Martes, 24 de enero de 2017

| 2010/04/10 00:00

El problema del párkinson

La enfermedad que padece Antanas Mockus no afectaría su capacidad de gobernar. Sin embargo, él no debería descartar comprometerse a no buscar la reelección para sacar el tema del debate electoral.

El problema del párkinson

La noticia de que Antanas Mockus sufre del mal de Parkinson provocó un enorme impacto en la opinión pública y se convirtió en el tema del día en todos los medios. El propio Mockus fue el que dio la noticia. En la misma entrevista, en La W, en la que le daban la chiva de que estaba a escasos 5 puntos del puntero Juan Manuel Santos, el ex alcalde, con la franqueza que lo caracteriza, ante una pregunta sobre los rumores que circulaban sobre sus problemas de salud admitió que sufre esa enfermedad.

"Es una cosa que tal vez hubiera debido mantenerse en privado, pero aprovecho para decir que hay un diagnóstico de comienzo de párkinson". A renglón seguido dio un parte de tranquilidad: "No afecta las actividades mentales. El pensamiento, la creatividad, el conocimiento funcionan perfectamente bien. Hay algo de temblor en las manos que alguna gente notó. El pronóstico son 12 años o más de vida normal gracias a la medicación".

Y remató evocando una figura cristiana, similar a la que utilizó cuando se lanzó por segunda vez a la Alcaldía de Bogotá y en la pila del Parque Nacional pidió perdón a los bogotanos por no haber terminado su primer mandato: "Entiendo la preocupación ciudadana, pero espero que no me crucifiquen por una enfermedad que me afecta en lo físico y no en lo mental".

En otros países, como Estados Unidos, en donde la salud del primer mandatario es un tema de debate público, una revelación como esta podría acabar de un tajo con cualquier aspiración presidencial. Pero en Colombia, donde existe una tradición de respeto por el derecho a la intimidad, este tipo de noticias no afecta automáticamente, ni mucho menos hunde, una campaña. De hecho en el país hay un antecedente reciente. Virgilio Barco fue presidente con una enfermedad mucho más grave porque afectaba sus capacidades mentales y a pesar de ello el tema nunca fue motivo de polémica pública.

La solidaridad con el profesor Mockus, ahora protagonista de la revolución verde, se hizo evidente el mismo viernes en la reacción de los lectores a la noticia publicada en Internet. El respaldo fue mayoritario. "No veo ningún impedimento. Yo he visto a muchos gobernar con 'párkinson mental' y nadie les dijo nada", escribió Miangeles en eltiempo.com. "Si Mockus es el del párkinson ¿por qué son los demás los que tiemblan?", anotaba otro en lasillavacía.com. Y uno más escribió en Twitter: "No importa que Mockus tenga párkinson porque igual los colombianos sufrimos de alzhéimer". Ese mismo día el número de fans de su página de Facebook tuvo un crecimiento récord: casi 20.000, para llegar a 200.000.

También se da por descontado que ningún otro de los candidatos va a referirse de manera negativa a la situación de Antanas Mockus y, si llega a tocar el tema, lo haría en términos estrictamente científicos. Juan Manuel Santos, según dijo a los medios, de inmediato dio la orden a todo su equipo de nunca mencionar la enfermedad del ex alcalde.

Sin embargo, el hecho de que no lo mencionen no quiere decir que no sea un tema de la campaña. El mal de Parkinson es una enfermedad complicada y los informes preliminares dados el viernes por los médicos pueden llegar a ser un poco simplistas.

Esta enfermedad, que no se sabe por qué da, implica que la fábrica de dopamina en el cerebro se cierra, no produce más este neurotransmisor que es el responsable de que la persona se mueva de manera rítmica, cíclica y dirigida. Cuando aparecen los primeros síntomas -como en el caso de Mockus, el temblor de la mano derecha- quiere decir que ya no hay dopamina en el organismo.

