Viernes, 20 de enero de 2017

| 2004/03/21 00:00

El poder y los medios

'Poder & medio', el libro de SEMANA y Aguilar que circula desde hace unos días, abre un sano y necesario debate sobre el papel de la prensa frente a los diversos poderes.

El poder y los medios

No hay hombre moderno que se resista a los medios de comunicación", dice el prólogo del libro Poder & medio que lanzaron la revista SEMANA y la Editorial Aguilar en días pasados. "Son el pan de cada día: para sentirse informado, conectado, parte de algo, para tomar decisiones, para poder criticar al prójimo o para admirarlo, para soñar con mundos mejores y para asquearse de mundos indiferentes, para expresar lo que se siente o identificarse o con lo que sienten otros, para protestar por lo que se sufre y compartir lo que se goza. Son el cuarto poder. Poder y medio porque son más que un poder".

Esta obra, una colección de ensayos de 12 autores, entre periodistas y columnistas de SEMANA, es una provocación a abrir el debate sobre cómo ejercen los medios su poder, cuál es su relación con otros poderes, cómo se conectan con la democracia y el interés público, y cómo construyen la agenda diaria y forman a la opinión pública para que interprete lo que sucede.

"Este es un libro de periodistas que reflexionan sobre su oficio con una naturalidad sin pretensiones, tratando de decirles a los otros cómo es esa máquina de construir información que los desvela y los entusiasma", escribe en el epílogo del libro el reconocido analista de medios Germán Rey.

Escrito con el sello de cada autor, el libro se mete a fondo con temas espinosos. Héctor Abad Faciolince explora, con gran humor, las tentaciones de los periodistas frente a los halagos de las empresas privadas. "Si yo tenía dudas sobre la importancia que tiene el periodismo para construir opiniones, para orientar a los lectores, esas empresas me habían dado la prueba indirecta. La opinión independiente valía tanto, que las empresas me la querían comprar, sin decírmelo abiertamente, con regalos", escribe Abad en su ensayo.

Así mismo, Hernando Gómez Buendía analiza las dificultades de los medios para atraer a los ciudadanos a que participen en el debate de lo público, con información de calidad y sin sensacionalismo. José Fernando Hoyos descubre las falencias que tienen los medios al no recordar la historia, y a la vez, no son conscientes de que sus publicaciones son la base de la historia que se escriba en el futuro. Alejandro Santos describe cómo medios masivos y terrorismo son una pareja bien avenida por naturaleza, y propone estrategias para no convertirse en cómplices fáciles del terrorismo. "El desafío de la prensa en Colombia es informar en medio de un archipiélago de grupos terroristas que se quieren hacer sentir y tienen una enorme capacidad de desinformación", escribe Santos.

Eduardo Arias no ahorra en autocrítica cuando mira la proclividad de los reporteros colombianos a elevar a las figuras deportivas con la misma facilidad con que los destrozan. "Pasamos al justo y necesario orgullo de los 'puros criollos' -Copa América 87, Atlético Nacional campeón de la Copa Libertadores, la más que decorosa presentación de Colombia en el Mundial Italia 90- que se transformó, en ciertos casos, en un culto chovinista y excluyente en el que, de manera muy curiosa, se pasaba del culto a la humildad al culto a la prepotencia", dice Arias, con un tono que nunca pierde la ironía.

Mauricio Sáenz -con datos reveladores, como que de las 300 más grandes firmas de información, 272 son estadounidenses, europeas o japonesas- pone de manifiesto cómo la prensa de los países del Tercer Mundo, como Colombia, no tiene una visión propia de lo que acontece en el mundo, sino que depende en demasía de los medios de comunicación de los países ricos. Juanita León muestra la facilidad con la que los medios trivializan el cubrimiento del conflicto armado colombiano. "En la realidad de un conflicto son más los momentos en que no pasa nada y reina la zozobra, la espera, la nostalgia que las fracciones de minutos cargados de adrenalina que luego el cine y los periodistas registran para la eternidad", explica León.

No es, sin embargo, un libro que se quede en la consabida autoflagelación. Presenta sí las carencias de los medios, pero en una forma que reivindica el oficio del periodista. Algunos de los artículos analizan la capacidad que tiene la prensa de criticar el poder, de controlarlo y de fortalecer la opinión y mejorar la sociedad.

Por ejemplo, María Teresa Ronderos rescata la importancia de la prensa libre como ingrediente indispensable para que los ciudadanos encuentren sus verdades y por eso argumenta que también se deben defender aquellas ideas erradas o equivocadas. Vladdo resalta la inmunidad de los caricaturistas frente a los poderosos, no porque los políticos acepten de buena gana que se los ridiculice, sino porque "con las caricaturas existe un grado de tolerancia social que no se da en los demás casos. hay quienes dicen que es inútil pelear con un caricaturista". Ramiro Guerrero pone en evidencia cómo no puede vivir el mercado capitalista sin la transparencia que le impone la información, y Santos y Ronderos, en un capítulo conjunto, señalan que tampoco puede haber democracia sin la luz que arrojan los medios sobre los candidatos y la agenda pública en cada elección. Claudia García describe cómo los nuevos medios electrónicos e Internet contribuyen a crear comunidades de intereses globales. "Hoy millones de personas se unen ya no por afinidad racial, nacional o ideológica, sino por intereses o causas comunes: el amor por los animales, el gusto por la comunidad hindú, haber vivido una tragedia familiar, etc.", dice García. Y, por último, Daniel Samper Ospina recoge la ya larga tradición del nuevo periodismo que convirtió la vida cotidiana en algo digno de relatarse con la pasión y la belleza de cualquier acontecimiento extraordinario.

Poder & medio, cuya coordinación y edición estuvo a manos de Ronderos, editora general de la revista, nació del ciclo de conferencias llamado Cátedra Semana, que desde hace casi dos años ha llevado los columnistas y periodistas de Publicaciones SEMANA a diversas universidades del país. Cada uno de los 13 ensayos del libro recoge los temas que se discutieron con los estudiantes y que con la publicación se pretende presentar ahora a todos los ciudadanos. Se busca iniciar un diálogo que hacía falta sobre qué es lo que tienen los medios que hace que la gente los ame y los odie tanto.

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