Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/09/20 22:16

La ‘desinflada’ de Progresistas, el partido de Petro

Con el retiro de María Mercedes Maldonado de la carrera por la Alcaldía de Bogotá, todo parece indicar que el movimiento del alcalde se desmoronó en los cuatro años de su gobierno.

Gustavo Petro pasó varios meses de su alcaldía promoviendo movilizaciones desde el balcón del Palacio de Liévano. Foto: Diana Sánchez / SEMANA.

Con la renuncia de María Mercedes Maldonado a la campaña por la Alcaldía de Bogotá, el Progresismo quedó en una situación muy incómoda para su futuro. No participará en las elecciones en las que debía defender el poder conquistado hace cuatro años. Y lo hizo prácticamente por sustracción de materia.

Progresistas fue el movimiento creado por Gustavo Petro en el 2011 tras su renuncia al Polo Democrático, con el que llegó a la Alcaldía. Liderados por Carlos Vicente de Roux y Angélica Lozano, entre otros, consiguieron nueve curules en el Concejo, todo un triunfo para un movimiento con apenas días de vida.

Petro, como todo líder natural, apuntaba a que la organización creada en torno a su figura se fortaleciera y que no fuera flor de un día. Entre otras, porque sería su plataforma para futuras aspiraciones políticas. Pero en menos de cuatro años, Progresistas se ha disminuido a tal punto, que ni pudo competir por la Alcaldía y su apuesta se reduce al Concejo, cuya lista de candidatos es liderada por el periodista Hollman Morris.

La desinflada de Progresistas puede ser causa de la falta de liderazgos en el gobierno Petro, pero también por las numerosas divisiones internas.

El primero en abandonar al movimiento fue Antonio Navarro, quien había sido secretario de Gobierno. Luego el concejal Carlos Vicente de Roux porque aseguró que Petro había renunciado a su lucha contra la corrupción.

La concejal Diana Alejandra Rodríguez, otrora petrista de primera línea, empezó a marcar distancias e, incluso, contó en su momento que Petro no recibía a ciertos concejales del movimiento. Diego García, también progresista, empezó a denunciar toda clase de supuestas irregularidades en decisiones de la Administración, a cuestionar los incumplimientos con las metas del Plan de Desarrollo y, a veces, parecía un concejal de la misma oposición.

Luego, el concejal Roberto Sáenz encabezó las críticas al proyecto Reserva Fontanar del Río, en el humedal de La Conejera, donde un cuñado de Petro levanta un conjunto residencial. Sáenz, que alguna vez fue cercano a Petro, se alejó.

Si poco quedaba, el pasado semestre se agrietaron los cimientos del partido en la búsqueda de quien sería el candidato heredero de Petro. Una disputa entre Hollman Morris y María Mercedes Maldonado que, lejos de debates de políticas públicas, se concentró en duelo de egos, zancadillas, envidias, rumores, insultos y agravios.

Con todo, poco queda de Progresistas, la sorpresa de las elecciones hace cuatro años.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.