A Mockus le diagnosticaron el mal hace 10 meses. La progresión es impredecible porque depende del enfermo y de su historia neurofisiológica. Pero hay un consenso entre los científicos de que en términos generales los pacientes viven muy bien de 10 a 12 años luego del diagnóstico y que el párkinson, aunque es degenerativo, no mata. El médico personal del ex alcalde, Rodrigo Pardo, dijo que la enfermedad está en una "etapa preliminar o muy inicial" y que sólo presenta un movimiento exagerado en su mano derecha que no afecta su capacidad motora.

SEMANA consultó a William Weiner, jefe de neurología del centro médico de la Universidad de Maryland y autoridad mundial en el estudio del párkinson, y este aseguró: "Una persona a la que se haya diagnosticado la enfermedad de Parkinson definitivamente puede tener un alto cargo en el nivel ejecutivo sin problemas". Y recordó que "Janet Reno fue fiscal general de Estados Unidos cuando tenía párkinson. Andy Grove es un ejecutivo, cabeza de Intel, que también lo tiene y hay muchos congresistas de Estados Unidos con la enfermedad".

Al comentarle la situación de Antanas Mockus dijo: "El mejor consejo es juzgar a estas personas por sus ideas. El párkinson puede afectar las funciones mentales pero sólo en las etapas más avanzadas de la enfermedad. La depresión puede presentarse pero también es tratable. La gente con párkinson puede funcionar muy bien por muchos años". Y el reconocido neurólogo colombiano Remberto Burgos complementa: "Es una enfermedad propia de la edad, no está afectando sus habilidades cognitivas y eso se ve cuando uno lo escucha. Está igual que otro que tiene una condición crónica, como la hipertensión o la diabetes".

Sin embargo, el temblor es la expresión más simple del mal. El párkinson también causa lentitud en los movimientos, el habla se puede ver afectada ya sea porque habla muy rápido o muy lento, y los que padecen de párkinson sufren muchas veces de depresión, que no es severa, y de ansiedad. El propio Mockus lo reconoció a Caracol Radio: "De melancolía o depresión he sufrido en algún momento, pero son temas en los que me gustaría guardar discreción". Tanto la depresión como la ansiedad se pueden tratar, dicen los médicos, así como también se dan medicamentos, como la dopamina, para controlar los síntomas del párkinson. Estos medicamentos, que se deben tomar cada tres o cuatro horas, tienen efectos secundarios como movimientos involuntarios y alucinaciones que, según los especialistas, no representan riesgo ni amenaza y pueden ser tratados.

La primera vez que el mundo notó que el papa Juan Pablo II tenía párkinson fue en 1992 cuando, ante millones de feligreses, le empezó a temblar la mano izquierda en la que sostenía unas hojas en el acto de beatificación de José María Escrivá de Balaguer. Sólo muchos años después se empezó a notar el efecto sobre sus movimientos y la postura de su cabeza.

En el caso de Antanas Mockus, que está en una etapa incipiente de la enfermedad, esta no tiene por qué convertirse en una hecatombe para su campaña. Además, el hecho de que su fórmula a la Vicepresidencia sea Sergio Fajardo, una figura de talla presidencial, le da mayor fortaleza a su aspiración. Pero si se tiene en cuenta que la enfermedad que padece no es totalmente inocua y que está en juego nada menos que la capacidad física de un candidato para ejercer la Presidencia de un país con problemas críticos y complejos, no sería descabellado que Antanas Mockus asumiera el compromiso de no reelegirse en caso de llegar a ser Presidente.

El viernes, en el noticiero CM&, dijo que si salía elegido iría por la reelección. No obstante, teniendo en cuenta que una enfermedad como esa tiene un progreso diferente en ocho años que en cuatro, no es de descartar que tenga que revaluar su pensamiento. Una posición en ese sentido, sin duda, eliminaría de plano el tema del párkinson de la campaña.

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