Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1995/12/25 00:00

"EL PRESIDENTE PODRIA HABERSE RETIRADO MIENTRAS SE ACLARAN LAS RESPONSABILIDADES"

La ex embajadora en París, Gloria Pachón de Galán, rompe su silencio, explica por qué se retiró y opina sobre la crisis política.

"EL PRESIDENTE PODRIA HABERSE RETIRADO MIENTRAS SE ACLARAN LAS RESPONSABILIDADES"

GLORIA PACHON DE GALAN, LA VIUDA DEL más importante líder politico colombiano de finales de siglo, había decidido renunciar a su cargo como embajadora del gobierno de Colombia en París desde mediados del año. A finales de agosto todo pareció indicar que la protocolización de su renuncia sería cuestión de días, y así lo registraron varios medios de comunicación del país, entre ellos SEMANA. En esos momentos se conoció la renuncia de la ex canciller y embajadora en Londres, Noemí Sanín, y la opinión pública colombiana creyó que se desencadenaría una cascada de renuncias en las representaciones diplomáticas como consecuencia del hecho de que varias de las personalidades que ocupaban esos cargos consideraban que las acusaciones sobre la filtración de dineros del narcotráfico en la campaña presidencial de Ernesto Samper les hacía insostenible permanecer en sus cargos.
Pero las cosas se dieron de otra manera. Gloria Pachón decidió esperar algunas semanas para definir su salida y otros embajadores llegaron a la conclusión, como lo dijo públicamente uno de ellos, de que eran diplomáticos y no jueces.
Finalmente, Gloria Pachón envió su carta de renuncia a finales de septiembre. A los pocos días de que esto sucediera, SEMANA se comunicó con la embajadora en París para solicitarlc una entrevista. Gloria Pachón respondió que daría el reportaje una vez abandonara formalmente tanto el cargo como la residencia de la embajada.
Hace pocos días lo hizo y se instaló con sus tres hijos en un pequeño apartamento en la capital francesa. Desde ahí aceptó responder el cuestionario de SEMANA y rompió su silencio de casi dos meses, expresando sus opiniones sobre la situación del presidente Samper y las acusaciones sobre filtración de dineros del narcotráfico en su campaña, así como sobre la Fiscalía y los últimos avances en las investigaciones sobre el asesinato de su esposo. El siguiente es el texto completo de la entrevista:

SEMANA: Los episodios que precedieron a su renuncia de la embajada fueron bastante confusos. Primero hubo diferentes versiones en torno de su salida, luego usted desmintió que hubiera renunciado y un mes después, finalmente, renunció. ¿A qué cree usted que se debió tanta confusión?

GLORIA PACHON DE GALAN: La confusión se produjo quizás porque algunos medios de comunicación se adelantaron a los acontecimientos. La verdad es que desde hacía varios meses había tomado la decisión de retirarme de la embajada y solo esperaba el momento oportuno para hacerlo. No el momento de producir un impacto en la opinión pública, sino al contrario, aquél que en lo posible no afectara el excelente período de relaciones con Francia que habíamos vivido en los últimos meses. En particular porque estaban por culminar algunos proyectos, de algunos de los cuales hablé en mi carta de renuncia (el caso del video 'Robo de órganos' y el festival de Biarritz) y los dos se produjeron en el mes de septiembre.

SEMANA: Pero, en resumidas cuentas, ¿por qué renunció usted?, ¿qué tanto influyó en su decisión el proceso por las acusaciones de infiltración de dineros del cartel de Cali en la campaña electoral del presidente Samper?

G.P.G.: Para mí era muy difícil continuar en la embajada cuando aparecían serios indicios sobre la utilización de dineros del narcotráfico en la campaña presidencial. Todo el mundo en Colombia sabe que Luis Carlos fue asesinado por advertir al país el peligro de aceptar, hacer concesiones o cerrar los ojos ante este tema del narcotráfico, y no lo hizo por capricho, o por terquedad, mucho menos por trascendentalismo, sino porque era consciente del peligro que éste representaba para la estabilidad de la sociedad colombiana.

