Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/09/23 00:00

El 'Mono Jojoy', una historia de exclusión, sangre y guerra

Jorge Briceño trepó en la estructura de las Farc gracias al padrinazgo de Jacobo Arenas. Luego, ejerció su propio poder, hasta llegar a consolidarse como el jefe sin discusión del Bloque Oriental. Por eso, su muerte es un golpe tan importante a las Farc.

Foto: AP

La Historia de 'Jojoy', como la historia de las guerrillas, arrancó hacia mediados del siglo XX. Nació en Boavita, Boyacá, en 1953. De allí, debido a la fuerte violencia partidista que azotó al departamento, se desplazó hacia la zona del Sumapaz, en Cundinamarca, con su familia. Tenía entonces 6 años de vida. Otras fuentes aseguran que nació en Cabrera, Cundinamarca.
 
Allí sus padres se encontraron con el movimiento de autodefensa campesina que estaba formando el partido comunista y que se gestaba en gran parte de Cundinamarca y Tolima. Esa autodefensa, al mando de Juan de la Cruz Varela, terminaría entregándose en un proceso de paz, mientras otro grupo de ellos se transformaría de una autodefensa a una guerrilla.
 
Junto con guerrilleros liberales llamados ‘comunes’, debido a su cercanía con los comunistas que luego entrarían en una guerra abierta con los liberales ‘limpios’, que obedecían a la dirección del Partido Liberal, se echarían los cimientos de lo que años siguientes serían las Farc.

Su madre se convirtió en la cocinera de Jacobo Arenas. De hecho, ‘Jojoy’ o Víctor Julio Suárez, más que cercano a Marulanda, se convirtió en uno de los consentidos de Jacobo. Su sobrenombre proviene de su cabello rubio cuando era niño, lo llamaban el ‘mono’. Cuando Arenas comenzaba a dictar sus cursos de historia de Colombia, obligaba al ‘mono’ a ir a las clases. Cuando lo gritaban por su nombre para que regresara a la clase, él respondía ‘jojojoy’, y así quedaría bautizado. Desde los 8 años el mito del hombre más sanguinario de las Farc comenzaba a echar raíces.

Inicialmente, se asentó en el páramo del Sumapaz; allí se convirtió en el amo y señor de los municipios de Cabrera, Pasca, Venecia y San Bernardo. Junto con su hermano ‘Grannobles’ y ‘Romaña’ conformaría lo que en la década de los 90 serían los frentes 53, 54 y 55. Sin embargo, su historia como comandante guerrillero se remonta hacia la década de los 80. Acudía junto a Iván Márquez a la Universidad de la Amazonia en Florencia, Caquetá. Su clase preferida era la que dictaba ‘Joaquín Gómez’, hoy igualmente miembro del secretariado de las Farc.

En 1983 fue nombrado jefe de seguridad de Jacobo Arenas y le entregaron a su mando dos escuadras del frente 7 de las Farc, que más tarde serían los cimientos del frente 26, que opera en La Uribe, Meta. Su participación en los diálogos de La Uribe sería marginal: apenas el encargado militar de cuidar la zona, aunque acontecimientos en la segunda mitad de la década de los 80 lo catapultarían.

En 1989, el entonces comandante del frente 7 fue descubierto por Jacobo Arenas comercializando con pasta de hoja de coca en la Serranía de La Macarena y fue sancionado, en su reemplazo temporal se asignó a ‘Jojoy’. Este frente fue desplazado hacia el Guaviare. En La Macarena fue puesto al frente del 27, uno de los frentes madres de las Farc creado por ‘Jojoy’. Meses después se crearon los frentes 43 y 44 en el sur de Meta, y 'Jojoy' inició así su carrera de ascenso.

Importantes victorias militares en Meta, la guerra sucia contra la UP y, con ello, la radicalización de las Farc potenciarían el ala militar de las Farc. A la muerte de Jacobo Arenas en 1990, 'Jojoy' ingresó al Secretariado y se convirtió en el comandante del Bloque Oriental. En 1993 se realizó la octava conferencia guerrillera y fue ratificado como comisario político en el estado mayor del Bloque Oriental (EMBO), es decir, en el corazón de las Farc. Así inició en el 95 la estrategia de la llamada “nueva forma de operar”: la movilización de grandes contingentes de tropa era la característica, con ello se produjeron las principales golpes del grupo guerrillero. En 1998, dirigió la operación Marquetalia o la toma a Mitú.

Un año antes, en 1997, las Farc habían iniciado la estrategia de vacío de poder, que significaba el aniquilamiento de los sectores políticos legales en sus zonas de influencia. Cientos de concejales, alcaldes y gobernadores renunciaron a su cargo. Los principales lugartenientes de ‘Jojoy’ desplazaron una ola de violencia por todo el país. Urías Cuéllar y ‘Romaña’ comandaban contingentes de tropa de más de 100 guerrilleros por las selva del Yarí.

En el proceso de paz del Caguán, ‘Jojoy’ era el amo y ejercía como jefe militar. Fue tal su dominio en los tiempos de las negociaciones con la administración Pastrana, que 'Alfonso Cano' salió rápidamente del Caguán y se instaló en el occidente del país.

Algunos recuerdan cómo en una oportunidad, en medio del fallido proceso de paz, ‘Jojoy’, molesto, llamó en público a ‘Iván Ríos’ y le dijo: “Usted es un guerrillero de vitrina. Le voy a mostrar qué es un guerrillero de verdad”. Enseguida, llamó a tres hombres de su plena confianza, acuerpados y armados hasta los dientes. “Estos -dijo- sí son guerrilleros de verdad”.

En ese mismo período las fuerzas militares habían iniciado un proceso de reestructuración que daría frutos durante el gobierno Uribe. Urías Cuéllar murió en el 2001, luego murieron ‘Acacio’, Felipe Rincón, y gran parte de su estructura fue golpeada.
Hasta cierto punto, el bloque oriental aguantó el Plan Patriota, el Plan Consolidación y el Plan Colombia, pero el costo de ello fue un proceso de debilitación constante. Si bien las Farc lograron aprender cómo funcionaba la Política de Seguridad Democrática y por ello plantearon el plan renacer, ‘Jojoy’ quedó en condiciones de inferioridad frente al Comando Conjunto de Occidente, al mando de Cano. Sin embargo, en la zona de ‘Jojoy’ cerca de 4.000 guerrilleros continuaban en la actualidad hasta hace muy poco a su lado. Se conoce que se las arreglaba para no pasar hambre y que seguía tomando decisiones, como cambios en el mando de los frentes 1 y 43. Eso significa que si bien aún estamos lejos del final del Bloque Oriental, sin lugar a dudas este es el golpe más fuerte a las Farc en su historia.



*Coordinador del Observatorio de Conflicto de la Fundación Nuevo Arco Iris.

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