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| 12/14/1987 12:00:00 AM

EL PASADO EN PRESENTE

Así cubrió SEMANA el Reinado Nacional de Belleza hace 40 años.

Elegida por el pueblo.-El lunes 10, a las 12 de la noche culminó en Cartagena el proceso de selección del tipo representativo de la belleza femenil colombiana, con la elección de la Señorita Bolívar, Piedad Gómez Román, a quien, en medio de la dificultad de la decisión, acompañaba el consenso público, según las apuestas cruzadas en el país, y las encuestas de los diarios.

FUNCION DE GALA.--El Teatro Cartagena se hallaba colmado el lunes en la noche, como nunca antes se había visto, y adornado con profusión de flores.
En el escenario la junta organizadora del certamen esperaba la llegada de las candidatas y el público ansioso de aplaudirlas, exigia su presentación.
La primera en subir al tablado fue doña Yolanda Emiliani de Pombo, reina de la belleza en 1934, última vez que en el país se había hecho un concurso de tal naturaleza. Luego, por orden alfabético de los departamentos que representaban, fueron llegando las 15 bellisimas candidatas a cada una de las cuales hizo un improvisado elogio lírico don José Nieto.
De todo el país se seguian por radio (Radio Miramar de Cartagena transmitía) los detalles de la ceremonia, y cuando el jurado se hallaba deliberando y comenzaban a conocerse las eliminatorias, Miramar calló por más de una hora. La impaciencia en todas las ciudades era enorme. Con Cartagena no había servicio de teléfono ni radio esa noche, Bogotá preguntaba a Barranquilla, Pasto a Cúcuta, Medellín a Cali, Bucaramanga a Santa Marta, Ibagué a Popayán, Pasto a Manizales, Quibdó a Tunja. En todos los lugares la respuesta era la misma: "Cartagena no contesta y la onda de Miramar se ha ido".
Al fin, cerca de la una da la madrugada del martes, la noticia estalló como una atómica: Señorita Colombia, había sido elegida Piedad Gómez Román, la representante de Bolívar. En esos momentos recibió la corona y el cetro que le entregó su antecesora y prima doña Yolanda Emiliani de Pombo. Como finalistas llegaron en su orden las señoritas Santander, Sara Consuegra Ordóñez; Valle, Myriam Ospina; Tolima, Luz Neira Caicedo, y Caldas, Beatriz Ronga Santamaría.
El amlncio de proclamación fue hecho por el alcalde de Bogotá, don Fernando Mazuera Villegas, y el discurso oficial lo pronunció el gobernador de Bolívar, señor José Gabriel de la Vega.

FERVOR NACIONAL.-Raras veces había sucedido en Colombia que un acontecimiento tan extraño a la política y a las catástrofes sociales -temblores, incendios, crímenes- lograra apasionar en forma tan absorbente a los ciudadanos de todos los rincones de la nación. En medio de acontecimientos políticos que tienen real importancia y que parecerían llevar a una crisis del actual estado de cosas, las gentes no hablaban sino de quién sería la más bella de su región, y quién la más bella de Colombia. En todas las capitales de departamentos se celebraron concursos, en los cuales el pueblo tomó parte efusiva. La prensa llenó sus primeras páginas, durante varias semanas, con los retratos de las candidatas, muchas de las cuales habrían podido figurar también como reinas. Altos intelectuales hicieron el elogio de las elegidas, en suntuosas veladas de coronación. Finalmente, aviones especiales condujeron a las más lindas muchachas de la nación a Cartagena y allí el pueblo les tributó los homenajes que sólo rinde, en momentos de efervescencia, a los grandes caudillos de la vida pública.
Esta fiesta se ha celebrado en Cartagena con ocasión del aniversario de la heróica declaración de independencia de esa ciudad (11 de noviembre de 1811) que costó la vida a los próceres que la suscribieron. De ahora en adelante se ha acordado por la junta calificadora, y a moción de uno de su miembros, el senador Gilberto Moreno, que los concursos de belleza se realizarán allí cada dos años.

