Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2008/06/14 00:00

El Presidente contraataca

Álvaro Uribe le ganó un 'round' de credibilidad a Yidis, pero queda por resolver ante la justicia el 'round' de la compra de su voto. SEMANA revela las pruebas que tienen contra la pared a la ex congresista.

Varios testigos, entre copartidarios, amigos y familiares de Yidis Medina, han ido a la Fiscalía a denunciar más de 10 delitos que la ex congresista habría cometido

Uno de los muchos talentos del presidente Álvaro Uribe, y se lo reconocen por igual sus amigos y sus enemigos, es su extraordinario manejo de los medios de comunicación. Pero lo que nunca el país había presenciado, en sus ya casi seis años de gobierno, es que los utilizara para dar una pelea jurídica y se convirtiera en litigante de su propia causa en horarios de alto rating.

Será la justicia la que se encargará de decidir si altos funcionarios como el ex ministro de Interior y hoy embajador en Roma, Sabas Pretelt; el ministro de Protección Social, Diego Palacio, y hasta el mismo mandatario, incurrieron en el delito de cohecho. Pero, sin duda, en menos de una semana, el presidente Uribe en su faena mediática logró hacer un quiebre en el caso de la 'Yidis-política' y le ganó un round de credibilidad ante la opinión.

No sólo expidió seis comunicados en cinco días, sino que apareció en entrevistas de radio y televisión y gracias a ello puso sobre el tapete buena parte de la estrategia jurídica del gobierno, que consiste en mostrar unos muy complejos antecedentes de Yidis Medina.

El mandatario dejó al descubierto que el caballito de batalla de la defensa será demostrar que a Yidis no le compraron el voto para aprobar la reforma que permitió la reelección del presidente Uribe, sino que la ex congresista se dedicaba al chantaje. Es decir, que los cargos que según ella le dio el gobierno para pagar el favor recibido, y que son una de sus principales pruebas ante la justicia, en realidad eran cargos entregados por meritocracia, y ella, con gran habilidad, se aprovechaba de los funcionarios nombrados, les decía que estaban allí gracias a ella y les cobraba un porcentaje de sus salarios.

SEMANA revela las pruebas que tienen contra la pared a Yidis y que sin duda ayudan a la estrategia jurídica del gobierno.

La pelea se volvió a calentar el miércoles pasado, cuando el presidente Uribe se puso los guantes y decidió subir al ring. Acusó a la ex congresista de chantajear a Tomás, uno de sus hijos, y dijo que toda su familia fue testigo de la intimidación y que está dispuesta a declarar ante las autoridades. "La señora lo llamó insistentemente para pedirle que necesitaba hablar con su papá, porque iba a pasar algo muy grave", dijo el primer mandatario en un primer asalto. La ex parlamentaria trató de recuperarse de ese primer golpe y de inmediato tomó aire y sostuvo desde la cárcel: "A Tomás no le conozco ni el timbre de la voz". Uribe no se salió del ring y mostró en el siguiente asalto desde Pereira fechas, horas y números telefónicos de las llamadas del celular de Yidis a Tomás.

En el siguiente combate, la ex congresista sostuvo a través de un comunicado que desconocía el celular 312 5079823 que figuraba en la planilla de Comcel y las llamadas entrantes al hijo del Presidente. "¿Quién es el abonado de esa línea?", preguntó. La respuesta no se hizo esperar. Al finalizar la semana, el ministro de Protección, Diego Palacio, le mostró a la prensa las declaraciones que hacía 15 días le había dado Yidis a la Procuraduría. En la diligencia judicial le preguntaron qué números celulares empleaba antes y después de la votación de la reelección. Yidis dio a conocer cuatro celulares, entre los que estaba el que mostró el Presidente en la planilla del celular de su hijo. "Esos celulares los sacamos con un amigo que tiene una empresa que se llama Obras de Colombia", sostuvo Yidis el pasado 28 de mayo.

La ex congresista santandereana tuvo un resbalón que casi la lleva a la lona al final de la semana. Su abogado, Ramón Ballesteros, visiblemente molesto, aceptó que su cliente mintió cuando dijo que jamás había llamado a Tomás Uribe. "Es una mentira. Creo que aquí hay una falta de ella que me parece grave porque en un debate como el que se dio esta semana con el propio señor Presidente, yo sí considero que le pegó muy duro a la credibilidad de Yidis Medina, a la credibilidad en el contexto del asunto que se estaba denunciando de un posible chantaje o extorsión", sostuvo el jurista.

Hay quienes cuestionaron el hecho de que el presidente Uribe se metiera en la pelea de la Yidis-política y se pusiera a 'litigar' públicamente. El periódico El Tiempo en su editorial del viernes dice: "Desde la Casa de Nariño proliferan declaraciones, más apropiadas para anuncios sobre grandes decisiones de Estado que para contradecir las denuncias de un personaje tan cuestionable como Yidis Medina".

