Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1997/03/31 00:00

EL OTRO ALFONSO

Si Alfonso Valdivieso renuncia a la Fiscalía su más posible reemplazo parece ser Alfonso Gómez Méndez.

EL OTRO ALFONSO

Desde comienzos de este año el tema de la posible candidatura presidencial del fiscal Alfonso Valdivieso ha sido el debate de moda en el país. Más allá de esa polémica, sin embargo, las públicas y crecientes vacilaciones del Fiscal sobre su retiro del cargo y la intempestiva salida del vicefiscal, Adolfo Salamanca, ocurrida la semana pasada, han dirigido la preocupación de los observadores hacia un nuevo tema: si se retira el Fiscal, ¿quién podría ser su sucesor?El Fiscal es elegido por la Corte Suprema de Justicia de una terna enviada por el Presidente de la República. Y con todos los problemas que tiene encima, los observadores coinciden en afirmar que Samper no puede dar el 'papayazo' _como se dice en el lenguaje popular_ de nombrar a una persona que a los ojos del país, y del mundo, no esté suficientemente 'blindada' contra cualquier acusación de parcialidad. Pero, por las mismas razones, se puede anticipar que el Presidente no va a nombrar a una persona que no sea de su absoluta confianza. Lo que quiere decir que es muy difícil que en la selección hecha por el primer mandatario se pueda colar un 'palo'. Después de la experiencia con Alfonso Valdivieso, a quien nadie le daba posibilidades, lo cierto es que cualquiera de los tres personajes que sean postulados puede ser elegido. Por esto el Presidente no quiere correr ningún riesgo. En esa perspectiva, los candidatos más firmes para figurar en la terna del Ejecutivo son el ex procurador Alfonso Gómez Méndez y el actual ministro de Justicia, Carlos Medellín Becerra. Ambos son considerados como 'fijos' en la terna. Sobre el tercer nombre no hay sino especulaciones. Gómez ha sido crítico del manejo del proceso 8.000 y podría ser el representante de quienes piensan que la Fiscalía necesita un buen penalista. Medellín ha dejado ver sus aspiraciones, y aunque se ha hablado de la posibilidad de participar en política, seguramente consideraría la Fiscalía como su primera opción. La lista no para ahí, sin embargo. Muchos anticipan que el gobierno querrá meter una mujer en la terna. Sólo Saturia Esguerra tiene el estatus para el cargo, pero se enfrenta a dos problemas: la Corte es machista y la especialidad de Esguerra no es el derecho penal. Los analistas consultados por SEMANA coinciden en afirmar que para el presidente Samper un buen candidato sería Jaime Bernal Cuéllar. Su habilidad como penalista y el respeto de que goza en la Corte le dan muchas opciones. Pero resulta muy difícil que el Presidente lo postule tan sólo mes y medio después de haber asumido el cargo de Procurador General de la Nación. Otro nombre que ha sonado con insistencia es el de Néstor Humberto Martínez, ex ministro de Justicia de Samper. Martínez cumple con la triple condición de haber sido samperista y de gozar de la confianza del gobierno norteamericano y de los conspiradores. Pero la verdad es que, además de que piensa lanzarse a la Alcaldía de Bogotá, los afectos de Martínez en Palacio han disminuido por su falta de incondicionalidad y por su simpatía con la posible candidatura de Valdivieso.No se descarta el nombre de Bernardo Gaitán Mahecha, quien además de ser un penalista de gran prestigio ha formado parte de un grupo de asesores que ayudaron al Presidente durante su defensa. El puntero, por el momento, es Alfonso Gómez Méndez. Aunque Medellín puede ser igual o más cercano al Presidente, Gómez tiene dos ventajas. Es penalista y tiene aceptación en la Corte. La Sala Penal de esta última se sentiría representada con la llegada de un experto en derecho penal por primera vez a ese importante cargo.Sin embargo la aceptación de Gómez Méndez es menos entusiasta entre los militares. Su paso por la Procuraduría lo marcó como un defensor de los derechos humanos. En su gestión se acusó a varios militares y se pidió, por primera vez, la destitución de un general, Jesús Armando Arias Cabrales, por los hechos ocurridos en el Palacio de Justicia.Un gran activo en la actual coyuntura para Gómez Méndez ha sido su posición frente al delito de enriquecimiento ilícito. Desde que era parlamentario en el año 1987 presentó un proyecto de ley para penalizarlo, el cual hundieron sus colegas.Posteriormente, como Procurador, fue el inspirador de la Ley 1895 de 1989, que fue aprobada el día de la muerte de Luis Carlos Galán y que es la base jurídica que ha hecho posible el proceso 8.000. Es esta Ley la que convirtió en delito el enriquecimiento ilícito derivado del narcotráfico. El mismo la aplicó en el caso más sonado de la época: la destitución del director de la Policía, general Guillermo Medina Sánchez. A pesar de que ha sido crítico frente a algunas interpretaciones de la Fiscalía sobre el enriquecimiento ilícito, para él la jurisprudencia de la Corte ha dejado el asunto resuelto. Prácticamente todos los acusados en el proceso 8.000 han pedido que los defienda, pero sólo aceptó el caso del ex canciller Rodrigo Pardo. A pesar de su cercanía personal con el Presidente, el no haber participado en el gobierno le da frente a la Corte y a la opinión pública una ventaja adicional de presentación. Aunque a estas alturas Gómez Méndez parece escapado del pelotón, todo esto se quedaría en especulaciones si Valdivieso decide quedarse.

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