SEMANA: Dentro de los mensajes confusos que la opinión pública recibió con respecto a su salida está la aceptación del cargo de zar antisecuestros por párte de Alberto Villamizar, su cuñado, y una de las personas que más cerca estuvo de Luis Carlos Galán. ¿Cómo puede leerse o interpretarse el ingreso de Villamizar al gobierno casi al mismo tiempo que usted se retiraba?

G.P.G.: Es cierto que Alberto Villamizar fue una de las personas que estuvo más cerca de Luis Carlos en su carrera política, y debo decir que es uno de sus seguidores que mejor y más fielmente ha interpretado en sus actuaciones los ideales del Nuevo Liberalismo. Sin embargo no compartí su decisión de aceptar un cargo en el gobierno en la situación actual. Y solo la puedo entender por su deseo de contribuir a la solución de uno de los más graves problemas que tiene Colombia hoy como es el secuestro. Claro que en materia de decisiones políticas yo respeto las suyas tanto como él las mías. Es cierto que mi renuncia coincidió con su nombramiento, pero el hecho no significa sino eso: una coincidencia.

SEMANA: Muchas personas creen, con sobrada tazón, que Luis Carlos Galán murió no sólo por sus verticales posiciones frente al narcotráfico, sino muy especialmente por sus reiteradas denuncias sobre la penetración de las mafias en la política. Teniendo eso en cuenta, ¿qué sentimientos le despierta a usted el hecho de que seis años después de ese sacrificio el propio Presidente de la República esté acusado de haber sido elegido con dineros del narcotráfico?

G.P.G.: No creo que exista duda alguna sobre los motivos por los cuales Luis Carlos fue asesinado y que fue él quien, desde mediados de los años 70, advirtió sobre los peligros de la infiltración de las mafias en la política. Por ello y por la tragedia que Colombia vivió en los años 80 en pérdida de vidas humanas y desintegración moral, es inconcebible que la campaña presidencial recibiera dineros del narcotráfico. Sin embargo mi sentimiento es de esperanza, porque el respaldo que se la ha dado al Fiscal General de la Nación, quien sin duda interpreta los principios de Luis Carlos, y a las investigaciones que adelanta la Fiscalía, demuestra que los colombianos han adquirido verdadera conciencia sobre la magnitud de este problema y sobre la necesidad de erradicarlo por completo.

SEMANA: Como usted sabe, la opinión colombiana parece muy dividida frente a la crisis actual. Hay quienes creen que el presidente Samper debe renunciar si se comprueba que hubo dineros del narcotráfico en su campaña. Hay quienes creen que solamente debería renunciar si, aparte de comprobarse la presencia de esos dineros en su campaña, se demuestra que él lo sabía. ¿Usted qué piensa?

G.P.G.: Pienso que para dar una salida, al menos temporal, a la crisis, el Presidente podría haberse retirado mientras quedaban establecidas las responsabilidades de quienes, según él mismo, habrían actuado 'a sus espaldas'. Creo que esto hubiera sido menos traumático para el país.

SEMANA: Muchos dirigentes, incluida usted, han dicho que hay que esperar los fallos de la justicia. El problema es que Alfonso Valdivieso, la persona alrededor de la cual se ha creado un casi unánime consenso sobre su autoridad para pronunciarse sobre este delicado asunto, no puede procesar al Presidente y la suerte de éste está en manos del Congreso, muchos de cuyos miembros están vinculados al tema de los narcodineros. Entonces, ¿qué tribunal debería decidir, en su concepto, la permanencia del primer mandatario?

G.P.G.: Es cierto que la acción del Fiscal General de la Nación tiene límites en el proceso. Pero también es cierto que sus conclusiones serán suficientes para que los colombianos estén en capacidad de conocer la verdad y exigir luego de los tribunales competentes fallos ajustados a la ley y a la justicia.

