Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2001/10/29 00:00

El misterio

¿Quién es Diego Serna, el hombre que tiene en problemas a los organismos de seguridad de Colombia?

El misterio

La primera vez que los colombianos escucharon el nombre de Diego Fernando Serna Alzate fue el 8 de septiembre. Ese sábado concedió una entrevista al noticiero RCN de televisión, en la que afirmó ser un miembro de las Farc que decidió entregarse a hombres del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), a quienes les reveló que esa organización guerrillera le había encargado asesinar al candidato presidencial Alvaro Uribe Vélez. Durante la entrevista Serna dijo que llevaba seis meses infiltrado en la campaña de Uribe y que después de ganarse la confianza del candidato y de su equipo cometería el asesinato en una de las sedes, dejando un explosivo camuflado en una Biblia para activarlo a control remoto. Serna dijo pertenecer al estado mayor del Bloque Oriental de las Farc, en el que, según él, se desempeñó como profesor de la escuela ‘Hernando González Acosta’, “fundada en 1999 en la zona de distensión, para convertir a los bachilleres en líderes del movimiento subversivo”.

Durante una rueda de prensa ese mismo día el director del DAS, coronel Gustavo Jaramillo, afirmó que la información suministrada por Serna fue tan detallada que detectives de ese organismo llegaron al lugar donde estaban los explosivos en el sur de Bogotá, y allí capturaron a cuatro personas con lo cual, según Jaramillo, se pudo neutralizar el atentado contra Uribe y otras altas personalidades.

En ese momento el asunto no pasó a mayores y nadie cuestionó la historia de Serna que, aunque extraña, parecía veraz. Sin embargo la semana pasada el hecho sufrió un giro inesperado.

El intruso

El lunes de la semana pasada el mismo noticiero RCN reveló las imágenes en las que aparece Serna como parte del primer anillo de seguridad de los presidentes Andrés Pastrana y Hugo Chávez durante una visita oficial que éste último realizó al país el 4 de mayo. El polémico video muestra a Serna Alzate acompañando a los presidentes en diversos actos públicos y privados, como un recorrido por el Museo Nacional y la puesta de una ofrenda floral en la Plaza de Bolívar, entre otros.

La grabación desató de inmediato una tormenta de grandes proporciones en los dos países. Y no era para menos. Resultaba inexplicable que un hombre que hace tres semanas confesó ser un miembro de las Farc, encargado de la misión de asesinar a Uribe Vélez, apareciera como parte del anillo de seguridad más próximo a los mandatarios. Las imágenes fueron divulgadas la noche anterior a la visita que efectuó el presidente venezolano a Bogotá el martes. Las reacciones no se hicieron esperar y el gobierno de ese país salió al paso de algunas versiones que intentaron vincular a Serna con el propio Chávez.

A su llegada a Bogotá el miércoles por la mañana, para instalar el Parlamento Amazónico y reunirse informalmente con su homólogo colombiano, Chávez fue tajante al referirse al polémico asunto. “No tengo ni idea de quién es el supuesto acompañante. Pregúntenles a los organismos de seguridad de Colombia. ¿Sabrán ellos cómo llegó ese caballero ahí?”, afirmó el presidente venezolano durante una rueda de prensa. “La responsabilidad fundamental de cualquier visitante corresponde al país anfitrión”, afirmó el embajador venezolano en Colombia, Roy Chaderton, al referirse al asunto.

En Caracas el ministro de Defensa de ese país, José Vicente Rangel, aclaró que “cuando se traslada el presidente Chávez a algún país no utiliza especiales personas en seguridad, salvo aquellas que la propia seguridad del país visitado disponga”.

La airada reacción del gobierno venezolano contrastó con el total hermetismo que durante toda la semana mantuvo el de Colombia, con una avalancha de preguntas por responder. Todas igual de graves y comprometedoras, especialmente para el servicio de seguridad del presidente Pastrana, a cargo del mayor de la policía Royne Chávez, y para el director del DAS, organismo de seguridad dependiente directamente de la Presidencia de la República.

Las dudas

Uno de los principales interrogantes es cómo llegó Serna a ser parte del equipo de seguridad durante el encuentro Pastrana-Chávez en mayo pasado ya que ninguno de los dos gobierno reconoció que ese hombre formara parte de sus cuerpos de seguridad. Esto, sin duda, es más grave para el gobierno de Colombia que para el de Venezuela, pues el segundo era visitante en territorio colombiano, donde son los servicios de seguridad locales los que debían proteger a los dos mandatarios.

Para justificar la presencia de Serna algunos funcionarios colombianos intentaron insinuar al principio que sencillamente se había “colado” en los actos protocolarios de la visita. Algo que también sería muy grave pues evidenciaría fallas en el servicio de seguridad. Sin embargo esta hipótesis es bastante improbable ya que para llegar hasta el Presidente es necesario atravesar un complejo sistema, conformado por varios anillos de seguridad compuestos por miembros de las Fuerzas Militares, Policía, DAS y la seguridad misma de Palacio. Y eso es algo que no consigue una persona extraña.

Otra de las grandes dudas consiste en que realmente no existe certeza sobre si Serna es o no un guerrillero. Aunque el miércoles de la semana pasada la Fiscalía le dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación sindicado del delito de rebelión, hasta ahora la única evidencia real que hay sobre su presunta vinculación a la Farc es su propio testimonio, que es en lo que se basó esa entidad para vincularlo a un proceso.

Cuando se reveló el supuesto atentado que Serna iba a cometer contra Uribe Vélez, hace tres semanas, las autoridades no dudaron en afirmar que se trataba de un miembro de las Farc. Y según ellos no tenían motivos para desconfiar de esa versión. Las posturas radicalmente críticas de las Farc por parte de Uribe y las varias amenazas de muerte que ha recibido anteriormente respaldarían la denuncia de Serna.

Lo que no deja de ser muy extraño es que el jueves pasado varios medios de comunicación dieron a conocer apartes de una grabación en la que supuestamente el mismo Serna reconoce que su objetivo al infiltrarse en la cumbre presidencial de mayo pasado era asesinar al presidente Pastrana. Para los analistas esta revelación plantea nuevas dudas sobre Serna y su identidad ya que es evidente que no resulta lógico que las Farc quieran asesinar al presidente Pastrana, menos cuando el proceso de paz por fin parece estar avanzando. Según un analista de seguridad del Estado, al contrario, son los enemigos del proceso de paz quienes podrían tener mayor interés en crear confusión con testimonios contradictorios como el de Serna. Además, consultadas varias fuentes de inteligencia, no existen récords de Serna como miembro de una organización guerrillera en los últimos años.

La semana pasada la Fiscalía General de la Nación inició una investigación para establecer qué responsabilidades competen a los agentes de seguridad del Presidente frente a la presencia de Serna Alzate en el encuentro entre los presidentes. Entre otras cosas, buscan establecer por qué estaba en esos lugares y quién lo autorizó. Y, si nadie lo hizo, cómo logró llegar hasta allí y con qué propósito. Pero esa entidad no es la única que busca respuestas. Para este martes varios congresistas citaron a todos los representantes de los organismos de seguridad del Estado a un debate secreto para escuchar las explicaciones que tienen sobre el caso Serna y tratar de establecer de una vez por todas quién es realmente este hombre que puso en entredicho la seguridad de dos presidentes y dijo ser protagonista de dos conspiraciones.

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