Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2008/06/28 00:00

El mundo se emocionó

La liberación abrió en los principales medios del mundo, Sarkozy hizo rueda de prensa a medianoche, en Francia la gente se felicitaba en las calles, en 'Wikipedia' la noticia subió en pocos minutos, y McCain felicitó a Uribe desde el avión.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, habló junto a la familia de ingrid Betancourt. Cerca de la media noche. Las principales cadenas transmitieron en directo su alocución, en la que llamó a las Farc a que pongan fin a esta guerra absurda

Varios de los principales medios del mundo recibieron este miércoles con la fotografía de un cartel de Íngrid Betancourt en la cima del Mont Blanc, el techo de Europa. Lo exhibían unos alpinistas, con ocasión de la presidencia francesa de la Unión Europea, a quienes el Comité de Apoyo de Íngrid Betancourt y de los Secuestrados de Colombia calificó como "héroes". Su fama duró muy poco. Muy pronto, la avalancha de noticias sobre la liberación de la política colombiana y los otros 14 secuestrados sepultó la curiosa imagen.

Pocos minutos después del anuncio de la exitosa operación militar en las selvas colombianas, la prensa internacional abría sus páginas con todo tipo de especiales, videos y reacciones. Todos coincidían en darle el protagonismo a Íngrid. Fue una noticia mundial que se regó como pólvora. Quizás el ejemplo más ilustrativo es que no alcanzaron a pasar dos horas antes de que el evento quedara registrado en Wikipedia, donde, en minutos, los usuarios se encargaron de crear una nueva categoría en la entrada biográfica de la ex candidata presidencial: "Liberación".

En uno de los primeros análisis, el diario El País de Madrid aseguró que "El rescate de 15 rehenes de las Farc (...) es el mayor triunfo que el gobierno colombiano podía cosechar en un año cargado de reveses para la guerrilla". En la nota, firmada por Maite Rico, quien ha visitado Colombia varias veces en los últimos meses, se dice que "Por la implicación de Francia y de Estados Unidos, la ex candidata presidencial y los tres contratistas eran la baza más preciosa de la organización armada en una negociación, pero además constituían el perfecto escudo humano frente a una eventual intervención militar".

The New York Times, por su parte, hacía énfasis, sin mayores detalles, en que Estados Unidos habría estado involucrado en los planes de la operación y habría provisto "apoyo especifico", según la Casa Blanca. El presidente George W. Bush habría llamado personalmente a su homólogo colombiano, mientras el aspirante presidencial del Partido Republicano, John McCain, que apenas estaba concluyendo su visita a Colombia, celebró la liberación durante su viaje a México desde Cartagena. Desde el avión, un portavoz aseguró a los periodistas a bordo que McCain quería "felicitar al gobierno colombiano por la exitosa liberación de los rehenes".

En Alemania, el semanario Der Spiegel, uno de los más reconocidos del mundo, fue el primero en colocar la noticia en el primer plano de su altamente transitada página web. Pocos minutos después de publicar un resumen de agencias, añadió un artículo bajo el título "La Juana de Arco de Colombia". "El alivio es inmenso", concluye la nota. De igual manera el Süddeutsche Zeitung, el diario nacional alemán de mayor circulación, cubre la noticia a través de galerías de fotos, una serie de artículos extraídos de sus archivos y dos noticias con información sobre la liberación de Betancourt y los demás ex plagiados. El Frankruter Allgemeine Zeitung, por su parte, destacó que la operación implicó un "alto riesgo" para el presidente colombiano. 

En Francia, el país más directamente involucrado con la causa de Íngrid, los diputados recibieron la noticia con una ovación. En las calles de París la gente se felicitaba al enterarse de la noticia. A pesar de que la liberación se conoció entrada la noche, los medios no hablaban de otra cosa y los políticos franceses opinaban sin pausa en radio y televisión. En Radioinfo dejaron correr por un largo tiempo las declaraciones de la ex candidata presidencial Segolène Royal, quien dijo sentirse orgullosa.

A las 11:28 de la noche todos los canales de noticias transmitieron en directo la alocución del presidente Nicolas Sarkozy, acompañado por la familia de Íngrid. Agradeció no sólo a Uribe, sino también al presidente venezolano, Hugo Chávez; al ecuatoriano, Rafael Correa; a la argentina, Cristina Fernández, y a todos los que apoyaron los esfuerzos para liberar a Íngrid. También llamó a las Farc a que "pongan fin a este combate absurdo", y anunció que un avión traería a Bogotá a los familiares de Íngrid. Varios medios tenían corresponsales desplegados en Bogotá, y el canal France 2 incluso se mantuvo en directo, mostrando la llegada del avión con los secuestrados y todo lo que sucedía en Colombia.

"Es impresentable que Sarkozy saliera a declarar una victoria de un acto donde nada tuvo que ver. Es sólo un ejemplo más de cómo utiliza el caso de Íngrid para tratar de recuperar lo que pierde en casa", dijo a SEMANA Jean Jacques Kourliandsky, investigador sobre América Latina del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas de Francia (Iris)y autor del libro Íngrid Betancourt, detrás de las apariencias. "Seguramente tratará de aprovechar al máximo el próximo 14 de julio (día nacional) cuando hará todo lo posible para tener a Íngrid como invitada de honor. La televisión ha mostrado el caso de Íngrid como el desenlace de una telenovela que los franceses han seguido desde el principio. Este es un capítulo más, con la diferencia de que tiene un final feliz".

Las reacciones se multiplicaron por toda Europa. El alto representante de la Unión Europea, Javier Solana, además de las correspondientes felicitaciones, pidió que "todos los secuestrados sean puestos en libertad cuanto antes". El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, también envió telegramas felicitando tanto a la familia de Íngrid como al presidente Álvaro Uribe.

Desde el Vaticano, el Papa Benedicto XVI saludó la liberación como "una hermosa noticia", a través de su portavoz, el jesuita Federico Lombardi. "Se trata de una señal de esperanza para tantas otras personas, en el sentido de la pacificación de un país que tanto ha sufrido por la violencia", afirmó. Muy cerca de la Santa Sede, los principales políticos de Italia, donde los canales también interrumpieron su programación habitual, igualmente se manifestaron: desde el presidente del Senado, Renato Schifani, de Forza Italia, el movimiento político del primer ministro, Silvio Berlusconi, hasta Walter Veltroni, líder de la coalición de centro-izquierda que perdió las elecciones.

En Latinoamérica también hubo todo tipo de pronunciamientos. La argentina Cristina Fernández calificó el rescate como "una victoria de la vida y la libertad", mientras el peruano Alan García aseguró que la noticia demostraba que "frente a la violencia no hay negociación", al tiempo que destacó que, mucha veces, Colombia enfrentaba la incomprensión mundial. La nota discordante corrió por cuenta del presidente boliviano, Evo Morales, quién inicialmente aseguró que "es una muestra de que las Farc liberan a los detenidos por las conversaciones que empezó el compañero Chávez", aunque luego rectificó. Al cierre de esta edición todavía no se conocían los comentarios del Presidente de Venezuela, cuyo silencio resultaba muy diciente. n

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