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| 10/25/2011 12:00:00 AM

El voto-finish en las elecciones locales

Según las encuestas, las intenciones de voto en Bogotá y Medellín están reñidas. En Bucaramanga y Manizales, hasta hace poco la tendencia era parecida. Análisis.

La campaña por la alcaldía de Bogotá no ha sufrido mayores cambios de suerte y las intenciones de voto por Gustavo Petro, de Progresistas, y Enrique Peñalosa, de La U y el Partido Verde, han mostrado un empate técnico en varias encuestas. La candidata Gina Parody, independiente, repuntó en los recientes sondeos de opinión y se encuentra en un tercer lugar con muy poca diferencia de los punteros.

En Medellín la tendencia ha mostrado un aumento de la intención de voto por Luis Pérez, avalado por firmas, quien repuntó hasta alcanzar a Aníbal Gaviria.

Y en Bucaramanga y Manizales hasta hace muy pocos días los sondeos mostraban cabeza a cabeza, entre los candidatos, pero las encuestas más recientes comienzan a mostrar un ascenso de uno de los punteros. En cada caso el comportamiento de los apoyos manifiestos, sin embargo, tiene explicaciones distintas. Veamos:

Bogotá

En Bogotá, según la más reciente encuesta de Ipsos Napoleón Franco, Petro obtuvo el 22 por ciento de la intención de voto; Peñalosa, el 19 por ciento; y Parody, el 17 por ciento. Si se tiene en cuenta que el margen de error es del 4 por ciento cualquiera de los tres podría ser el próximo alcalde.

La campaña, según los analistas, carece de genialidad. Todas las propuestas se parecen, y los candidatos no han logrado distinguirse radicalmente en sus discursos. Jorge Gaitán Villegas, experto en pensamiento estratégico la definió en su artículo Elecciones de Bogotá: Campaña electoral en clave de drama, escrito para Razonpublica.com, así: nunca había sido tan vacía la campaña. Nunca se había aburrido tanto el coro silencioso, esperando que llegara por fin su momento estelar”.

En ese “coro silencioso”, que definirá los resultados, al promediar todas las encuestas hasta ahora publicadas, hay un 19 por ciento de personas que no han definido su voto o no quieren votar. Y ellos son los que finalmente inclinarán la balanza.

En entrevista con Semana.com Gaitán Villegas explica por qué, en su criterio, la campaña al final se definirá en un voto-finish. Fue una campaña basada en lo políticamente correcto”, dice.

Se refiere al hecho de que los candidatos, basados en los consejos de sus asesores, arriesgaron muy poco, dijeron lo que la mayoría esperaba oír y dejaron notar muy poco sus debilidades. Ninguno de los candidatos causó sorpresa como lo hizo Antanas Mockus en 1994 cuando ganó por su estilo, con un discurso simbólico y con una campaña sui generis.

De hecho, la cuota dramática en estas elecciones corrió por cuenta de él cuando decidió retirar su aspiración, a final de septiembre, y apoyar a Parody. De esta manera la candidata subió entre 5 y siete puntos porcentuales en las encuestas. Pero al final no rebasó a ninguno.

Para Gaitán es sorprendente que en una campaña con tres jóvenes como Parody, Carlos Fernando Galán (Cambio Radical) y David Luna (Partido Liberal) la campaña haya sido tan conservadora. “Los tres no parecen jóvenes, sino políticos tradicionales”, dijo.

La falta de emoción, según los estudios, desestimula el voto. Por eso es previsible una abstención alta y que el candidato sea elegido con menos del 30 por ciento de la población apta para votar (4.904.572 personas). Ese porcentaje de apoyo, como lo han señalado varios observadores, podría generar problemas de gobernabilidad para el alcalde entrante. Está por verse si en el cubículo, que es donde un gran porcentaje va a resolver su dilema, la tendencia de las encuestas se confirma o se revierte.

Medellín

La campaña en Medellín se ha polarizado entre dos candidatos: Aníbal Gaviria, avalado por el Partido Liberal, y Luis Pérez Gutiérrez, por un movimiento de firmas.

Según la encuesta de Ipsos Napoleón Franco mencionada, Gaviria registró el 30 por ciento de la intención de voto mientras que Pérez el 28 por ciento. El margen de error nuevamente arroja un empate técnico.

Pero al contrario de lo ocurre en Bogotá, en Medellín los candidatos representan dos puntos de vista sobre la ciudad muy diferentes. Para Adolfo Maya profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad EAFIT, “el empate es en términos cuantitativos, pero desde el punto de vista cualitativo, se ven dos tipos de proyectos de ciudad distintos”.

En su criterio, Gaviria representa la continuidad de un proyecto que arrancó hace ocho años con Sergio Fajardo, mientras que Pérez representa sectores tradicionales de la política en Medellín.

