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| 3/8/2014 7:00:00 AM

¿Qué está en juego en las elecciones de este domingo?

Los resultados de la jornada electoral de este 9 de marzo pueden cambiar el ajedrez político de manera significativa.

1 La prueba de fuego para Uribe

Es la primera vez en Colombia que un expresidente se lanza al Congreso. Se trata de Álvaro Uribe, que encabeza una lista cerrada al Senado por un movimiento que creó llamado Centro Democrático. La gran pregunta es: ¿Cuántos congresistas va a sacar? Porque según el número de curules que logre, el mapa político del país puede cambiar o no. Una cosa es si la lista saca 20 senadores y otra muy distinta si saca ocho.

Hace cuatro años en promedio cada senador salió con 100.000 votos, pues el Partido de la U, que logró 28 senadores sacó poco menos de 2,8 millones de votos y el Partido Conservador, que logró 22 sacó poco más de 2,2 millones de votos. Siguiendo esa línea, si la lista de Uribe saca 1 millón de votos lograría diez senadores, y si saca 2 millones 20.

La más reciente encuesta de Datexco señala que la lista más votada sería la del Centro Democrático con 23,4 por ciento de los votos. Eso, en teoría le significaría 23 o 24 senadores, si se mantiene el nivel de votación de hace cuatro años que fue de más de 10 millones de votos válidos. Los resultados de este domingo dirán entonces si las encuestas en materia de Congreso son exactas o no.

Uribe, desde el punto de vista electoral, tiene a su favor que ha mantenido su popularidad en las encuestas y que ha venido recogiendo algunos indecisos. En su contra está la confusión que se ha creado sobre cuál es su partido. El propio Uribe ha tratado de dejar claro que es el Centro Democrático, pero el Partido de la U ha dedicado su publicidad en televisión a tratar de mantener la confusión.

Lo que sí se puede adelantar con certeza es que estas elecciones parlamentarias serán un primer round electoral entre el uribismo y el santismo y que Álvaro Uribe será el primer expresidente de Colombia en convertirse en senador. 

2 Lo que significa para el presidente Santos

La Unidad Nacional ha sido un gran acierto en la estrategia política del presidente Juan Manuel Santos. Desde el principio del gobierno logró armar una coalición mayoritaria en el Congreso, tal vez como ningún otro en los últimos 50 años, y gracias a ella pudo sacar las reformas más críticas. Esa falta de oposición en el Congreso le facilitó la gobernabilidad y los debates de control político, con excepción de los del senador Jorge Robledo, brillaron por su ausencia.

Los resultados de estas elecciones parlamentarias pueden tener un impacto significativo en ese aspecto. Hay dos escenarios posibles: uno, si los partidos que en este momento están apoyando la reelección de Santos (La U, Liberal y Cambio Radical) obtienen el 51 por ciento o más de las curules, y otro, si obtienen menos. En el primer escenario, tener una mayoría simple con sus partidos aliados le daría cierta tranquilidad al presidente, para su segundo mandato, en caso de que sea reelegido. Lo contrario, sacar menos, lo pondría en la tarea de hacer alianzas con partidos como el Conservador o los verdes o el Pin (opción ciudadana). Eso, de todas maneras, no sería difícil, pues ambos han demostrado que se alían fácil con quien está en el poder.

De otro lado, también será importante para el presidente Santos el desempeño que tenga cada uno de los partidos que hacen parte de su coalición. En el caso del Liberal y Cambio Radical la expectativa es que aumenten el número de curules de 2010 (los liberales 17 senadores y 38 representantes, y Cambio Radical 8 senadores y 16 representantes). En el caso de La U lo que se espera, en teoría, es que pierda terreno (28 senadores y 48 representantes). Sin embargo, en la costa apuestan que senadores de La U, como Musa Besaile y Bernardo ‘Ñoño’ Elías, van a sacar altas votaciones gracias a que fueron de los más beneficiados de la ‘mermelada oficial’ como han informado varios medios.

3 ¿La ola blanca?

El candidato sorpresa de las elecciones de 2014, según las encuestas, es el voto en blanco. Sin embargo, puede darse un comportamiento diferente en las elecciones parlamentarias y las de Presidencia en mayo. Según la última encuesta de Datexco, publicada el fin de semana pasado, el voto en blanco para las parlamentarias estaría en 19,4 por ciento versus el 41 por ciento que según el mismo sondeo votaría en blanco para las presidenciales.

Es la primera vez en la historia del país que el voto en blanco registra tan alto en las encuestas previas. Pero la gran incógnita es si se va a traducir en votos. Existe la probabilidad de que la gente prefiera quedarse en la casa. De hecho, históricamente el porcentaje de voto en blanco en los sondeos tiende a desinflarse en las urnas.

La pregunta es ¿hasta dónde se puede desinflar un voto en blanco que hoy figura con el 20 por ciento o si por el contrario se puede consolidar? Hace cuatro años, el voto en blanco fue del 3 por ciento en el Senado, para cerca de 400.000 votos. En realidad, el resultado que en ese entonces llamó la atención fueron los votos nulos, pues representaron cerca del 15 por ciento, para casi 2 millones.

Si bien se espera que en las elecciones presidenciales de mayo el voto en blanco juegue un papel significativo, las parlamentarias serían el abrebocas de hasta dónde puede efectivamente llegar.