LIMITES DE LA BELLEZA.-Las 15 celebridades departamentales oscilan entre los 18 y 21 años. Sólo 3 de ellas están fuera de ese límite: Piedad Gómez Román, la reina, que acaba de cumplir 22; Marina Peña Peña, de Magdalena, que tiene 17; y Sara Consuegra Ordóñez, de Santander, que solo tiene 16. La más alta de todas es Beatriz Ronga Santamaría, de Caldas, que mide 1,75, seguida inmediatamente por Magdalena Serna León, de Boyacá y Piedad Gómez, que llegan a 1,72. Las dos menos espigadas son: Luz Neira Caicedo, de Tolima y Carlota Durán Acevedo, de Huila, que tienen 1,62. Leve como una pluma es Blanca Olano Cuéllar, del Cauca, que apenas alcanza los 52 kilos; y, aun cuando muy esbelta por la altura de sus cuerpos, pesan 62 kilos, Beatriz Ronga y 60 kilos Sara Consuegra. Sólo 3 tienen el pelo negro; las demás oscilan entre el rubio claro y el castaño oscuro; y no hay ninguna que pueda representar exactamente el tipo moreno de la raza. Con excepción de Magdalena Serna, que nació en Viterbo, y de Myriam Ospina, del Valle, natural de Palmira, todas las demás son hijas de la respectiva capital de su departamento.

DESFILE DE IMAGENES
PIEDAD GOMEZ ROMAN. -Nacida en Cartagena, de familias hondamente vinculadas a la historia de la ciudad legendaria, la muchacha elegida reina y señora (o señorita), de Colombia, es alta y esbelta, y se mueve con la cadencia de palmera de las mujeres compenetradas con la vida del mar. El óvalo de su rostro es de una suavidad exquisita y la piel pura y ligeramente trigueña realza su suave encanto entre el marco de los cabellos castaños. Tiene los ojos oscuros, grandes y en forma de almendra, alto el arco de las cejas, despejada la frente, la nariz ligeramente aguileña, perfecta la dentadura. Vio la luz en el aristocrático barrio de Manga, en Cartagena, el año de 1925, en el hogar de don Roberto Gomez y doña Rafaela Román, que perpetúa las mejores tradiciones de la Ciudad Heroica. Se educó en Medellín, en el Colegio de la Enseñanza y terminó su bachillerato en el Colegio Americano de Cartagena. Es suave, cándida y alegre, y ama la lectura y la pintura.

ENRIQUETA GUERRERO RODRIGUEZ. -Nació en Pasto en 1928. Es su padre don Sixto Guerrero, gentleman-farmer, hijo del general Carlos J. Guerrero, antiguo parlamentario y dirigente político y uno de los hombres de más hermosa apostura que haya dado el sur de Colombia. Por línea materna es nieta del eminente ciudadano Pedro J. Rodríguez, hermano de Manuel Maria, el hombre público ciego, fallecido hace algunos años. Se educó en el colegio de las Franciscanas de Pasto, y ha viajado extensamente por Colombia. Es la mayor de su casa. Tiene los ojos oscuros, perfecta la cutis, y una extremada gracia en el porte. Es apasionada lectora de versos.

LUZ NEIRA CAICEDO.-Nació en Ibagué en 1927 del hogar raizal de Juancho Neira, recientemente fallecido, hijo del jefe del conservatismo en el Tolima y hombre público nacional, general Maximiliano Neira y de la bella y fina Clara Caicedo Buenaventura, hija de Gentil Caicedo y de Ana Josefa Buenaventura. Su tia Luz Caicedo (hoy viuda de Tono, y madre de Estela, otra de las candidatas a Miss Tolima), fue reina de la belleza de Ibagué en 1923. Tiene esta niña el pelo castaño, partido en dos a la manera romántica, grandes los ojos oscuros, preciosa la boca, el rostro más redondo que largo, la nariz un tanto pequeña. Como todas las ibaguereñas, es amante de la música y el canto.

BLANCA OLANO CUELLAR. -Es hija de reina. Su madre, Laura Cuéllar Wallis, ya fallecida, una de las más bellas mujeres de Colombia, fue coronada como soberana de la belleza en Popayán, por Guillermo Valencia. También Blanca nació en la Ciudad Fecunda. Su padre, don Manuel María Olano, es hijo de don Antonio Olano Borrero y de doña Adelaida Arboleda Cajiao. Abuelos maternos de Blanca son el eminente hombre de letras José Hilario Cuéllar, quien reside en Cali, y la finada doña María Wallis Cajiao, nieta del presidente José María Obando y sobrina nieta del sabio Francisco José de Caldas. Blanca se educó en Cali, y ha viajada varias veces al Ecuador, a casa de sus parientes los Urrutias. De gracia rebosante, de imaginación vivisima habla con animación y brillantez, y se deleita con el baile clásico; ha hecho especiales estudios de ballet. Tiene la nariz pequeña, grande la boca de precioso corte, ligeramente sobresalientes los pómulos. Luce una belleza un poco irregular, de aquellas que se hacen inolvidables por su personalidad; una suerte de Beaté du diable, que en los Estados Unidos le habria conquistado una fortuna como estrella de la pantalla .