Gaviria quiere continuar con una propuesta ya ensayada, puesta en escena. Mientras que Pérez acude a una base social de apoyo de un sistema clientelar y patrimonialista del Estado”, dice Maya.

Para el analista el empate técnico se explica porque a pesar de que las administraciones recientes han hecho un esfuerzo por incluir a los ciudadanos y modernizar la administración, “aun hay sectores golpeados por la deuda social en donde Pérez ha logrado aceptación”.

El potencial electorado de Medellín es más de 1 millón 200 mil personas. Sin embargo, el 16 por ciento de los encuestados por Ipsos Napoleón Franco, en la medición más reciente, dijo que “no sabe si votará o probablemente no votará”.

Para Maya, de las mediciones se infiere que al final los electores no se decidirán por un programa sino que votarán “en contra de alguien”.

Bucaramanga

Según una encuesta de Invamer Gallup publicada el pasado 12 de octubre por Caracol Radio y El Espectador, en la capital santandereana había un cabeza a cabeza: Martha Elena Pinto, de La U y el Partido Conservador, obtuvo el 33 por ciento de la intención de voto y Luis Francisco Bohórquez, del Partido Liberal, el 31 por ciento.

Sin embargo, según otra encuesta hecha por Ipsos Napoleón Franco publicada el pasado 21 de octubre, Bohórquez obtuvo el 36 por ciento de intención de voto, mientras que Pinto, el 27 por ciento. En el mismo estudio de opinión el 44 por ciento de los encuestados respondieron que independientemente de su voto creían que el ganador sería Bohórquez, y el 27 por ciento dijo que Pinto.

Aunque no son comparables las dos encuestas, pues obedecen a técnicas de recolección, universos y momentos distintos, en criterio de Julio Acelas, director del Observatorio Ciudadano de Bucaramanga, la más reciente muestra una tendencia que coincide con otros sondeos.

Pero durante toda la campaña, la intención de voto registrada en las encuestas fue muy pareja porque los candidatos no habían demostrado sus diferencias. Estas, según explicó el analista, salieron a flote en las últimas semanas.

Pinto, según lo han registrado los medios de comunicación, está apoyada por los estratos altos de la ciudad, sectores económicos, y partidos como La U, el Conservador y un sector del PIN. Bohórquez es apoyado por la clase media, y cuenta con el respaldo del Partido Liberal, el Partido Verde y el Polo Democrático.

En criterio de Acelas, tres temas han definido la campaña en los últimos días.

El primero fue el tema ambiental. “Bohórquez ha expresado una oposición muy radical a la explotación minera en las zonas de reserva. Pinto ha demostrado su anuencia a las iniciativas privadas”, dice.

En segundo lugar, los candidatos han tenido la oportunidad de enfatizar en sus orígenes. “Bohórquez se ha conectado más con la mayoría debido a sus raíces populares. Pinto pertenece a una familia poderosa de la ciudad”.

Y en tercer lugar, se desató una campaña negativa en contra de Bohórquez, sobre asuntos personales. “Eso acabó por tener un efecto boomerang sobre la campaña de Pinto”, explica Acelas.

Según el analista, Bucaramanga es una ciudad de clase media, donde desde hace varios años el voto dejó de ser de maquinaria. El estrato 1 y 2 pone el 20 por ciento de los votos, el 3 y el 4, el 60 por ciento, y el 5 y el 6 el 10 por ciento.

Manizales


Según una encuesta del Centro Nacional de Consultoría, en Manizales (Caldas) también se registraba un empate técnico hasta hace un par de semanas. No obstante, según otro estudio de opinión de la misma firma, publicado el viernes pasado, Jorge Eduardo Rojas, de Salvación Nacional y la U, ha logrado el 33 por ciento del apoyo ciudadano, y José Fernando Mancera, inscrito por firmas, tiene el 24 por ciento de respaldo.

Para Eduardo Lindarte, coordinador del departamento de de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Manizales, en las últimas semanas la campaña de Mancera “perdió dinámica”.

En criterio del analista, el candidato dejó de asistir a algunos debates y no hizo presencia activa en medios de comunicación. Pero, advierte, no hubo ningún hecho determinante del cambio en la tendencia.

Rojas es percibido como el candidato apoyado por el alcalde, Juan Manuel Llano, lo cual él ha negado. Por eso, indica Lindarte, “falta ver si el problema del agua lo podría salpicar y restarle algunos votos”.

Se refiere a que la ciudad lleva casi una semana sin agua por fallas en el acueducto de la ciudad, hecho que ha derivado en críticas a la administración actual. El alcalde ha dicho que el próximo jueves estará resuelto el problema y ha dicho que no es cierto que era previsible.

En esa ciudad, el 6 por ciento de los encuestados por el Centro Nacional de Consultoría ha dicho que votará en blanco y el 19 por ciento que aún no sabe o no responde. El porcentaje revela un alto grado de inconformismo.



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