autoridades lograron reconstruir, paso a paso, los hechos que condujeron a la muerte de la tristemente célebre 'Monita retrechera'. Esas pesquisas tienen hoy tras las rejas a uno de los posibles autores materiales del crimen. Cinco personas más tienen orden de captura y otras 10, por lo menos, serán vinculadas a la investigación en los próximos días. En fuentes de entero crédito, SEMANA obtuvo los principales detalles del homicidio: La mañana del jueves primero de febrero, Elizabeth Montoya de Sarria tenía serios motivos para estar preocupada porque hacía más de 12 horas desconocía el paradero del teniente (r) de la Policía, Darío Quiroz Cuéllar, uno de sus dos hombres de mayor confianza y quien se había convertido en su consejero y protector. Presa de los nervios y con el presentimiento de que algo malo podía sucederle porque había visto extraños merodeando, la 'Monita retrechera' decidió salir del refugio donde se encontraba y se dirigió hacia el apartamento de dos amigos cubanos que practicaban el rito de la santería. Eran las siete de la mañana cuando la mujer llegó apresuradamente al apartamento 303 del edificio localizado en la carrera 98F #98-08, en el norte de Bogotá. Estaba convencida de que si invocaba a Changó y a Yemallá en sus oraciones, encontraría una solución a sus problemas. Elizabeth Montoya no tuvo oportunidad de saber que la desaparición de Quiroz y otro hecho que a esa misma hora estaba ocurriendo cerca de donde ella se encontraba, eran los primeros pasos de una compleja operación criminal que terminaría pocas horas después con su propia muerte. Pasadas las siete de la mañana, muy cerca del centro educativo preescolar John Dewey, fue secuestrado el también teniente (r) de la Policía Jorge Enrique Jaimes Peñaloza, más conocido como 'Jimmy Jaimes', el otro hombre de confianza de la mujer, y quien, en compañía de Quiroz, eran considerados por las autoridades como sus jefes de seguridad. De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el hombre que coordinaba al grupo que retuvo a Jaimes era el teniente (r) de la Policía, Guillermo Pérez Monsalve. Ahora se sabe que Pérez laboraba con los Sarria y era el encargado de manejarles algunas propiedades en Estados Unidos. Más conocido en las filas policiales como 'Toro' o 'Rambo', Pérez fue destituido de la Policía en julio de 1989 después de participar en un fallido intento para atentar contra algunos miembros de la cúpula del cartel de Cali por orden del extinto jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria. Pérez es un avezado piloto, experto en explosivos, tiro, artes marciales y antiterrorismo. Según consta en las pesquisas 'Jimmy Jaimes' permaneció en un vehículo junto a Pérez y a otros cinco secuestradores. Hacia las 8:15 minutos recibió una llamada a su teléfono celular. Era Elizabeth Montoya, quien _hablando por medio de su celular desde el apartamento de los santeros_ le dijo que como él ya sabía donde se encontraba la recogiera a la una de la tarde. Agregó que estaba muy preocupada pero no dijo nada en concreto. Jaimes respondió que no había ningún problema, que llegaría puntual. De acuerdo con la investigación, a eso de las 10:00 de la mañana los secuestradores le descubrieron a Jaimes un cheque por 10 millones de pesos para ser cobrado por ventanilla en una sucursal de la Caja Popular Cooperativa. Mientras el rehén se quedó fuertemente custodiado dentro del vehículo de sus captores, Pérez endosó el cheque y lo cobró. Los investigadores desconocen qué ocurrió en el lapso comprendido entre la diligencia bancaria y las 12:30 del día. Sin embargo, en ese momento las pistas volvieron a reaparecer porque Jaimes se reportó de nuevo desde su celular y le dijo a Elizabeth Montoya que estaba muy cerca.Según consta en la investigación, uno de los santeros bajó a abrir la puerta para que entrara Jaimes. Sin embargo, el cubano se extrañó porque éste ingresó acompañado de dos hombres que él no conocía. Elizabeth Montoya, que estaba pendiente de la llegada de su empleado, se asustó porque escuchó voces desconocidas. Entonces no lo pensó dos veces y se subió a la azotea del edificio. Sin embargo, la mujer se tranquilizó cuando vio a través de una rendija a los dos acompañantes de Jaimes y bajó a reunirse con ellos. Después de saludar cordialmente al grupo, Elizabeth Montoya observó que su empleado tenía lesiones de consideración en la rodilla izquierda. Pérez reaccionó rápidamente y respondió que en el trayecto habían tenido un pequeño accidente de tránsito en el que Jaimes se golpeó la pierna. Entonces la 'monita' le dio la orden a su ayudante de ir a un hospital. Según consta en la investigación, 'Jimmy Jaimes' salió acompañado por el hombre que escoltaba a Pérez, cuya identidad se desconoce. Antes de bajar uno de los santeros le entregó a Jaimes las llaves del apartamento y le dijo que las usara cuando llegara del hospital.
Los siguientes cinco minutos determinaron el fatal desenlace para Elizabeth Montoya. De acuerdo con los investigadores, Pérez dejó entreabierta la puerta del apartamento y dialogó por espacio de tres minutos con la 'monita' sobre el accidente que, según él, había tenido. La mujer se encontraba a escasos tres metros de la puerta, al frente de un baño.
De repente, al lado de Pérez apareció un hombre de piel oscura que tenía una pistola en su mano derecha. En fracciones de segundos le gritó a la 'monita' "Fiscalía, Fiscalía". La mujer, perturbada, solo atinó a responder "Cómo así". Enseguida el intruso descargó 13 disparos sobre la humanidad de Elizabeth Montoya, quien cayó pesadamente al piso. Lo que ocurrió después es historia. 'Jimmy Jaimes' y Quiroz fueron torturados y asesinados. Pérez visitó a Jesús Sarria en la cárcel de El Barne un día después del homicidio y se encargó de la compra de los tiquetes para que los hijos de los Sarria salieran del país. Pérez huyó hacia EE.UU. y la Fiscalía le dictó orden de captura.
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