El Presidente da su propia explicación. "¿Por qué no voy a entrar en esa pelea, si ella encarna la hipocresía del criminal cuando negó las llamadas a mi hijo?". Testigos que conocen al dedillo a Yidis, como familiares y funcionarios de la alcaldía de Barranca, han llegado en los últimos días a la Fiscalía para contar de las andanzas de la ex congresista, en el puerto petrolero donde nació hace 37 años.

Lo más grave de las denuncias es la prueba que presentó un médico santandereano a quien Yidis le prestó una plata y como garantía le hizo firmar un pagaré en blanco, que cinco años después, la ex congresista llenó y lo presentó como la "prueba reina" de las dádivas que recibieron del gobierno ella y el ex representante a la Cámara Teodolindo Avendaño para que votaran por la reelección (Ver recuadro). De ser esto cierto, Yidis estaría mintiendo una vez más a la justicia.

Con las evidencias que tiene la Fiscalía, Yidis terminaría purgando en la cárcel más años de los que ella se imaginaba cuando se autoincriminó por el delito de cohecho y se acogió a sentencia anticipada. Esta semana se conocerá la condena que le imponga la Corte Suprema de Justicia. Pero Yidis podría ser procesada por otros delitos, entre ellos el secuestro, por el cual la Fiscalía la llamó a indagatoria, el viernes pasado. Falta ver qué suerte le espera en otros no menos graves como peculado, extorsión, chantaje, robo, hurto, tentativa de homicidio, injuria, calumnia, falso testimonio, falsedad procesal y falsedad en documento privado (Ver recuadros).

De Yidis, el país apenas está conociendo su pasado. Vivía en un barrio popular con su madre. Fue haciendo carrera política en su tierra, Barrancabermeja, en donde fácilmente en las esquinas se cruzaban guerrilleros y paramilitares y en donde la corrupción caminaba por los despachos públicos. "Yidis no es de una generación espontánea, sino que tiene muchas espuelas y aprendió de los viejos políticos las artimañas para robarle toda la plata del mundo a Barranca", dice Alfredo Serrano, autor del libro Yidis, la elegida, que está próximo a salir y cuenta todos sus secretos. (Ver recuadro).

Durante mucho tiempo, el fotógrafo santandereano Jesús Villamizar mantuvo varias fotografías que podrían demostrar los nexos de Yidis con la guerrilla, hasta que se vio obligado a quemar las copias y los negativos, según él, por las amenazas que recibió contra su vida (Ver recuadro).

En su vida política, unas veces en el partido liberal y otras en el conservador, cogió vuelo cuando se lanzó como concejal en 1992 y comenzó a escalar peldaños hasta llegar al Congreso. A través de la cooperativa Integrar, que fundó en 1999, creó un programa para darles empleo a madres campesinas, y varios testigos le han aportado a la justicia las pruebas que demostrarían el engaño a las madres y el mal manejo de los dineros que el gobierno le dio para obras sociales.

En este debate, el de las investigaciones y los medios, Yidis, hoy detenida en la cárcel El Buen Pastor, queda muy mal parada. Pero todavía faltan por definirse otros cuatro frentes de batalla: el de la Comisión de acusación, que investiga al Presidente; el de la Procuraduría, que abrió un proceso disciplinario a los altos funcionarios implicados, y los de la Corte Suprema y la Fiscalía, en donde se definen los casos penales. 

"Yidis la elegida"
E­n 300 páginas, el periodista santandereano Alfredo Serrano, lanzará en los próximos días el libro que cuenta la vida de Yidis Medina. Según el autor será una “bomba”. Serrano conoce las andanzas de su paisana al dedillo. Revelará fotos inéditas de ella con el ELN y sus relaciones con las Farc. Sus reuniones con Horacio Serpa en plena Yidis-política. Sus contactos con Telesur, el canal de televisión del presidente venezolano Hugo Chávez, a través del cual ella planeaba ventilar el escándalo. “Además, voy a contar la verdad de los contratos con Ecopetrol, el robo de millonarias sumas de dinero a través de la cooperativa Integrar y sus nexos con las AUC. Es una historia que encierra corrupción, robos, drogas, contratos y fiestas. Yidis estaba en ese combo que le robó toda la plata del mundo a Barranca. Además, hay una grabación en la que habla mal hasta del periodista Daniel Coronell”. 
 
¿Falsificación del pagaré de Teodolindo?
Falsedad en documento privado y fraude procesal.
Y­idis no se imaginó que apareciera el verdadero firmante del pagaré que le dio a la justicia como “prueba reina” para demostrar que ella y el ex representante Teodolindo Avendaño aceptaron dádivas del gobierno a cambio de su voto por la reelección. Se trata del médico y ex concejal de Barrancabermeja Jorge Luis Escalante, a quien Yidis le prestó 15 millones de pesos hace cinco años, y como garantía le hizo firmar un pagaré en blanco. El médico pagó la deuda, pero no le reclamó a ella el original del documento. Sorprendido, vio en la revista Cambio su firma en un pagaré de 450 millones de pesos, al lado de la del notario 67 de Bogotá, Luis Camilo O’Meara. Buscó la copia que había conservado y al confrontar los dos pagarés, el número era el mismo. Pero no sólo eso. A Yidis se le olvidó que en el de Teodolindo anexó dos cláusulas al reverso de la hoja, que prueban que el ex representante y ella se prestaban plata desde 1998.
 