SEMANA: En el hipotético caso de que el Presidente renunciara, ¿qué salida cree usted que debe darse: que lo reemplace el vicepresidente Humberto de la Calle, que el Congreso elija al sucesor o alguna salida distinta?

G.P.G.: Muchos países con sistemas políticos semejantes al nuestro han creado la figura del vicepresidente, el cual asume la primera magistratura, en casos establecidos por la Constitución, tal como se aprobó también en Colombia. Se trata entonces de una salida respaldada por la Constitución sobre la cual, en el caso de Colombia, no debería haber discusión.

SEMANA: A lo largo de todos estos meses de debate sobre el tema de la financiación de la campaña, el gobierno se ha defendido argumentando que hay una conspiración en su contra, de la cual harían parte las autoridades norteamericanas, Andrés Pastrana, el ex presidente César Gaviria y hasta algunos medios de comunicación. ¿Cree usted en esa conspiración? ¿Qué opinion le merece ese argumento del gobierno?

G.P.G.: Todo depende de lo que se entiende por conspiración. De un lado está el ejercicio de la oposición a los gobiernos, que a veces es bastante dura y no siempre se basa en 'calumnias'. Y de otro lado está la libertad de expresión, sin duda una de las conquistas más importantes de la democracia, que contribuye a formar en los ciudadanos una capacidad de análisis y una mentalidad crítica saludables como elementos de participación ciudadana en los procesos políticos. Algunos sectores en Colombia han dado al ejercicio de estos derechos el nombre de conspiración, lo cual es incorrecto.

SEMANA: Cuando hace año y medio usted contradijo afirmaciones del entonces fiscal Gustavo de Greiff en el sentido de que el magnicidio de Galán estaba aclarado, planteó usted interrogantes sobre la posible participación de intereses políticos -y no sólo del narcotráfico- en el crimen. Ahora que la Fiscalía ha realizado nuevas capturas y avances en el proceso, ¿qué espera usted que se aclare a este respecto?, ¿qué intereses políticos cree usted que pudieron intervenir?

G.P.G.: La historia es tan reciente que no pueden descartarse algunas hipótesis en cuanto a las responsabilidades en el crimen. Naturalmente no estoy en capacidad -ni debo hacerlo- de acusar a nadie directamente. Pero bastaría pensar en aquellos para quienes la llegada de Luis Carlos a la Presidencia significaba la pérdida de ciertos privilegios y el fin de lo que él llamó las "vacaciones morales" que tanto daño causaron a la sociedad colombiana.

SEMANA: ¿Por qué cree usted que ese punto nunca fue, en estos seis años de indagaciones, un objetivo de las investigaciones?

G.P.G.: Ese motivo lo desconozco, y precisamente es uno de los nuevos puntos que están siendo investigados por la Fiscalía General de la Nación, a la cual tengo que agradecer, de manera especial al fiscal Alfonso Valdivieso y al vicefiscal Adolfo Salamanca, la atención que dieron a mi solicitud, la cual corresponde al anhelo de los colombianos que siguieron a, Luis Carlos y consideraron su muerte como una gran pérdida para el país.

SEMANA: Finalmente, ahora que se retira de la embajada, ¿a qué piensa dedicarse? ¿Desea volver a Colombia?

G.P.G.: Volver a Colombia es mi mayor deseo y el de mis hijos. Desafortunadamente creo que no es el mejor momento para regresar, lo cual no significa indiferencia hacia lo que nos ocurre pues antes por el contrario, más que nunca quisiera contribuir a la solución de algunos de los problemas que vivimos. Al menos de los que estén a mi alcance. Por lo pronto lo que más me preocupa es la educación de mis hijos. Espero poder permanecer con ellos por algún tiempo en París y trabajar desde aquí para la Fundación Luis Carlos Galán.

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