08 diciembre 2012

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El paro judicial que aún sigue: ¡Qué descaro!

JUSTICIAEl gobierno, desde el 6 de noviembre, ya atendió el reclamo de los funcionarios de la rama judicial. Nadie entiende por qué un sector disidente de Asonal no ha querido levantar el paro ¿Qué hay detrás?

El paro judicial que aún sigue: ¡Qué descaro!.

Foto: LEÓN DARÍO PELÁEZ/SEMANA

Hasta esta semana nadie entendía por qué un sector del sindicato de la rama judicial (Asonal) se mantenía en paro a pesar de que desde el 6 de noviembre firmaron con el gobierno un acuerdo que dejó contenta a la gran mayoría de trabajadores de la rama judicial. Pero eso terminó siendo un asunto meno
r ante el absurdo anuncio que hizo Nelson Cantillo, líder de la disidencia que insiste en el paro. Su determinación es que van a ‘levantar’ el paro para poder salir a la vacancia judicial que va desde el 19 de diciembre hasta el 11 de enero. Y que luego, cuando regresen, continuarán con el paro.

No solamente no tiene coherencia que un paro se levante para salir a vacaciones, sino que la intención detrás de esa movida no habla bien de ellos: como la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial decidió no pagarles más salario a quienes no van a trabajar, el dirigente de los huelguistas va a levantar el cese solo para poder reclamar la prima de Navidad.

Tanto esta revista como el mismo gobierno consideraron en su momento que el reclamo de los trabajadores de la rama era justo, pero una vez acordados los pasos a seguir para reparar esa deuda histórica no tiene ninguna presentación que sigan en paro. Es más, la actitud del sector que sigue en paro da lugar a suspicacias sobre si con este cese de actividades, que perjudica a todo el país, están representando intereses distintos a los de los funcionarios judiciales.

Con el acuerdo firmado el 6 de noviembre, tanto el gobierno como los jueces, lograron que se hiciera efectiva la nivelación salarial aprobada en la Ley 4 de 1992, hace 20 años. Se aprobó un presupuesto adicional de 1,2 billones de pesos para nivelar gradualmente los salarios. Pero, contrario a lo que todos esperaban, un sector de Asonal, liderado por Cantillo, desconoció el acuerdo y pidió que para continuar sus operaciones era necesario un presupuesto de 3 billones de pesos y continuó en paro.

Esa división no es simplemente una diferencia de criterio con respecto al tema salarial. Sobre todo tiene que ver con una puja interna de poder en el sindicato, que se había mantenido en una fraterna unidad desde cuando se creó en los setenta por Jaime Pardo Leal. Pero en 2008 se dividió en dos fracciones cuando, a raíz de un paro que hacía el mismo reclamo de nivelación salarial, el entonces presidente Uribe decretó conmoción interior que le permitía declarar la emergencia judicial y relevar de sus cargos a los funcionarios que suspendieron labores. Entonces un ala de Bogotá que llevaba el liderazgo del sindicato proponía continuar el paro a pesar de las consecuencias. Y una fracción más moderada liderada por el antioqueño Luis Fernando Otálvaro prefirió suspender el paro y evitar la represión que se veía venir.

Desde entonces las tensiones entre el ala radical y la moderada no han parado. En la asamblea de este año el ala de Otálvaro con las comisiones de otros departamentos que comparten su actuar llegó a la reunión en Bogotá y no los dejaron entrar. Entonces hicieron rancho aparte y deliberaron en una asamblea propia. Al final de la jornada, quedaron dos juntas directivas, con sus respectivos presidentes, dentro del mismo sindicato. Uno era Nelson Cantillo, para el ala radical, y el otro, Luis Fernando Otálvaro, para el ala moderada.

El reciente paro ha dejado al desnudo la forma como actúa cada uno. Es más, antes de suspender las actividades, en octubre, Cantillo se había opuesto a salir al paro y el ala de Otálvaro logró convencerlo de que era necesario para conseguir los recursos para la nivelación. Finalmente, aceptó suspender las actividades.

El acuerdo al que llegaron las partes el pasado 6 de noviembre y que defiende Otálvaro se basa en un estudio contratado por el Consejo Superior de la Judicatura, que dice que esa suma aprobada es la necesaria para la nivelación. En cambio, los 3 billones que reclama Cantillo parecen no tener sustento técnico y es difícil que logre su aprobación. La ministra de Justicia, Ruth Stella Correa, considera que el paro ya concluyó desde la firma del acuerdo del 6 de noviembre y dice que en dos semanas ya las comisiones de estudio deben tener el estudio definitivo y se podrán firmar los decretos.

¡Como si la Justicia no tuviera suficientes problemas! Cantillo ha ordenado a sus bases mantener el paro hasta que se le permita conocer los decretos y no deja trabajar a los que consideran que ya todo está arreglado. Los huelguistas se encadenan a las puertas para no dejar entrar a las oficinas e incluso, como ocurrió la semana pasada, casi le incendian el carro a un director de Fiscalías que trataba de entrar a una sede judicial en Bogotá.
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