“Es mi familiar pero no está cuerda”
Julio Almanza Gómez la implica en peculado, robo y chantaje.
 
E­s el gerente de la Cooperativa para el Desarrollo Integral del Magdalena Medio (Integrar), creada desde 1999, a la cual le adjudicaron contratos del Invías por 4.000 millones de pesos para obras que nunca se hicieron. El Plan Colombia le dio 1.800 millones de pesos para darle empleo a madres campesinas. La plata se perdió. Sin embargo, Yidis recibía honorarios, le pagaban el arriendo, los servicios públicos de su casa y sus tarjetas de crédito. “Mi sueldo era de dos millones y medio. Tenía que entregárselo todo a Yidis y ella me dejaba 300.000 pesos para vivir. Ella siempre ha estado detrás de esta cooperativa y les cobraba 25.000 pesos a las madres para acceder a un crédito de 30 millones, pero nunca se les dio esa plata y ella se quedó con 300 millones. Y eso que ellas son del barrio en donde ella creció. Para mí, Yidis tiene como 33 personalidades. Estuvo internada en el Hospital Militar en Bogotá donde le recomendaron ver a un siquiatra. Cuando fue concejal, se autosecuestró para que el presidente Samper le diera prebendas”, le dijo a la Fiscalía y le entregó todas las pruebas .
 
La amenaza al fotógrafo Jesús Antonio Villamizar
Presunta tentativa de homicidio
 
E­ste hombre de 47 años decidió contarles a las autoridades que el 11 de septiembre del año pasado, en Barranca, se le acercó un hombre y le dijo: “‘Si usted se pone a ‘güevoniar’ con las fotos de Yidis, a entregarlas o a venderlas, lo jodemos. Esta mierda es en serio‘. Se levantó la camisa y me mostró un arma”. Se trataba de unas fotos que ‘Chucho’ tenía en su poder de la ex congresista Yidis Medina con miembros del ELN. “Después de llamadas extrañas, le hice saber a ella que las fotos y los negativos los había quemado. Luego, ella y César Guzmán, su asistente, me ofrecieron 20 millones de pesos para que les consiguiera unas fotos con las que pudiera hundir al senador Luis Alberto Gil y al gobernador Hugo Aguilar por vínculos con las AUC, para desprestigiar al gobierno. Le dije que no sabía de qué me estaba hablando, y me dijo: ‘Lo llevo a usted y a su familia al Hotel Tequendama por 15 días con todo pago. Le compro una moto, un computador y una cámara digital. Usted puede hacer fotomontajes. Yo necesito eso para defenderme del problema que tengo. Se lo suplico, se lo imploro’”.
 
Plagio del secretario de Hacienda
A responder por secuestro extorsivo y rebelión
 
AYidis la Fiscalía la vinculó formalmente, el viernes pasado, a la investigación que adelanta por secuestro y rebelión en el caso del ex secretario de Hacienda Ricardo Sequea. En diciembre de 2000, el funcionario fue secuestrado en Barranca y amenazado de muerte junto con dos funcionarios más. Le exigían a la Alcaldía el pago de cuentas atrasadas para las madres escobitas afiliadas a la cooperativa Integrar. “Al sitio del secuestro llegó Yidis por la noche y dijo: ‘estas cosas ocurren en Barrancabermeja porque ustedes nunca hacen nada, maten a ese perro hp’. Logré salvarme por un supuesto pacto entre los secuestradores con alguien que nunca supe quién era. Conocí a Yidis Medina el 20 de diciembre, cuando reclamó el pago de estas cuentas, y al día siguiente ya estaba ordenando mi secuestro y mi muerte”.
 
La extorción a la notaria
Sandra Patricia Domínguez Mujica, abogada
 
“Todavía no entiendo cómo me dejé embaucar por ella. Yo trabajaba en Santa Marta y me iba muy bien. Vivía tranquila hasta que un amigo santandereano, amigo de Yidis, me pidió mi hoja de vida para aspirar a la Notaría Segunda de Barranca, mi tierra, pero jamás fui cuota de ella ni de nadie en el gobierno. En los seis meses que estuve en el cargo, ella llegaba desesperada, y llorando me decía que le hiciera un préstamo porque no tenía ni con qué pagar los servicios públicos ni cómo mantener a sus hijos. Me dejé engañar. Le llegué a prestar hasta 54 millones de pesos que jamás pagó. Cuando le reclamé, me dijo que la dejara en paz, que yo era una muerta de hambre. Me hizo sacar de la notaría y luego, por méritos, logré entrar a Caprecom, en donde hoy tengo el sueldo embargado por confiar en ella”.
 

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