Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2009/11/14 00:00

El que no pueda pagar leche, que tome aguapanela

Varias mamás demandaron el impuesto de Iva que se le cobra a la leche de crecimiento para niños de 1 a 5 años, pero el Estado dice que el impuesto no debe desmontarse.

El que no pueda pagar leche, que tome aguapanela

A partir de su primer año de vida los niños colombianos empiezan advertir que nacieron en el país del absurdo. Por virtud del Estatuto Tributario, la norma que define qué tiene impuesto y qué no, la leche de crecimiento para niños de 1 a 5 años está sancionada con el impuesto del Iva.

Aunque en Colombia este alimento que favorece el sano crecimiento de los niños debería estar subsidiado por el Estado, hoy quienes quieran comprarlo para sus hijos deben pagar 16 por ciento más.

Un grupo de mujeres que advirtió ese despropósito instauró ante la Corte Constitucional una demanda para tumbar la norma. Las mujeres alegan que ese tipo de leche debe estar exenta del impuesto tal como ocurre con la leche maternizada (0 a 12 meses) y la leche entera que consumen los niños de 5 años en adelante.

“Se trata de un producto de primera necesidad adaptado específicamente a las necesidades nutricionales y capacidad digestiva de los niños a partir del primer año de vida”, afirma la abogada Adriana María Nassar, madre de dos gemelos menores de cinco años y una de las demandantes.

Efectivamente como lo puede constatar cualquier pediatra la leche de crecimiento cuenta con adiciones de vitaminas y minerales que refuerzan las defensas de los niños, contribuyen a la formación de los huesos y previenen afecciones como la anemia.

La Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (Ensin 2005) sostiene que “En los niños de 1 a 4 años la prevalecía de anemia aumentó en los últimos 10 años, al pasar de 23,3 por ciento en 1995 a 33,2 por ciento en 2005”. A reducir este dramático aumento del 10 por ciento ayudaría bastante eliminar un impuesto que dificulta el acceso de los niños al alimento que ayuda a prevenirla.

Desde junio pasado cuando fue radicada la demanda de inconstitucionalidad a ese proceso, a la Corte Constitucional han ido llegando conceptos de distintas entidades, públicas y privadas, que han expresado su posición.

Pediatras y padres de familia se han sumado al clamor de las madres demandantes pidiendo que se elimine el impuesto. Sin embargo, entidades del Estado como la Dian, la Academia Colombiana de Jurisprudencia y el Instituto Colombiano de Derecho Tributario, han argumentado a favor de mantener el gravamen a la leche. Y ese jueves el Ministerio Público también respaldó el impuesto.

“La imposición del IVA sobre las leches de crecimiento no implica la afectación de los derechos de los niños de 12 a 36 meses de edad ni de sus familias, cuando son de bajos ingresos, pues tales disposiciones no impiden que obtengan otros productivos sustitutivos para conservar su vida, integridad y salud en condiciones dignas”, dijo el Procurador Alejandro Ordóñez.

La abogada Adriana María Nassar descalifica los argumentos de Ordóñez y los demás que se oponen a liberar la leche de este impuesto. “Son conceptos oficiales que se han ocupado de estudiar la legalidad del impuesto y no en asunto constitucional que se planteó. Es muy triste leer un escrito en el cual se afirma que quien pueda comprar alimentos lácteos está bien y que quien no pueda, pues que los remplace por otros”, dijo.

La responsabilidad de conducir este proceso recayó en el magistrado Jorge Ignacio Pretelt. El jurista cuenta con 30 días para elaborar un fallo y presentárselo a sus 8 magistrados compañeros. Una vez la sala plena conozca el proyecto empezarán a correr un máximo de 60 días para que esta emita un fallo definitivo. Será entonces cuando el país conozca qué posición adopta el máximo tribunal de lo Constitucional frente al asunto.

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