Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/26/2015 9:00:00 PM

El pulso entre el grupo de Pacho Santos y el de María Fernanda Cabal

El grupo del ex vicepresidente se opone a las candidaturas de dos personas cercanas a la representante y que son herederas de controvertidos políticos de la capital.

Las aguas en el uribismo, en su capítulo de Bogotá, aún andan convulsas y lejos de volver a su cauce. La renuncia de su director, Miguel Uribe, que no ha sido aceptada por Álvaro Uribe, dejó en evidencia un fuerte pulso interno por poder, el cual protagonizan dirigentes de gran figuración.

Semana.com conoció nuevos detalles de la disputa que hoy tiene enfrentados a los uribistas en Bogotá. Y aunque parecía que el Centro Democrático estaba cohesionado alrededor de la candidatura de Francisco Santos a la Alcaldía de Bogotá, un importante sector del movimiento no está muy convencido de que el ex vicepresidente sea la mejor carta para las elecciones del 25 de octubre.

Ese sector que no está del todo jugado por Pacho Santos lo lidera la representante a la Cámara María Fernanda Cabal. Y aunque no pretende atravesársele a su candidatura, por lo menos quiere imponerse a la hora de entregar los avales para los candidatos al Concejo de la capital.

Y es que del grupo de Cabal hacen parte Carolina Villegas y Liliana Alfonso, dos candidatas al Concejo que no cuentan con el visto bueno de los que sí están jugados con la candidatura de Pacho Santos, como es caso de Miguel Uribe, quien renunció a la dirección única del partido.

Carolina Villegas es hija de Luis Bernardo Villegas, quien fue secretario de movilidad de Samuel Moreno y renunció tras irregularidades en el sistema de semaforización. Mientras que Liliana Alfonso perteneció al partido de La U y se le señala como heredera política del exconcejal Hipólito Moreno, uno de los implicados en el denominado 'carrusel' de la Contratación de Bogotá. Por eso es que el sector de Pacho Santos ha impedido que a estas dos candidatas se les entregue el aval del partido.

La semana pasada, luego de la renuncia de Miguel Uribe, se llevó a cabo una Asamblea en la que, según fuentes del partido, María Fernanda Cabal y su grupo intentaron darle un golpe al sector ‘pachista’. La representante Cabal, según quienes participaron, armó un bloque para que se le escogiera en la dirección del partido, con el argumento de que ella fue la cabeza de lista a la Cámara en Bogotá, la cual, a la postre, resultó la más votada en las elecciones del año pasado.

Pero este golpe no prosperó. Entre otras, porque el expresidente Álvaro Uribe, Óscar Iván Zuluaga y Francisco Santos advirtieron que el nuevo director debe tener el visto bueno de los tres.

Carolina Villegas, además, venía oficiando como la secretaria de la dirección, cargo que le otorgaba la función de firmar los avales concedidos. En otras palabras, ella que es candidata, podría tener acceso a información privilegiada del partido y terminaría firmando su propio aval, circunstancia que ha puesto en evidencia las desventajas que tienen aquellos candidatos que no están dentro de la dirección del partido.

Mientras pasan los días, la tensión aumenta. Y cada vez se advierte más necesaria la intervención del expresidente Álvaro Uribe, jefe natural y fundador del Centro Democrático.

Aunque la fractura, según los relatos, es cada vez más evidente, dirigentes del partido aseguran que son tensiones naturales al interior del partido.  

“Hay una puja normal en un partido en construcción las cuales son normales cuando se avecinan las elecciones”, dice la representante Tatiana Cabello, quien aseguró que el uribismo en Bogotá “está unido frente al nombre de Francisco Santos”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.