4 El número de votos por Peñalosa

La estrategia de la consulta interna se ha convertido en un trampolín interesante para competir en las presidenciales. Así ocurrió, por ejemplo, en 2006, cuando la consulta interna del Polo catapultó a Carlos Gaviria y lo llevó a sacar en las presidenciales la más alta votación para un candidato de izquierda. Y también en 2010, cuando la consulta interna del Partido Verde puso a Antanas Mockus ad portas de ganar la Presidencia.

Esta vez, en 2014, solo habrá una consulta interna para elegir candidato presidencial, la del Partido Alianza Verde, pero esta vez tiene una particularidad, la campaña no ha sido tan intensa como fue en su momento la de Gaviria contra Antonio Navarro o la de Mockus contra Lucho Garzón y Enrique Peñalosa.

Por el contrario, esta vez, la campaña entre Peñalosa y los senadores John Sudarsky y Camilo Romero ha sido bastante accidentada. El exalcalde de Bogotá es el favorito, según la Gran Encuesta de RCN y SEMANA; el 25 por ciento de los consultados dicen que votarán por él. Mientras que Sudarsky y Romero tienen un 3 por ciento.

La clave estará en el número de votos que saque el ganador, que se presume será Peñalosa. Hace cuatro años Mockus ganó con 822.000 votos ante Peñalosa (490.000 votos) y Garzón (275.000 votos), respectivamente, lo que sumó un total de 1.587.000 votos. Y también le dieron un impulso importante al Partido Verde que en ese momento sacó cinco senadores.

Hoy las cosas se ven mucho más difíciles. Mockus se retiró del partido y llegaron los Progresistas de Gustavo Petro, que trataron de hacer todo lo posible para que Peñalosa no tuviera la opción de ser candidato. Por eso para Peñalosa el desafío no es tanto ganar, como lograr que su campaña despegue.

5 ¿La izquierda se fortalece o desaparece?

El impulso que la izquierda tomó en 2006 con los dos millones de votos a la Presidencia que sacó el candidato del Polo Carlos Gaviria se ha ido desvaneciendo con el paso del tiempo. De las 11 curules del Senado que el mismo partido logró en ese entonces, bajó a ocho senadores en 2010. Y ese retroceso fue significativo teniendo en cuenta que el Polo no estaba propiamente huérfano de poder, pues ha tenido la Alcaldía de Bogotá tres periodos en línea y tuvo también la de Cali. De hecho, los hermanos de los alcaldes Samuel Moreno y Jorge Iván Ospina –Iván Moreno y Mauricio Ospina– fueron elegidos senadores por el Polo en la tanda de 2010. 

La situación ahora no es mejor. Tras el descalabro de la alcaldía de Samuel Moreno, y la división interna que llevó a los progresistas a unirse a la Alianza Verde, al Polo le queda la fuerza que pueda imprimir Jorge Robledo, tal vez el senador más destacado del Congreso actual, Iván Cepeda, que salta de la Cámara al Senado, y lo que puedan recoger candidatos nuevos como Rodolfo Arango, académico y columnista, o Juan Luis Castro, hijo de la exsenadora Piedad Córdoba.

En un ejercicio hipotético, si se suman los votos que obtuvieron en 2010, los cuatro senadores que le quedan al Polo (Robledo, Ospina, Parmenio Cuellar y Alexander López), suman 283.000 votos. Los otros senadores se fueron para Alianza Verde. Ese total estaría lejos de los 450.000 votos que se calcula sería el umbral necesario para que los partidos queden con vida.

Sin embargo, eso no es tan automático, aún está por conocerse la fuerza que puede tener el movimiento Marcha Patriótica que de alguna manera, estaría llamado a votar por el Polo.

6 Tres partidos en la cuerda floja

Tras los resultados del domingo, tres partidos podrían estar en riesgo de desaparecer por no llegar al umbral mínimo. Este equivale al 3 por ciento de los votos válidos de todo el país y el partido que no esté por encima de ese porcentaje queda por fuera del juego.

Se trata de una novedad en estas elecciones, pues la reforma política que aprobó el Congreso en el 2009 determinó que, para el 2014, subió el umbral del 2 al 3 por ciento. Y eso es una diferencia significativa para partidos chiquitos. Por ejemplo, en 2010, con 210.000 votos superaron el umbral, y para 2014 se ha dicho que deben lograr 450.000 votos, eso sobre la base de que fueran 15 millones de votos válidos. Pero esa es una apuesta alta, considerando que en 2010 fueron 13 millones el total de votos y poco más de 10 millones los votos válidos.

Los partidos que están en riesgo son cuatro: Opción Ciudadana, que es el antiguo Pin, y el Mira, que difícilmente lograrán superar el umbral. Así como el Polo y los Verdes, que tienen más opciones de mantenerse con vida.

7 ¿Seguirá el Capitolio en cuarentena?

El Congreso de la República aún no se ha curado de la epidemia de la parapolítica ni de otros males que lo aquejan. En 2010, al menos 35 senadores elegidos tenían investigaciones pendientes o son familiares de políticos que tienen líos con la Justicia. En ese momento, las miradas se fijaron en partidos cuestionados como el PIN que logró ocho senadores, pero el virus también se extendió a partidos como La U, el Conservador y el Liberal.

Para la jornada de este domingo, hay por lo menos 15 candidatos que buscan conservar la curul de familiares suyos condenados o detenidos por parapolítica. Además de ellos, los ojos están abiertos por nuevos candidatos cuestionados como Yahir Acuña, en Sucre, y Yamina Pestana, cuyo hermano está condenado por nexos con paramilitares.
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