MAGDALENA SERNA LEON.-De un hogar tradicional de Santa Rosa de Viterbo (cuna de los Reyes, de los Calderones, de los Torres y de otras grandes figuras colombianas), Magdalena nació en aquella ciudad boyacense en 1928. Son sus padres don Joaquín Serna y doña Herminia León. Abuelos paternos don Domingo Serna y doña Ana Josefa Cortés; maternos, don Jacinto León y doña Rufina Olarte, todos patricios terratenientes. Pero Magdalena prefiere los viajes a los deleites de la vida agrícola, y ha permanecido largos años en los Estados Unidos, en el Canadá, en Centro América. Es la menor de 9 hermanos y se educó en Bogotá, en el Colegio de las Casas. Se distingue por el juicio y la agudeza de sus apreciaciones y por una cultura y experiencia superiores a sus años. Sus facciones son finas, de la más pura raza, y su nariz es perfecta; pero aparece un poco adusta. Juega, en vez de póquer o bridge o rummy, el abolido tresillo de los abuelos.

ZULEMA ZUÑIGA CONDE.-Es un tipo de belleza meridional, muy española, muy ardiente. Sobre la tez morena y pálida hacen contraste unos grandes ojos verdes, con reflejos de oro. Tiene el pelo negro, carnosos los labios, un tanto respingada la nariz pequeña; y su risa franca y alegre es la principal característica de su personalidad. Nació en Condoto en 1928, pero se educó en Barranquilla. Su madre es doña Josefina Conde. Su padre, don Julio Zúñiga, hijo de don Gonzalo Zúñiga y doña Felicia Angel. Ama el mar y es una gran nadadora.

BEATRIZ RONGA SANTAMARIA.-A la perfección de sus facciones, une esta niña un aire de distinción que la asemeja a los retratos de las herederas de las casas reales. Es delgada, tal vez un poco demasiado delgada para su alta estatura, y es posible que esta circunstancia influyera para que no se le otorgase el título de Señorita Colombia. Tiene los ojos rasgados, recta la nariz, fina la boca; largo y arqueado el cuello de cisne. Ha residido largo tiempo en Bogotá, pero estuvo en el colegio de Manizales, su ciudad natal, y en Cali. Es hija de don Luis Ronga, importante hombre de negocios, de nacionalidad italiana, establecido en Colombia desde muchacho. Hizo este gran laborador una apreciable fortuna; y al perderla durante la crisis del año 1930, se fue al Chocó, en donde habita y en donde ha fundado una gran propiedad agricola. Su madre es doña Martina Santamaría, hija de don Cristóbal Santamaría y doña Matilde Angel, de la ilustre familia de Antioquia, pero nacida en Caldas. Es una gran lectora de obras románticas. Una hermana suya, Yolanda, también muy bella, es la esposa del conductor político Gilberto Alzate Avendano. Beatriz nació en 1926.

STELLA CARDOZO VASQUEZ. -La madre de esta muchacha, Stella Vásquez Pérez y todas sus tías, principalmente Blanca, reina de la belleza en Bogotá, han sido deslumbrantes por su belleza y notorias en nuestro medio por la altura de sus cuerpos. La delegada de la capital en Cartagena es menos alta, pero no menos esbelta, y tiene la figura cándida, fina, frágil, de las jóvenes inglesas. Parece hecha de porcelana y toda ella es suavidad, cortesía, sencillez, ingenua gracia. Blanca y sonrosada, rubia, con ojos del color del café y manos largas y pálidas, de Stella Cardozo cuadra decir la locución familiar de que parece un ángel, y merecería ser retratada con un arpa. Nació en Bogotá en 1927, se educó en un colegio de religiosas. Su padre es el conocido hombre de negocios don Alfredo Cardozo, popular mente llamado "El obispo".

CARMEN MEOZ CANAL. -Esta muchacha es hija del eminente facultativo, de renombre nacional, doctor Enrique Meoz Pulido y de doña Josefina Canal Camargo. Abuelos paternos: Francisco de Paula Meoz y Eugenia Pulido Briceño. Abuelos maternos: Alejandro Canal y Vicenta Camargo. Emparentada con la ilustre prosapia del general Leonardo Canal, de los Briceños, parientes de Santander, de los Pulidos, próceres venezolanos. Tiene apenas 17 años, y nacida en Cúcuta, se educa actualmente en Bogotá. No es extraño, pues, que tenga un aire infantil, que contrasta con su figura esbelta. Sus ojos son intensamente azules, luminosos y puros, y el cabello es castaño claro. Una hilera impecable de dientes descubre la continua sonrisa de sus finos labios. Su afición particular es la música, y se interesa también en los trabajos científicos de su padre.

CARLOTA DURAN ACEVEDO. -También muy infantil en su aspecto es la Señorita Huila, y también con razón sobrada. Nació en 1930, ayer nada más, en el año en que se inauguró la administración Olaya Herrera. Su rostro menudo es una fiesta de candidez y alegría, iluminada por ojos de una extraña luminosidad que descubren con asombro el panorama del mundo. Tiene la nariz pequeña, y grandes la boca y las pupilas. Es una fisonomía radiante, que, heredera de la raza pura del Huila, parece toda de oro como la de las venecianas, por tener del mismo tono la tez y los cabellos. Natural de Neiva, sus padres son: don Eduardo Durán y doña Aydée Acevedo. Actualmente estudia bachillerato en Bogotá, y sigue cursos de música. Es además, gran nadadora.

BLANCA ARISTIZABAL.-Nació en Medellín en 1927, pero su hogar es de la población de Santo Domingo. Su padre es don Santiago Aristizábal y su madre doña Margarita Giraldo. Es una de las muchachas más elegantes más agasajadas y mejor vestidas de Medellín, en donde hizo sus estudios en el Colegio de las Hermanas. Es extremadamente blanca y de cabellos de color canela. Los ojos grandes y hundidos dan un interés muy especial a su fisonomía. Se interesa en la historia, y es una entusiástica equitadora.

JUDITH BLANCO D'ANDRIES.-Pertenece a la muy elegante familia de los Blanco de la Rosa tan populares y respetados en la vida de Barranquilla. Su padre, don Rafael, fue gobernador del Atlántico durante la primera administración López. Su madre es la bella dama doña Sara D'Andreis. Es nieta del ilustre hombre público Pedro Blanco Soto y de su esposa doña Martina de la Rosa. Nació en 1927 en Barranquilla, y ha estudiado varios años en colegios de los Estados Unidos. Habla el inglés como el castellano. Hace dos años fue reina del Carnaval de Barranquilla. Es una mujer completa, porque a su fina belleza une una tremenda gracia, que la hace popular, y un sorprendente juicio para apreciar gentes y cosas. Estudia música y pintura, y gusta de la pesca en el mar. En el óvalo del rostro, un tanto alargado, resaltan los ojos grandes y limpios y aparece enmarcado por una cabellera rebelde.

MYRIAM OSPINA BENOIT. -Nacida en Palmira en 1928, ha vivido largamente en Estados Unidos y en el Canadá, en donde recibió una esmerada educación. Al reciente regreso de su último viaje a Nueva York, dejó alelado a Cali con la elegancia de las toilettes que trajo. Es hija de Fermín Ospina, hijo a su turno de don Fermín Ospina y de doña Leonor Benoit de ascendencia francesa. Habla varios idiomas como propios y es una de las figuras más brillantes de la sociedad caleña. La perfección de sus rasgos la hizo quedar de finalista con Piedad Gómez Román ante el jurado de Cartagena. De las dos, Myriam tiene mas chic, pero Piedad tiene más majestad. En realidad la Señorita Colombia es la mujer real o regia, de Colombia.

SARA CONSUEGRA ORDOÑEZ.-Es una niña casi, pero por sus gracias y virtudes es de las mujeres más apreciadas y queridas de Bucaramanga. Allí nació en 1931, del hogar formado por don Pedro Consuegra y doña Mariela Ordóñez, ambos de viejas y prestigiosas familias de Santander. El abuelo paterno de Sara, don Félix J. Consuegra, varias veces senador y representante, fue uno de los más notables institutores nacionales. Sus abuelos maternos fueron don Crisostomo Ordóñez y doña Sebastiana Guzmán. Sara tiene una belleza delicada y fina, con ojos nostálgicos de color pardo claro y cabellera de un rubio oscuro. Será una de las mujeres más bellas que puedan admirarse cuando los rasgos clásicos de su rostro, la nariz perfecta, el arco de la boca, la despejada frente, adquieran la madurez de la juventud. Esta niña estudia actualmente su bachillerato en Bucaramanga y es amante de la poesia clásica y de la novela sicoanalítica.

MARIA PEÑA PEÑA.-Es una morena llena de gracia y vivacidad, que apenas tiene 17 años. Nació en Santa Marta en 1930 y es hija del antiguo gobernador del Magdalena, don Joaquín Peña Rhenals y de su prima y esposa doña Alicia Peña. Su pelo y sus ojos son de un mismo color: canela oscuro. Sus labios delgados, corta la nariz de aletas anhelantes. Conversa, baila, camina con garbo saleroso. Nació en Plato y se educó en Santa Marta, y ha cobrado grande afición por el estudio de la literatura colombiana. Es, además, como buena costeña, una excelente nadadora; y es muy arriesgada equitadora.
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